•   OAK BLUFFS  |
  •  |
  •  |
  • AFP

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, confirmó hoy a Ben Bernanke para un segundo mandato consecutivo al frente de la Reserva Federal (Fed, banco central de Estados Unidos), medida que llevó optimismo a los mercados, pese a las preocupaciones de algunos senadores. Obama interrumpió abruptamente sus vacaciones en la isla de Martha's Vineyard, al noreste de Massachusetts, para realizar el anuncio, y elogió la batalla de Bernanke contra "una de las peores crisis financieras que enfrentaron este país y el mundo".

Como experto en la Gran Depresión de los años 30, y por su formación, temperamento, coraje y creatividad, Bernanke era el hombre ideal para conducir la recuperación económica, agregó. "Ben se acercó a un sistema financiero al borde del colapso con calma y sabiduría, con acciones audaces y pensamiento novedoso que ayudó a poner un freno a nuestra caída económica", declaró Obama.

"Es exactamente lo que ha contribuido a lograr. Y es el motivo por el cual lo nombro para un nuevo mandato al frente de la Reserva Federal", aseguró. Obama aprovechó además para decir que la economía estadounidensea aún tiene "un largo camino" antes de su completa recuperación.

Senado debe aprobar puesto de Bernanke
Se espera que Bernanke, de 55 años, reciba la aprobación del Senado para reasumir su cargo, aunque podría ser severamente cuestionado por legisladores, quienes creen que no hizo suficiente para paliar la recesión y proteger a los consumidores.

Algunos senadores estadounidenses expresaron preocupación e incluso disgusto tras el anuncio de Obama. El senador demócrata, Christopher Dodd, presidente del comité bancario del Senado, resaltó "serias diferencias" con la Fed en los últimos años pero añadió que "volver a nombrar a Bernanke probablemente sea la decisión correcta". "Bernanke fue demasiado lento a la hora de reaccionar en los primeros estadíos de lo que luego fue la crisis, pero últimamente mostró liderazgo y su nuevo nombramiento envía la señal adecuada a los mercados", señala Dodd.

Por otro lado, el líder republicano en el comité, Richard Shelby, señaló que las audiencias deberían incluir preguntas acerca del papel de la Fed en la respuesta de Estados Unidos al derrumbe de la economía mundial detonado por un colapso en el mercado hipotecario estadounidense. "Tenemos que ser conscientes de que la crisis no ha terminado. Debemos determinar si Bernanke tiene una visión estratégica como para trazar el camino que tenemos por delante y la determinación para apegarse a él", dijo Shelby.

Anuncio puede atenuar críticas hacia el manejo de la economía
El anuncio de Obama impulsó las acciones al alza desde la campana de apertura de Wall Street, con el Dow Jones ganando al cierre 0,32% y el Nasdaq 0,31%. También puede que atenúe las críticas hacia el manejo de la economía de Obama, en un día en que la oficina de presupuesto de la Casa Blanca proyectó un déficit gubernamental de 9,05 billones (millones de millones) de dólares para los próximos 10 años, más de dos billones por encima de lo previsto.

La decisión de Obama también podría desviar la atención de los medios enfocados en las reuniones entre legisladores que manifiestan críticas hacia la reforma del sistema de salud y nuevas discusiones sobre las técnicas usadas por el ex presidente George W. Bush en su "guerra contra el terror".

El nombramiento de Bernanke por Obama sonó a una defensa de su propia política económica, que encuentra cada vez más opositores al tiempo que mengua su popularidad. "Ninguna de las decisiones que él (Bernanke) o cualquiera de nosotros tomó fue fácil", señaló, al mencionar planes de rescate del sector automotor e industrial, así como el paquetes de reactivación económicos.

Bernanke destacó que la Fed fue desafiada por eventos sin precedentes en los últimos años. "Fuimos audaces o deliberados cuanto lo exigieron las circunstancias", señaló, antes de añadir que su objetivo era restaurar un entorno económico y financiero estable. Bernanke fue elegido para dirigir la Fed por Bush en 2005, y sustituyó a Alan Greenspan, quien estuvo a la cabeza del organismo durante 18 años, durante un período de gran prosperidad económica.