• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Impresa

El 52% de las empresas que están en el régimen de zona franca en Costa Rica pertenecen al sector servicios, luego les siguen en orden de importancia las de manufacturas de equipo de precisión y médico (11%) y de electricidad y electrónica (9%), revela el estudio Regímenes Especiales de Exportación en Centroamérica y la República Dominicana (CARD), realizado por el economista Juan Fernando Izaguirre, de la Secretaría Ejecutiva del Consejo Monetario Centroamericano (Secmca).

En el país vecino, las exportaciones de bienes de zonas francas sumaron US$5,327 millones en el 2017. Los instrumentos y suministros médicos y dentales fueron los productos exportados que más divisas generaron, con una participación del 48.8% del total (US$2,599 millones) de esos ingresos.

“Le siguen en orden de importancia las ventas (al exterior) de comidas, platos preparados y otros productos alimenticios (US$440 millones); las frutas, legumbres y hortalizas en conserva (US$425 millones) y los productos farmacéuticos y medicinales (US$220 millones), entre otros”, indica el estudio del Secmca.

¿En qué se diferencia el sector de zonas francas de Costa Rica al de los otros países de Centroamérica y República Dominicana?

En Centroamérica, Costa Rica es el país que más divisas genera por exportaciones de bienes y servicios. En tanto en la región CARD, que incluye a República Dominicana, solo es superado por ese país caribeño, que en el 2017 alcanzó un valor por el orden de los US$5,694.7 millones.

Nicaragua está a una gran distancia de alcanzar a Costa Rica. Archivo/END

El país que menos divisas genera por las exportaciones de zonas francas es El Salvador (US$1,104 millones, en 2017). Por su parte, Nicaragua alcanzó un valor de US$2,638.1 millones en ese mismo año.

Un denominador común en los demás países de Centroamérica es que el sector que más peso tiene es el de textil y confección. En El Salvador, representa el 73% del valor de las exportaciones, alcanzando US$806 millones, en 2017.

Ese país también tiene un importante segmento de exportaciones de componentes electrónicos, que en el 2017 sumaron US$201 millones (18% del total).

END.

En Honduras, los textiles también “se mantienen como el principal producto exportable de zonas francas, alcanzando un valor de US$3,354 millones”, en 2017, lo que representa el 82% del total.

Mientras tanto, en Nicaragua, aunque se ha dado una mayor diversificación en las exportaciones de zonas francas, las de textiles alcanzaron los US$1,524 millones, un 57.8% del total de las ventas de ese régimen especial.

END.

Las exportaciones de arneses automotrices generaron US$593.3 millones y las de productos de tabaco, US$201.9 millones, en Nicaragua.

República Dominicana es el país de la región CARD que más diversificadas tiene sus exportaciones de zonas francas. “Los productos médicos y farmacéuticos representaron el 26.1% de las exportaciones totales de las zonas francas; le siguen las confecciones y textiles, con 18.8%; productos eléctricos, con 15.5%; tabaco y sus derivados, con el 13.9%; calzados y sus componentes, con el 6.9%”, indica el informe del economista Juan Fernando Izaguirre, de la Secmca.

Mayor educación

Para Guillermo Jacoby, presidente de la Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua (APEN), el Gobierno de Costa Rica apostó fuertemente por la educación desde hace muchos años, lo que explica la alta calidad de sus exportaciones. “Incluso, en la década de los 80 ellos empezaron a enseñarles tecnología a los alumnos de Secundaria, y posteriormente a los de Primaria”, contó Jacoby.

Eso hizo, según el experto, que Intel instalara su fábrica de microchips en ese país, y luego la siguieron otras empresas de tecnología.

En Centroamérica, Costa Rica es el país que más divisas genera por exportaciones de bienes y servicios. Archivo/END

“Cuando Intel se fue, el Gobierno de Costa Rica apostó por buscar mercado de instrumentación médica. Empezó a promover las capacidades tecnológicas de esa gente y así se volvió en uno de los mayores exportadores de instrumentos médicos. Ellos exportan alrededor de US$2,500 millones en instrumentos médicos, casi lo mismo que nosotros exportamos en toda nuestra zona franca. Tiene muchísimo valor agregado y utilizan mano de obra bien sofisticada. Entonces, obviamente en vez de obtener un salario mínimo, tienen un salario muy fuerte y lucrativo”, aseveró Jacoby.

El presidente de APEN insistió en que la clave de la diferencia productiva de estos países está en la educación, pero agregó que también se requiere una educación con tecnologías y visión de largo plazo, con un plan de nación.

 El Salvador, representa el 73% del valor de las exportaciones. Archivo/END

Nicaragua, en opinión de Jacoby, está a una gran distancia de alcanzar a Costa Rica.

“El sector textil compite en función de lo que se conoce como ventaja comparativa, basada en una mano de obra más barata, no en una ventaja competitiva, como es el caso de los servicios médicos, que compiten por mano de obra sofisticada, como ingenieros. En los otros países, donde la educación es mala, la gente solo puede prestar sus habilidades manuales”, explicó el representante del sector exportador.

Las exportaciones de arneses automotrices generaron US$593.3 millones. Archivo/END

Pero el experto advirtió que la gente no ha sido educada por falta de oportunidad, porque “no ha sido educada, ya que en términos de inteligencia todos los países tienen la misma capacidad”, subrayó.

Importancia

Según el estudio del Secmca, las empresas del régimen de zonas francas emplean a un poco más del 3% de la población económicamente activa (PEA) de Centroamérica y República Dominicana (CARD).

La creación de zonas francas o regímenes especiales surgieron en la década del setenta, de acuerdo con el estudio. Afirma que, para impulsar al gremio exportador, los gobiernos de turno promulgaron leyes y normas que otorgaron beneficios, en su mayoría fiscales, a empresas exportadoras, y de esa forma atraer la inversión extranjera.

El proceso se vio interrumpido en la década del ochenta y fue retomado de nuevo en la del noventa. “La mayoría de las empresas que se instalaron en estas zonas se dedicaban a prestar el servicio de transformación, por lo general confección de prendas de vestir, sin que estas fueran las propietarias de las materias primas importadas y de los bienes finales reportados, de ahí el concepto de ‘maquila’”.