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La escasez de lluvia en el llamado Corredor Seco de Nicaragua afectó los rendimientos de los cultivos de granos básicos durante el ciclo de primera de este año, causando una pérdida del 30% en la producción de maíz y del 35% en la de frijol, informó la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Upanic).

En Estelí se perdió el 50% de la cosecha de frijol y en Nueva Segovia disminuyó entre 40% y 50%, afirmó el vicepresidente de Upanic, Álvaro Vargas.

Esos datos fueron reportados por las diferentes asociaciones de productores del país, que forman Upanic.

En el departamento de Madriz también registran pérdidas de hasta 80% del cultivo de maíz.

En el cultivo de arroz de secano, según Upanic, se perdió el 50% de la cosecha durante la siembra de primera, particularmente en el departamento de Nueva Segovia.

En el plan oficial de “Producción, consumo y comercio”, el Gobierno proyectó sembrar este año un área de 17,900 manzanas con arroz de secano, para una producción de medio millón de quintales.

En Estelí se perdió el 50% de la cosecha de frijol y en Nueva Segovia disminuyó entre 40% y 50%, afirmó el vicepresidente de Upanic, Álvaro Vargas.Archivo/END

Además, proyectó una producción de 4.4 millones de quintales de frijol, de los cuales, según el Gobierno, 2.7 millones de quintales serían para consumo y 1.5 millones para la exportación.

Productores afectados

El llamado Corredor Seco de Nicaragua abarca los departamentos de León y Chinandega (occidente) y Estelí, Madriz, Matagalpa y Nueva Segovia (Norte). Incluye 33 de los 153 municipios del país y son los más afectados por el cambio climático.

El vicepresidente de Upanic insistió en que los resultados negativos de la cosecha de primera no pondrían en “riesgo” la seguridad alimentaria de los nicaragüenses ni provocarán desabastecimiento en el país.

“La producción de primera es la que menor volumen produce para el consumo de granos básicos (…). La producción de postrera y apante es la de mayor peso en la producción nacional”, afirmó Vargas.

“No deberíamos tener una escasez de frijol para el consumo nacional… No queremos alarmar ni dar información que promueva una especulación en el caso del frijol o de los granos básicos. Tenemos en frijol un excedente de dos millones de quintales que son para exportación y si los necesitara el país, indudablemente, se van a quedar para el consumo local”, añadió el vicepresidente de Upanic.

El vicepresidente de Upanic insistió en que los resultados negativos de la cosecha de primera no pondrían en “riesgo” la seguridad alimentaria de los nicaragüenses ni provocarán desabastecimiento en el país.Archivo/END

“Esa inversión que hicieron no la recuperaron ni la van a recuperar… Frijol y maíz lo producen pequeños y medianos productores, con lo que ellos suplen necesidades para su familia y venden su excedente. Van a ser afectadas las familias más pobres que están ubicadas en la región seca de Madriz y Nueva Segovia”, dijo Vargas.

En este ciclo, los pequeños productores ubicados en esta zona del Corredor Seco tuvieron que hacer mayores inversiones al comprar más caro los insumos agrícolas.

En el 2014, Nicaragua vivió una de las peores sequías de su historia. La ausencia de lluvia que afectó, entonces, a diez departamentos causó la muerte de 5,000 reses y se perdió parte de las cosechas de maíz, arroz y maní, recordó el vicepresidente de Upanic.

El primer período del ciclo agrícola comienza en mayo, con el inicio de las lluvias, y se extiende hasta agosto cuando sale la cosecha.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), la mitad de los 1.9 millones de pequeños productores de granos básicos en Centroamérica viven en el Corredor Seco.

Estas familias son agricultores de subsistencia, lo que significa que cosechan y comen los alimentos que cultivan, principalmente maíz y frijoles. “Si pierden un cultivo, no tendrán reservas para comer o vender hasta la próxima cosecha”, señala la FAO en una nota de prensa emitida en abril de este año.

Esperan lluvias

Este jueves, los directivos de Upanic sostuvieron un encuentro con Agustín Moreira, agrometeorólogo de Centro Humboldt, quien informó a los productores que en las semanas siguientes se espera una normalización de las precipitaciones en el país.

El primer período del ciclo agrícola comienza en mayo, con el inicio de las lluvias, y se extiende hasta agosto cuando sale la cosecha.Archivo/END

“Tuvimos un déficit bastante fuerte con la sequía, tuvimos una canícula errante que ocasionó pocas lluvias, hemos tenido reportes de bajas precipitaciones que han puesto en riesgo varios cultivos en algunas áreas (…). En la segunda quincena de septiembre y octubre vamos a tener muy buenas lluvias y esto hay que aprovecharlo, hay que tener reservorios de agua, hay que saber aprovechar este recurso”, dijo Moreira.