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La caída del 15% en la actividad del sector de la construcción de Nicaragua, durante los primeros 8 meses del año, ha provocado una pérdida mayor de empleos formales y el aumento de la brecha de la informalidad, dijo a El Nuevo Diario Leslie Martínez Suazo, presidenta de la Cámara Nicaragüense de la Construcción (CNC).

“Al 15% ha decrecido (la construcción) este año y (recuperarse) va a depender de que vuelva la inversión nacional y extranjera”, afirmó Martínez Suazo.

Muchas de las empresas, según la presidenta de la CNC, todavía están luchando por conservar el poco empleo “fijo” que queda.

Según las estadísticas del mercado laboral, del Banco Central de Nicaragua (BCN), entre abril de 2018 y febrero de 2019, se perdieron más de 11,047 empleos formales del sector construcción.

Es decir que, desde la crisis sociopolítica de Nicaragua, hasta febrero de este 2019, el número de trabajadores afiliados al INSS del sector de la construcción disminuyó en un 34%. Sin embargo, según la presidenta de la CNC, a la fecha se estima que se ha perdido un 40% en total.

“Eso ha restado que las empresas tengan el 100% de la capacidad que tenían antes, hacen mucho esfuerzo por alcanzarlo, pero es bastante difícil, muchas de las empresas han luchado por no mandar al desempleo a sus colaboradores que tenían 15 o 20 años dentro de la empresa, empresas de 40 o 50 años (de existencia)”, mencionó Martínez Suazo.

En marzo de 2018, el sector generaba 32,562 empleos formales, según el BCN. Pero en el primer mes de la crisis se perdieron 135 de ellos. La caída se profundizó en los siguientes meses, llegando a perder hasta 5,435 en junio del año pasado.

En los últimos meses, no se ha podido saber si el sector recuperó los empleos formales o no, porque el BCN dejó de actualizar las estadísticas.

Hasta febrero de este año, el sector generaba 21,515 plazas formales.

Según Martínez Suazo, antes de la crisis de abril de 2018, la construcción estaba experimentando un crecimiento anual de aproximadamente un 5%.

La caída del 15% en la actividad del sector de la construcción de Nicaragua, durante los primeros 8 meses del año, ha provocado una pérdida mayor de empleos formales y el aumento de la brecha de la informalidad Nayira Valenzuela/ENDLa presidenta de la CNC agregó que la contracción de la actividad también ha provocado una “competencia desleal” entre las empresas.

“Muchas de ellas (empresas) no están cumpliendo con el convenio que tiene la cámara con los sindicatos, no están pagando salario mínimo, las prestaciones sociales y eso está dañando mucho al sector, tenemos mucha competencia desleal”, insistió Martínez Suazo.

Afectación a proveedores

La presidenta de la CNC dijo que las empresas suplidoras del sector construcción, afiliadas a esa cámara, han experimentado una disminución en sus ventas de entre un 40% y 50%.

El presidente de la Asociación de Ferreteros de Nicaragua (Afenic), Edgar Lugo, coincidió con Martínez Suazo, en que la falta de financiamiento y de inversión, tanto pública como privada, está afectando a las empresas suplidoras del sector.

“Esos números son un hecho. Obviamente, la construcción ha bajado, y al bajar, también baja la venta de las ferreterías (…). Todo está atado al problema sociopolítico que estamos viviendo, si no hay inversión, si no hay préstamos, es bien difícil (recuperarse)”, mencionó Lugo.

El presidente de Afenic añadió que algunas empresas ferreteras pequeñas, afectadas por la crisis, tuvieron que cerrar, y las que todavía están en el negocio procuran “sobrevivir”.

El impacto de las reformas

El sector de la construcción, junto a las actividades de hoteles y restaurantes, comercio y turismo, fue de los más afectados por la crisis de 2018.

A partir de marzo, luego de que entraron en vigencia las reformas a la Ley de Concertación Tributaria y las del seguro social, algunas empresas constructoras cerraron operaciones y otras se han tenido que ir a la informalidad, insistió Martínez Suazo.

“Parte de los daños de estas leyes ha sido la descapitalización de las empresas. Cada mes, estar pagando un anticipo del IR (impuesto sobre a renta) resta capital de trabajo, y sumado con todo lo que dije es una condición muy difícil para las empresas”, dijo la presidenta de la CNC.

El sector de la construcción, junto a las actividades de hoteles y restaurantes, comercio y turismo, fue de los más afectados por la crisis de 2018.Nayira Valenzuela/END

Agregó que existen otros factores que están provocando el deterioro de esa actividad económica, por ejemplo, “las reformas de las leyes y la inestabilidad que tenemos como país, (también) la falta de confianza, la emigración, la falta de financiamiento, entre otros”, mencionó Martínez Suazo.

Adicionalmente, las empresas tienen dificultades de ganar licitaciones públicas porque no pueden cumplir con el pliego de condiciones que imponen los organismos multilaterales, explicó.

“Hay empresas que han tenido que hacer fusiones, se unen tres empresas a través de consorcios para poder enfrentar este tipo de trabajo o condicionalidades y más ahora en la crisis”, puntualizó.

La mayoría de trabajos de los que tienen participación las empresas constructoras del país están encaminados a proyectos del sector público en infraestructura, agua potable, saneamiento, hospitales, carreteras, señaló Martínez Suazo.

“Hay unos que ya estaban ganados. Tienen duración de 2 o 3 años, (pero) hay otros que están en proceso de licitación y otros en proceso de adjudicación (…). La parte de lo que es la inversión, a través de la banca multilateral, entendemos y hemos sabido de fuentes de ellos, que no se han programado nuevos préstamos”, señaló Martínez Suazo.

La estabilidad que necesita el sector de la construcción, según la presidenta de la cámara, regresará solamente cuando vuelva la inversión al país.