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A Nicaragua le quedan tres grandes opciones a tomar en materia de política económica para poder enfrentar la actual situación de altos precios del petróleo y de problemas en materia de generación de energía, sostiene el doctor en economía Israel Benavides.

Benavides, quien es graduado como economista en las universidades de Lomonosov, Rusia, y en la de Costa Rica, hizo énfasis en la necesidad de ejecutar una política económica y de desarrollo del país que involucre acciones de corto, mediano y largo plazo.

Al no poder obviar la realidad actual, Benavides señala que la primera opción es seguir usando combustibles fósiles para generar energía, sin ahorrar y sin aumentar la productividad, lo que generará más inflación por el lado de los precios.

La segunda opción es seguir usando energía generada con derivados del petróleo, pero con una política de ahorro, pero sin aumentar la productividad, lo que tarde o temprano llevaría a una recesión económica.

Una tercera salida es usar combustibles fósiles a corto plazo para generar energía eléctrica, impulsando una política estricta de ahorro de energía e incrementando la productividad en todos los campos en general, tanto a nivel domiciliar como en el Estado, o a nivel empresarial
Sin embargo, esa tercera salida requiere trazar una estrategia nacional inversionista a corto, mediano y largo plazo que impulse la producción de energías alternativas, que ahorre energía, que eleve la productividad en todos los campos de la economía en general, especialmente a nivel de generadoras y distribuidoras.

Eso sería un proceso de reingeniería total del país para cambiar los equipos obsoletos por nuevos con mayor eficiencia en el consumo y con mayor productividad, no sólo en la generación de energía, sino en la producción de bienes y servicios a nivel de todo el país, lo que conllevaría a involucrar a todos los agentes económicos de la nación en un plan global.

Voluntad política
Asegura, sin embargo, que para ello tiene que haber voluntad política, tomando en cuenta que la puesta en marcha de las generadoras “Hugo Chávez” es a corto plazo, pero una verdadera salida para el país es la creación de proyectos de mediano y largo plazo y para ello el gobierno debe crear un determinado nivel de confianza en los inversionistas.

Añadió que, sin embargo, el gobierno debe saber negociar, evitando procesos viciados, como el de la privatización de la infraestructura eléctrica que impulsaron los últimos tres gobiernos. De acuerdo a Benavides, está demostrado por la evidencia empírica internacional que cuando se negocia bien con la inversión extranjera, los beneficios llegan a largo plazo para el país.

El economista destacó que si el gobierno realiza una negociación transparente, puede exigir transparencia de los inversionistas, que no son arcángeles, sino que buscan cómo maximizar sus ganancias, en tanto que señaló que una buena salida es el impulso de las microcentrales eléctricas para resolver los problemas de la producción en las zonas montañosas.

Recordó que al cerrar 2007 el precio internacional del crudo superó el promedio de los años pasados, y destacó que hasta 2005 el precio de los combustibles no había afectado a las exportaciones, pero ahora hay ya un rezago y la brecha comercial del país se está ampliando, lo que requiere acciones urgentes, pero sabias para la salida de las dificultades en que se encuentra Nicaragua.

En 2007 el valor de las exportaciones de Nicaragua se acercó a los mil 100 millones de dólares, pero el de las compras del país a nivel internacional superó los dos mil millones de dólares, lo que revela un alto déficit comercial.