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La evolución de la economía de Nicaragua mantiene un comportamiento negativo que no ha disminuido en lo que va del año, sin embargo la caída comenzó un poco antes, en los últimos dos meses de 2008, al influjo de la crisis financiera internacional y de los problemas internos del país.

De acuerdo con el Banco Central de Nicaragua, al hacer una comparación en el crecimiento del Producto Interno Bruto del último año, medido entre julio de 2008 y julio de 2009, se observa una caída del 2.2 por ciento, la que se ha observado tanto en la reducción de la actividad en las esferas de la construcción, minería, financiero, industria, comercio y transporte y comunicaciones.

Definitivamente en el segundo trimestre de 2009, las afectaciones de la crisis financiera internacional fueron más evidentes en las estadísticas macroeconómicas nacionales. El Producto Interno Bruto trimestral experimentó una variación negativa de 2.1 al 2.2 por ciento en promedio anual.

Según la información, en julio de 2009 se registró una caída del 2.2 por ciento en la actividad económica mensual, respecto de julio de 2008 y según la fuente, en los últimos siete meses consecutivos se ha observado una severa contracción.

Sostiene el Banco Central que la desaceleración de la actividad económica se debe a bajas en los indicadores materiales de construcción, minería, financiero, industria, comercio y transporte y comunicaciones, mismos que indujeron a la disminución del dinamismo, con un aporte conjunto de -3,4 puntos porcentuales.

El informe de la institución destaca que los rubros que sí mostraron crecimiento y que lograron un aporte de un punto porcentual al índice general, fueron la actividad agrícola, energía y pesca.

De acuerdo con el esfuerzo productivo, el mayor dinamismo fue mostrado con aportes positivos por parte de los servicios del gobierno central, por la agricultura, ganadería, silvicultura y pesca; entre otros servicios, además de la electricidad, agua y alcantarillado.

Manufactura caída

Sin embargo, entre las actividades que contribuyeron negativamente están la industria manufacturera; el comercio, los hoteles y restaurantes; el transporte y comunicaciones; la construcción y los servicios de intermediación financiera.

Los cálculos hechos por el Banco Central destacan que en el período de enero a julio de 2009, el dinamismo económico se redujo en 4,5 por ciento en relación con el mismo período del año pasado, cuando el resultado de la actividad económica fue positivo con un 2,9 por ciento de crecimiento.

Según la publicación, el sector de la construcción es el que ha resultado el más deprimido de todos, al decaer 15,9 por ciento en el mes de julio, el que por su importancia en cuanto a generación de trabajo y activación del comercio, afectó el crecimiento de otros sectores de la economía nacional.

De hecho, el comportamiento de una menor actividad en la construcción privada, que mostró una baja del 26.2 por ciento en el segundo trimestre de 2009, en tanto que la construcción estatal también reveló un menor dinamismo por dificultades de ejecución, licitación y de financiamiento.