• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Web

Aunque es casi probable que la Asamblea Nacional, con mayoría de diputados sandinistas, apruebe la próxima semana la reforma a la Ley número 853, para la Transformación y Desarrollo de la Caficultura, los productores del grano en el norte de Nicaragua desconocen aún cómo se definirá el precio promedio del café para establecer el aporte para el Plan Nacional de Transformación y Desarrollo de la Caficultura.

Aura Lila Sevilla, presidenta de la Alianza Nacional de Cafetaleros de Nicaragua (ANCN), cree que aún con la reforma que está promoviendo el Gobierno para “supuestamente” apoyar a los caficultores, estos seguirán aportando US$1 por quintal de café exportado en el próximo ciclo, 2019-2020.

Con la reforma, que pasó el proceso de consultas legislativas esta semana y ya se encuentra en la agenda para la discusión y posible aprobación en el plenario de la próxima semana, se cambiará la tabla de rangos del precio promedio de referencia internacional (PPRI) para establecer el aporte, pero de acuerdo con los caficultores, no se menciona ningún cambio en la metodología para definir el precio promedio.

En la ley 853, original, se establece que cuando el PPRI sea de US$140 o menos, los caficultores deben pagar US$1 por quintal de café exportado; mientras que, en la iniciativa de reforma se baja el techo hasta US$100.

La exposición de motivos de la reforma dice que “se propone la supresión del aporte por quintal cuando este tenga un precio promedio internacional igual o menor a cien dólares de los Estados Unidos de América en el caso del café arábica”, pero el texto de la ley de reforma solo modifica la tabla de rangos de precios.

El PPRI del café para establecer el aporte en los años anteriores lo ha establecido el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), con base en un monitoreo que realiza sobre el precio diario del rojito.

La producción de café beneficia a al menos 300,000 trabajadores del campo. Archivo\END

“Yo entiendo que al no cambiar ni decir nada, se trabajaría con el mismo sistema. Se calcularía con los precios de referencia del ciclo anterior. Si es así, por supuesto que en el próximo ciclo seguiríamos pagando. Tendríamos que esperar, porque (el Mific) hasta el 30 de octubre es que lo define”, comentó Sevilla, quien explicó previamente que la posición oficial del gremio es en contra de la reforma.

Y es que la representante de más de 3,000 cafetaleros, principalmente del norte del país, recordó que el precio del grano ha sido muy volátil en lo que va del ciclo cafetalero 2018-2019 y ha habido momentos en que ha estado por debajo de los US$100, pero en otros ha superado ese techo.

“En el ciclo pasado estuvo un poco por encima de los US$100 (actualmente está por debajo). Eso significa que en la cosecha 19-20 estaríamos pagando US$1, si interpretamos la ley como está. Ahí (en la iniciativa de ley) no dice nada. Son tres cositas las que pusieron y donde se refiere a la tabla, no dice si se va a cambiar de sistema”, indicó Sevilla.

Según los caficultores, en estos momentos pasan por una de sus peores crisis.  Archivo/END.

José Ángel Buitrago, presidente de la Asociación de Exportadores de Café de Nicaragua (Excan), explicó que el Mific toma el promedio del precio del café de la Bolsa de Nueva York de todo el ciclo cafetalero, del 1 de octubre de un año al 30 de septiembre del siguiente año.

“De esa manera, el promedio podría ser que resulte (al final del ciclo) por encima de los US$100”, aseveró Buitrago.

El representante de los exportadores coincidió con Sevilla en que si el promedio al final del ciclo se encuentra por encima de los US$100, se les seguirá cobrando US$1 dólar a los productores.

La exposición de motivos de la reforma dice que “se propone la supresión del aporte por quintal cuando este tenga un precio promedio internacional igual o menor a cien dólares .Archivo\END

La Alianza Nacional de Cafetaleros de Nicaragua no fue invitada a las consultas de esa reforma que realizó la Comisión de Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional, a la que solo asistieron representantes de cooperativas afines al Gobierno. Sevilla manifestó que la posición de los cafetaleros es que actualmente los caficultores “no están en capacidad de pagar ningún impuesto”.