• Buenos Aires, Argentina |
  • |
  • |
  • AFP

En recesión y con una de las inflaciones más altas del mundo, la economía argentina se encuentra en vilo ante las elecciones presidenciales de octubre próximo, en una campaña en la que cualquier palabra afecta los indicadores y éstos a su vez el voto.

Con discursos contrapuestos, el presidente liberal Mauricio Macri y el peronista de centro-izquierda Alberto Fernández figuran como los favoritos en las encuestas, en un panorama que tiende a la polarización y que tendrá su primera expresión concreta en las primarias previstas el 11 de agosto.

"Se trata de un año electoral en el cual el mercado percibe dos opciones dicotómicas, ambas con oportunidad de ganar. Eso genera una gran incertidumbre y hace que el índice de riesgo país sea muy elevado", alrededor de los 800 puntos, explicó a la AFP el economista Martín Vauthier, de la firma Ecogo.

Mauricio Macri, presidente de Argentina. AFP/END

En julio, la calificadora de riesgo Moody's cambió la perspectiva de la deuda argentina a negativa, aunque mantuvo la nota en B2.

"Las políticas implementadas para hacer frente a la reciente crisis macroeconómica han sido acertadas. Sin embargo, existe una creciente incertidumbre sobre la capacidad del gobierno de seguir implementado reformas estructurales y sostener su compromiso para hacer frente a desequilibrios fundamentales después de las elecciones", según Mooody's.

Para el oficialismo, el riesgo de una disrupción económica es la mayor preocupación cuando se esfuerza por revertir la caída que sufrió la imagen de Macri en las encuestas, afectada por la inflación (47,6% en 2018 y 22% en el primer semestre de 2019) y la depreciación de la moneda.

"El objetivo principal del gobierno es que la cotización del dólar no esté en la agenda electoral", señaló Vauthier, al referir que el tipo de cambio es para los argentinos el termómetro que mide la salud de la economía.

La actual crisis argentina empezó por una corrida cambiaria en abril de 2018. Este año, el peso se ha depreciado 13,5%, tras caer 51% el año pasado. El Producto Interno Bruto disminuyó 2,5% en 2018 y el Fondo Monetario Internacional prevé una contracción de 1,3% en 2019.

En los últimos dos meses ha habido, sin embargo, una cierta estabilidad cambiaria que contribuyó a mejorar la posición de Macri en todos los sondeos.

El Fondo Monetario Internacional prevé una contracción de 1,3% en 2019. Archivo/END

El FMI, amigo y enemigo

La crisis llevó al gobierno de Macri a pactar un programa de austeridad con el FMI, pese a lo impopular que es el organismo en Argentina, donde la ciudadanía le atribuye muchas de las penurias económicas que vivió en el pasado.

Argentina había dado por cerrada su historia con el FMI desde que en 2006 el presidente Néstor Kirchner canceló 9.600 millones de dólares que aún se adeudaban y suspendió sus relaciones con el organismo, que dejó de realizar visitas e informes sobre el estado de la economía. Alberto Fernández era en esa época el jefe de gabinete.

Con el gobierno de Macri, en cambio, el vínculo ha sido privilegiado. "El préstamo fue de un monto récord (56.000 millones de dólares), cuando Argentina necesitó ampliar el acuerdo lo hizo y cuando requirió acelerar los desembolsos los dio. Ha sido clave para la calma cambiaria que se vive", dijo Vauthier.

Alberto Fernández. Archivo/END

A la vez, y con sondeos que colocan a Fernández en el primer lugar, una misión del FMI visitó en junio al candidato peronista, en lo que el organismo calificó como "una reunión productiva".

Junto con el del FMI, Macri ha tenido el apoyo decidido de Estados Unidos. "El presidente (Donald) Trump ha dicho que hay que impedir el retorno del populismo en Argentina, por lo cual hay que apoyar a Macri", evocó Rosendo Fraga, director del centro de análisis político Nueva Mayoría.

"Los actores internacionales perciben esta elección como crucial. Macri fue el primer presidente que hizo un giro al centro-derecha en la región. Si a fines de 2019 esto se ratifica o se revoca, en la perspectiva regional juega un papel", opinó.

Donald Trump, presidente de Estados Unidos. AFP/END

"Entre el temor y la decepción"

Fernández, a quien acompaña como aspirante a la vicepresidencia la exmandataria Cristina Kirchner, critica fuertemente la gestión de Macri, sobre todo en lo económico y lo social, subrayando el crecimiento de la pobreza (32% en 2018).

Del lado de la campaña de Macri se ataca a la gestión de Kirchner (2007-2015), aseverando que sus desequilibrios derivaron en la actual crisis económica y evocando las causas por corrupción contra la exmandataria que cursan ante la justicia.

"Es una campaña donde se busca trabajar sobre los aspectos negativos del otro candidato. Es una elección entre el temor y la decepción: el temor de que vuelva al gobierno Cristina Kirchner, con toda su cuota de corrupción, o la decepción de que siga una economía como la de Macri, que en términos sociales no da resultados", consideró Fraga.