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Los incrementos en los techos de exención del Impuesto sobre la Renta de los asalariados, propuestos por el gobierno, no le resuelven a los trabajadores, el problema de falta de equidad y de actualización de la tarifa, cuya tasa marginal pretende elevarla hasta el 35 por ciento, cuando ahora está establecida en un rango del 10 al 30 por ciento, destaca el experto en derecho fiscal, doctor Julio Francisco Báez.

De hecho, hace 12 años fue la última vez que fue actualizada la tabla progresiva del Impuesto de la Renta, cuando fue elevada de 25 mil córdobas como techo de exención, hasta los 50 mil córdobas. La propuesta actual gubernamental es pasar a 75 mil a 100 mil córdobas.

El experto destaca que en el fondo, el gobierno va tras una partida de 100 millones de córdobas que pretende obtener el impuesto sobre la renta, aplicado a los ingresos surgidos del trabajo de los asalariados.

El doctor Báez, dice que los cuadros o tablas progresivas propuestas por el gobierno, tanto de 75 mil como de 100 mil córdobas de rango de exención, no tienen una estructura armonizada, fueron hechas de prisa y esconden el objetivo, en términos relativos, de que realmente cierto nivel de asalariados terminará pagando más.

Intentan quitar conquista laboral

Báez señala que realmente la propuesta del gobierno pretende devolver la situación actual, en la cual el Impuesto sobre la Renta es calculado del salario neto, después de haber deducido el aporte del trabajador al Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, a una situación en la cual el gravamen sobre el ingreso se haga del pago bruto que recibe el asalariado.

Los dos planteamientos, tanto el del techo de exención de 75 mil córdobas anuales, como el de 100 mil anuales, de acuerdo con el doctor Báez, se hacen en dos escenarios distintos. En el primer cuadro es deduciendo el 6.25 por ciento que es el aporte laboral al INSS, tal como se hace en la actualidad y el segundo, es eliminando dicha deducción, a como lo propone el gobierno, en perjuicio del contribuyente.

Señala el director del Instituto Nicaragüense de Investigaciones y Estudios Tributarios (INIET), que los resultados en los dos escenarios concretos, indican que tanto los “techos” exentos del IR (75 mil y 100 mil córdobas de ingresos salariales al año, respectivamente), en sí mismos no resuelven el problema de la actualización de la tarifa de pago del IR de los asalariados.

No resuelven el problema de actualización, ya que al interior de la tabla, sus estratos no están hechos en forma armónica, por lo tanto deben diseñarse y armonizarse con sumo cuidado a fin de evitar inequidades, como las reflejadas en dichos ejemplos, donde incluso existen casos de mayor pago del IR en estratos con menores salarios respecto del inmediato superior.

En ese sentido, advierte el doctor Báez que salta a la vista un absurdo: mientras el IR de asalariados se pretende elevar a una tasa marginal de 35% (actualmente es de 10% a 30%), la tasa máxima del IR de las empresas se propone disminuir a un máximo de 25% (actualmente es de 30%).

Por otra parte, dice que cuando se preserva la deducción del INSS, se paga menos IR, (conquista lograda por los salariados durante la administración del Ing. Enrique Bolaños, con el apoyo de la oposición de entonces, el FSLN), mientras que, de acuerdo con la propuesta del actual gobierno, cuando se elimina esta deducción, se paga más gravámenes sobre los ingresos del salario.

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