Ervin Sánchez
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Nicaragua podrá tener acceso a una importante partida en Derechos Especiales de Giro (DEG), una suerte de moneda intangible emitida por el Fondo Monetario Internacional (FMI), organismo que este lunes anunció que pondrá a disposición de 186 estados miembros de la entidad multilateral, un total de 250 mil millones de dólares para ayudarles a sostener sus reservas internacionales.

El economista, doctor Edmundo Jarquín destaca que los DEG es una especie de moneda propia del FMI que fue autorizada a mediados de los años 70, cuando producto de la escalada de precios de los carburantes, durante la crisis petrolera, la economía internacional requirió de mucha liquidez.

De hecho los DEG es una moneda que sólo puede trasladarse de banco central a banco central, pero que sólo puede usarse con el propósito de fortalecer las reservas internacionales de cada país.

En el caso de Nicaragua, si el país requiere divisas de curso legal, esta acción tendrá que ser aprobada por el directorio del FMI dado que el país mantiene un programa económico con la institución multilateral, añade el economista.

Jarquín quien fue representante de Nicaragua en el BID recordó que en el pasado mes de abril, el grupo de los 20 países más industrializados del planeta autorizó al FMI alrededor de 750 mil millones de dólares para ayudar a las naciones miembros del organismo a hacer frente a la crisis económica internacional, tomando en cuenta la escasez de recursos y de créditos en la economía mundial.

Agregó el economista que de hecho el grupo con la ampliación de los DGE, el 6-20 autoriza al FMI a extender recursos a cada uno de los países miembros en una proporción de acuerdo con el tamaño de la economía y de acuerdo con la participación de cada uno de estas naciones dentro del Fondo.

Apoyo para estabilidad monetaria

El doctor Jarquín destaca que esos fondos tienen normalmente un acceso más libre por que son destinados a programas de emergencia para reactivar la economía mundial, sin embargo el FMI deberá autorizar a Nicaragua, si el país requiere vender parte de esos recursos a otro país para tener divisas de libre curso.

Si un Estado vende parte de los recursos en DEG a los que tienen derecho, tendrá que pagar al Estado comprador un interés mínimo, que otro economista dijo que podría ser de aproximadamente un uno por ciento anual.

Los DEG no son una moneda de curso ordinario, expresa otro economista, quien a la par aclara que son fondos, no son un regalo, ni un préstamo, sino un traslado que hace el organismo al banco central de un Estado miembro, si éste requiere recursos líquidos.

De hecho, la autorización del uso de los DEG flexibiliza el uso de las reservas propias internacionales para resolver problemas de la economía, si acaso le quedan más reservas de lo que requiere para mantener la estabilidad monetaria, lo que en el caso de Nicaragua tendrá que ser examinado por el FMI.

Entretanto, según información cablegráfica de la agencia noticiosa AFP, el Fondo Monetario Internacional anunció este lunes que su dirección propone la atribución de 250,000 millones de dólares en Derechos Especiales de Giro (DEG), su unidad de contabilidad, a sus Estados miembro, que podrían ser usados como reservas internacionales.

Colchón de liquidez

Esta propuesta debe ser aprobada por el Consejo de Administración del organismo internacional, compuesto por representantes de 25 países -o grupos de países- antes de hacerse efectiva.

El total de DEG a disposición de los 186 Estados miembro del Fondo se multiplicaría así por más de ocho, pasando de cerca de 33,000 millones de dólares a 283,000 millones, precisa el organismo en un comunicado.

Los DEG eventualmente aprobados “serán contabilizados como activos de reserva, actuando como un colchón de liquidez a bajo costo para los países con bajos recursos y mercados emergentes, reduciendo la necesidad de constituir reservas excesivas”, explica el FMI.