Ervin Sánchez
  •  |
  •  |
  • END

La propuesta gubernamental de modificar el diseño del Impuesto sobre la Renta, si bien es cierto de ser aprobada sería de beneficio para la mayoría de los asalariados, que en un 91 por ciento resultarán exentos de pagar el gravamen sobre los ingresos personales, no sería lo mismo con los técnicos y profesionales que son los que salen perdiendo en esa redistribución.

Al respecto, el economista Irvin Larios destaca que ciertamente hay ganadores y perdedores en la propuesta gubernamental sobre la renta personal, añadiendo que sobre los restos de la raquítica clase media, integrada por técnicos, profesionales y pequeños empresarios, es que va a pesar parte de este gravamen.

Larios señala que en las discusiones del gobierno con el Consejo Superior de la Empresa Privada, el organismo, como es normal, va a defender los intereses de sus agremiados al tener la oportunidad de negociar con el gabinete económico y el gobierno, al elevar el techo de exención del Impuesto sobre la Renta aumenta la parte de asalariados que estarán exentos del pago de impuestos.

De acuerdo con la propuesta gubernamental de elevar el techo de exención hasta los 100 mil córdobas anuales, el 91 por ciento de los asalariados, unos 412 mil 466 empleados, quedarían exentos de pagar Impuesto sobre la Renta. Un ejemplo de esto sería alguien que gana al mes unos ocho mil 333.33, unos 406.5 dólares mensuales.

Un seis por ciento adicional de asalariados vería reducida su carga tributaria, pero en el tres por ciento más alto, de los que ganan más de 200 mil córdobas al mes, es donde el impuesto recaerá con toda su fuerza, es decir sobre técnicos y profesionales.

Desincentivo para profesionales

Larios, quien es miembro de la Coordinadora Civil, reitera que son los sectores medios los que pagarán los platos rotos de la medida, de ser aprobada tal y como está, lo que se convertirá en un desincentivo para trabajar profesionalmente por cuanto este sector, en buena parte será bajado a una categoría de menores ingresos.

Otro fenómeno que podría ocurrir es que las personas afectadas se salgan de la formalidad y busquen ingresos en el sector informal de la economía o finalmente emigren del país, buscando mejores horizontes.

De acuerdo con Larios, la medida castiga al sector más informado sobre sus derechos, sobre la Constitución, sobre los que abanderan las luchas por la democracia y el desarrollo, sobre los más críticos.

Según el economista, como organismo intentarán influir en las discusiones sobre la reforma, pese a que aún no conocen todo el efecto que a partir del próximo año tendrá la medida sobre el pueblo y los sectores medios y destacó que están realmente de acuerdo con que el que gana más debe pagar más, pero todo debe ser proporcional y sin reducirle su nivel de vida, a como se prevé, ocurrirá con los sectores medios con la propuesta gubernamental.