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Argentina anunció el miércoles que buscará extender los plazos para el pago de su deuda con acreedores privados y el FMI en un intento por reconquistar la confianza de los mercados y aliviar la presión cambiaria.

"Argentina le propuso (al FMI) iniciar el diálogo para reperfilar los vencimientos de deuda", anunció este miércoles el ministro de Hacienda, Hernán Lacunza, tras varias jornadas de fuertes turbulencias cambiarias que han llevado a una depreciación del peso de más de 20% en dos semanas.

Los primeros vencimientos con el FMI, que otorgó el año pasado a Argentina un crédito de 56.000 millones de dólares, están previstos a partir de 2021.

El ministro estimó que estas conversaciones pueden comenzar en el actual mandato del liberal Mauricio Macri, pero terminarán "inexorablemente" en el siguiente periodo de gobierno que comienza el 10 de diciembre.

Lacunza aseguró que "Argentina no tiene un problema de solvencia, pero sí de liquidez a mediano plazo" y ratificó la voluntad de pago en momentos en que los mercados temen que el país entre en default.

Aclaró que no se prevé negociar quitas de capital ni de intereses, sino solamente extender los plazos para "despejar las exigencias financieras del periodo 2020-2023", ya sea con una reelección de Macri o con otro gobernante.

Deuda de corto plazo

En cuanto a la deuda de corto plazo, anunció la reprogramación del pago de bonos en dólares a inversionistas institucionales, que detentan 10% de esos títulos en Argentina.

El ministro estimó que estas conversaciones pueden comenzar en el actual mandato del liberal Mauricio Macri, pero terminarán "inexorablemente" en el siguiente periodo de gobierno que comienza el 10 de diciembre. ARchivo/END

Así, a la fecha del vencimiento se cancelará 15%, tres meses después 25% y seis meses después el 60% restante.

Con ello se intenta aliviar las presiones sobre las reservas internacionales de 57.400 millones de dólares y permitir que se usen para intervenir en el mercado cambiario y "preservar" la moneda, indicó.

También se llevará al Congreso un proyecto de ley para "promover un reperfilamiento voluntario de vencimientos de capital bajo jurisdicción local, sin quita de capital ni de intereses y con la sola extensión de plazos", dijo.

Programa con el FMI

Las medidas "no influyen en el actual programa (con el FMI) que está asociado a las metas que el gobierno ha cumplido de manera estricta. Son independientes del programa en curso", explicó.

Mediante su acuerdo con el FMI, Argentina se comprometió con un programa de austeridad para alcanzar el equilibrio fiscal en 2019 y un superávit en 2020.

Pero la economía se encuentra en recesión desde 2018, con una de las tasas de inflación más altas del mundo (25% hasta julio) y más un tercio de la población en pobreza.

Las turbulencias financieras que sufre Argentina llevaron a un aumento del índice de riego país por encima de los 2.000 puntos, luego de que Macri sufrió un importante revés en las primarias del 11 de agosto frente al candidato del peronismo de centro-izquierda Alberto Fernández, claro favorito para las presidenciales del 27 de octubre.

Una misión del FMI cumplió una visita esta semana a Argentina y se reunió tanto con las autoridades gubernamentales como con Fernández y sus asesores económicos.

Otra misión técnica tiene todavía que hacer una evaluación del estado de la economía argentina antes de dar luz verde al siguiente desembolso por 5.400 millones de dólares, esperado para el 15 de septiembre.

La firma Capital Economics calcula que la ratio entre la deuda pública argentina y el PIB se encamina al 100%.