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Orlando Solórzano, Ministro de Fomento, Industria y Comercio, reconoció que el cierre de la frontera con Honduras en el puesto de Las Manos, en el norte del país, “afecta no solamente al comercio de Nicaragua, sino al comercio de todos los países de Centroamérica”; pero responsabilizó a los empresarios, principalmente a los hondureños, que apoyaron el golpe de Estado en contra del presidente Manuel Zelaya.

Solórzano dijo, que por ahora, Nicaragua mantiene esfuerzos por garantizar un “comercio libre y abierto, como siempre lo hemos tenido”, pero afirmó que la apertura del puesto fronterizo en Las Manos --donde cientos de furgones ya llevan seis días de estar paralizados--, se encuentra fuera del alcance del gobierno de Nicaragua.

“Hay repercusiones allá en Honduras. ¿Y nosotros qué más podemos hacer, más que mantener y preservar la tranquilidad?”, se preguntó el ministro, al ser consultado por los periodistas la mañana de ayer.

“No hay ningún obstáculo por parte de Nicaragua. Hay un toque de queda, que ha afectado. Hay movimientos de personas. Entonces, afecta indudablemente”, añadió el funcionario de gobierno. “Eso lo debieron haber pensado los golpistas cuando principiaron a hacer cosas que no debían de hacer”, añadió.

Solórzano dijo que las pérdidas diarias para Centroamérica, por la paralización del transporte generado con Honduras, podría alcanzar los cuatro millones de dólares, cifra, que según dijo --citando a los ministros de economía de la región--, “no es tanto como podía haber sido”. “Ahora, no sé lo que está pasando en estos momentos”, comentó.

“Si queremos hablar claro, hablemos claro. El gran problema es que aquí se violó, se contravino la institucionalidad de un país que es céntrico. Esto naturalmente tuvo repercusiones políticas, sociales y económicas en ese Estado, que afecta a todos los demás”, puntualizó Solórzano.

El ministro de Fomento dijo que los golpistas, “destruyeron la institucionalidad del país (Honduras), perjudicaron la institucionalidad centroamericana también, y las negociaciones con terceros países”.

Tras cuernos, palos

Entre tanto José Adán Aguerri, Presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep), recordó que a la crisis mundial que está afectando a Nicaragua y a toda América Central, se suma la de la frontera con Honduras.

Refiriéndose al tema de Honduras, añadió que el problema de ese país es un show mediático de las fronteras, que está afectando a la economía de Nicaragua, en tanto el 48 por ciento de las exportaciones nicaragüenses hacia América Central o hacia el mundo pasan por tres puntos fronterizos del vecino país del norte.

De ellas el 17 por ciento van por la ruta de Las Manos hacia Puerto Cortés en el Caribe hondureño para salir hacia la costa este de Estados Unidos y hacia los mercados europeos, pero con el cierre de ese punto fronterizo, los empresarios nicaragüenses están perdiendo mucho dinero al tener varados los camiones que llevan la mercancía.

Apuntó que el 55 por ciento del total de exportaciones que las empresas nicaragüenses envían al resto de América Central y del mundo, se encuentra afectado por la situación de crisis política de Honduras.

A la par manifestó que el 40 por ciento de los turistas que entran a Nicaragua, llegan por tierra, entre ellos, en el primer semestre del año, entraron 85 mil estadounidenses, 75 mil hondureños y 48 mil salvadoreños, pero ahora ese flujo está paralizado, con lo que está afectando a hoteles y pequeñas y medianas empresas turísticas, por lo tanto demandó, a nombre de los empresarios nicaragüenses que sea solucionado el conflicto.