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El cultivo de aguacates se ha convertido en una nueva alternativa para los caficultores del departamento de Carazo, los que se han visto afectados por el bajo rendimiento de sus cafetales.

Aldo Rappacciolli Lacayo, quien por muchos años representó a los cafetaleros caraceños, confirmó que ese gremio atraviesa por una situación crítica y que por esa razón el 20% de los productores ha optado por sustituir sus plantaciones de café, que ya no eran rentables, por aguacates y que otros también han diversificado sus propiedades con cítricos.

“El sector cafetalero en Carazo está pasando penurias, porque el precio está por el suelo en el mercado internacional”, aseveró Rappacciolli Lacayo.

Agregó que las plantaciones ya no dan la misma calidad de café de antaño y los costos de producción se ha incrementado. “Los agricultores están descapitalizadas y por estos aspectos negativos muchos han determinado realizar la transición del café por el aguacate, pero yo soy de la idea que se debe diversificar los cultivos y mantener siempre áreas de café”, indicó el productor.

El precio internacional del quintal de café actualmente está por debajo de los US$100, mientras que los costos de producción, según Rappacciolli Lacayo, oscilan entre US$140 y US$150 por quintal.

“El sector cafetalero en Carazo está pasando penurias, porque el precio está por el suelo en el mercado internacional”, aseveró Rappacciolli Lacayo.Archivo/END

El productor contó que Carazo llegó a estar en la cima de la producción de café en Nicaragua y que en su apogeo llegó a producir anualmente 480,000 quintales, lejos de los 30,000 que se producen actualmente.

“Te habló que esa época de oro, fue antes de la década de los 80, cuando en Carazo se contabilizaban 14,500 manzanas de café, que brindaban excelente rendimiento. Ya este año hay aproximadamente menos de 4,000 manzanas y con una calidad inferior”, precisó.

El productor Carlos Coronel Kinloch señaló que en Carazo ya se contabilizan 750 manzanas de aguacate y confirmó que el 98% de las plantaciones eran áreas de café, las cuales lucían abandonadas o brindaban rendimientos de 5 a 8 quintales por manzanas.

Coronel se ha dedicado desde hace 20 años al cultivo de aguacate y considera que este cultivo es una excelente oportunidad para sustituir de manera ordenada las áreas de café que han dejado de ser productivas por esta fruta.

“Es como sustituir arboles no productivos por generadores de divisas como lo es el aguacate y en Carazo y existen más de mil manzanas aptas para esta reconversión, debido a que el cultivo de café dejó de ser rentable, pero se requiere de un plan dirigido por el gobierno en el que no se afecté áreas de sombra ni los cafetales que son productivos”, relató.

Agregó que el aguacate al igual que el café, es un cultivo de exportación, pero que la diferencia es que la fruta de color verde mantiene un precio estable y se ha convertido en negocio rentable.

El precio internacional del quintal de café actualmente está por debajo de los US$100, mientras que los costos de producción, según Rappacciolli Lacayo, oscilan entre US$140 y US$150 por quintal.Archivo/END

“Una manzana de café que ya no es productiva está cosechando de cinco a ocho quintales, que para el productor significa un ingreso que oscila entre US$500 y US$800, sin deducir sus gastos de producción y por eso ya no les es rentable. Mientras que una hectárea similar de aguacates Benik brinda en plena cosecha 25,000 frutas y por sus ventas el productor puede percibir de C$375,000 a C$500,000”, destacó Coronel.

Explicó que el monto de inversión de una manzana de aguacates oscila entre US$700 y US$1,000 y que por lo general dispone de 100 plantas que a los 8 años inician a cosechar 25,000 frutas y que dicho rendimiento se mantiene hasta los 35 años.

“El aguacate es un cultivo viable y otra ventaja es que después de los primeros tres años de haberse plantado el árbol, no se requiere de tanta agua y la fruta tiene un mercado potencial a tan solo 150 kilómetros de Carazo como lo es Costa Rica”, resaltó Coronel.

Según Coronel, el vecino país del sur importa anualmente 13,000 toneladas de aguacate, y por sus buenos resultados es que el cultivo de esta fruta se ha convertido en una opción para los caficultores que se ha visto afectados por el desplome de los rendimientos del café.

El caficultor Manuel Gómez es uno de los que decidió sustituir sus cinco manzanas de café que tenía en Jinotepe por aguacate, porque aduce que tenían más de 40 años de estar abandonadas.

“Yo sustituí el cultivo hace 5 años y ya estoy cosechando 80 frutas por árbol, que comercializo con intermediarios que venden en Costa Rica entre C$15 y C$20 y con esta reconversión he vuelto a generar divisas, porque el cafetal ya no generaba un córdoba”, aseveró Gómez.

Además, detalló que próximamente aspiran a industrializar la fruta para exportarla a Estados Unidos y Europa, como aceite, pasta y guacamole.