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La producción de sorgo para el ciclo 2019-2020 está en peligro ante la falta de un convenio que históricamente han firmado con la industria avícola del país, la falta de financiamiento y la introducción de maíz amarillo de Estados Unidos a territorio nicaragüense, libre de impuesto, afirmó Manuel Álvarez, presidente de la Asociación de Productores de Sorgo (Anprosor).

Álvarez manifestó que los avicultores pretenden pagar US$11.4 por quintal de sorgo rojo, un precio que no es rentable para los agricultores de sorgo porque no compensa los costos de producción.

“El problema es el desempleo que va a ocasionar esto, porque todos los sorgueros dijeron nosotros no sembramos. Los (productores) leoneses que nos acompañaron dijeron que con ese precio no, y las avícolas dijeron no hay más precio que 11.40 (dólares). No es rentable”, explicó Álvarez.

El “difícil” panorama que enfrentan los productores de sorgo pone en peligro el empleo de entre 20,000 y 30,000 personas que se benefician de esa actividad agrícola, dijo el presidente de Anprosor.

Álvarez agregó que en una reunión en la que participó el ministro de Fomento, Industria y Comercio, Orlando Solórzano, los representantes de la industria avícola “se negaron a firmar” el convenio que desde hace aproximadamente 30 años siempre han rubricado.

El “difícil” panorama que enfrentan los productores de sorgo pone en peligro el empleo de entre 20,000 y 30,000 personas que se benefician de esa actividad agrícola, dijo el presidente de Anprosor. Archivo/END

Uno de los argumentos que utilizaron los avicultores para no ceder en el precio es que el arancel que se aplica a las importaciones de maíz amarillo de Estados Unidos, como producto del Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana, conocido como DR-Cafta, llegará a cero a partir del 1 de enero de 2020.

El costo del quintal de maíz amarillo puesto en el país, con el impuesto de importación es igual a US$11.40, sostuvo Álvarez.

Los aranceles por importaciones de ese producto procedente de los Estados Unidos comenzaron a desgravarse gradualmente desde el quinto año de haber entrado en vigencia el DR-Cafta.

En el caso del maíz amarillo, el impuesto original era del 15%, pero en este momento es del 2%.

“El maíz amarillo entra libre de gravamen, entra a menor precio, el precio que nos ofrecieron es el que tiene el maíz amarillo actualmente que es de 11.40 dólares, nosotros no podemos competir”, insistió Álvarez.

Precio de mercado

Alfredo Vélez, presidente de la Asociación Nacional de Avicultores y Productores de Alimentos (Anapa) explicó a El Nuevo Diario que la industria está dispuesta a pagar un precio conforme a la lectura que se haga del mercado internacional.

La producción de sorgo para el ciclo 2019-2020 está en peligro ante la falta de un convenio que históricamente han firmado con la industria avícola del país. Archivo/END

Vélez justificó que el golpe que han sufrido los productores agrícolas en el incremento de sus costos también es válida por el lado de la industria avícola que resiente incluso una disminución en la producción de pollo y huevo por una baja en el consumo.

“Una vez que esté el libre comercio, nosotros dijimos que la compra es libre en base a lo que cada productor negocie con su cliente (…) La propuesta es justa, porque todos estamos en la misma situación”, mencionó Vélez.

Otras opciones

El último año bueno para los productores de sorgo fue en el 2017 cuando sembraron 22,600 manzanas.

En el 2018 tuvieron una drástica reducción y sembraron únicamente 5,000 manzanas ante la falta de financiamiento, según ese gremio.

Este año, sin embargo, pretenden cultivar 8,000 manzanas de sorgo en el país, dijeron los productores.

El presidente de Anapa señaló que aun cuando no se llegue a un acuerdo los productores pueden hacer sus arreglos con las empresas avícolas de forma “bilateral”.

“Que el productor se acerque a las plantas que normalmente les ha vendido y el productor de sorgo tendrá su negociación de forma bilateral con las empresas, o sea, que nosotros vamos a comprar el sorgo que salga, pero cada empresa va a hacer su negociación”, respondió Vélez, tras recordar que en el pasado hicieron inversiones millonarias para potenciar el cultivo.

Por su parte, el director ejecutivo de Anprosor, Francisco Vargas, dijo que a pesar de la situación es posible elevar la producción a unas 20,000 manzanas de sorgo aún sin firmar un convenio con los avicultores, dado que existe “una necesidad creada” de su uso en el mercado local.

La actividad está expuesta a riesgos, agregó Vargas, debido a que los productores no están siendo objeto de crédito con la banca nacional y el cambio climático. Archivo/END

“Le pongo un ejemplo, la industria quiere comprar sorgo a 11 dólares, pero ahorita lo estamos vendiendo a 15 en el mercado libre, el mercado de oportunidades, si hacemos repuntar la actividad sorguera podemos vender entre 12 y 14 dólares”, sostuvo Vargas.

La actividad está expuesta a riesgos, agregó Vargas, debido a que los productores no están siendo objeto de crédito con la banca nacional y el cambio climático.

“La realidad es que el mercado en sí no nos mete en riesgo, yo considero que si no me compra la industria por el precio, tengo oportunidad de vender a un mejor precio a otros consumidores localmente como avicultores pequeños (…) yo veo una oportunidad en el mercado”, destacó Vargas.

Al tener estas otras alternativas de mercado, los productores de sorgo podrían “regularizar el precio y estabilizar la actividad productiva”, sin correr el riesgo de que se pierda la actividad.

“Nos hemos acostumbrado a depender de ella, pero no necesitamos depender de ella, podemos vender en mejores condiciones y mejor precio”, puntualizó Vargas.

Los productores de sorgo obtienen aproximadamente unos 60 quintales por cada manzana.