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La falta de coherencia entre políticas públicas e iniciativas privadas que beneficien de manera directa a los sectores más vulnerables de Nicaragua, es una de las principales preocupaciones del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y del Centro del Conocimiento para el Desarrollo y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

El planteamiento lo realizaron por medio de un comunicado, tras una semana de discusiones sobre la crisis global y sus impactos en Nicaragua, lo que llevó al foro a señalar que efectivamente el país requiere de la implementación urgente de programas integrales para los sectores más vulnerables de la nación.

De acuerdo con los dos organismos multilaterales, falta mayor diversidad de políticas públicas integrales que sean dirigidas a sectores que realmente no tienen posibilidades de tener un empleo decente que les permita vivir con dignidad.

A la vez se señala que muchos de los programas y proyectos de carácter público y privado favorecen a personas y familias que si bien viven en condiciones de pobreza, no forman parte del sector realmente vulnerable.

El sector más vulnerable depende de ingresos o ayudas en especies (alimentos para sobrevivir), no posee propiedades, ni ningún recurso para trabajar y tiene escasas o nulas posibilidades de acceso a la educación y la salud, destaca el informe.

Es muy importante, dice el documento, que el gobierno, el sector privado, académico, sociedad civil y la cooperación internacional, entre otros, trabajen de manera articulada y coherente para lograr que las iniciativas planteadas incidan en la mejora de la calidad de vida de los sectores más vulnerables.

Discusión incipiente sobre crisis

Recuerda que en momentos de crisis, los sectores más vulnerables de la nación son los primeros afectados, especialmente las mujeres y los jóvenes, al tiempo que plantea que los retos en el contexto de la crisis financiera son fuertes y que las oportunidades del empleo juvenil son pocas.

La discusión sobre la crisis financiera en Nicaragua aún es incipiente, pese a que se vive un momento crucial para los procesos nacionales de desarrollo, como es el bono demográfico, advierte el documento de los dos organismos.

Señala René Escoto, consultor del IV Informe Nacional de Desarrollo Humano de Nicaragua del PNUD, que existen muchos desafíos en cuanto a políticas activas para promover el empleo juvenil.

Según la Organización Internacional del Trabajo, la mayor parte de nuevos empleos se dan en el sector informal, un 64 por ciento, en tanto que los del sector formal ocupan un 36 por ciento, destacó Yamileth Alguera, Directora de Programas del Instituto Nicaragüense de Estudios Humanísticos.

En esta última cifra están incluidos trabajadores y trabajadoras por cuenta propia, empleadores dueños de sus propias empresas en el sector informal, trabajadores y trabajadoras familiares auxiliares, entre otros sectores que se caracterizan por no estar reconocidos por marcos jurídicos y reglamentarios y tienen un alto nivel de vulnerabilidad y baja escolaridad en la mayoría de los casos.