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En Estados Unidos entró en vigor ayer una ley que establece normas obligatorias a los bancos en la facturación de préstamos de tarjetas de crédito.

La ley fija los límites a las comisiones impuestas por los bancos, además sanciona las subidas repentinas de tasas de interés retroactivas, períodos de reembolso extremadamente cortos o penas por la no utilización de tarjetas de crédito al cado de algunos meses de inactividad.

En Nicaragua, el presidente de la Comisión de Producción, Economía y Presupuesto de la Asamblea Nacional, diputado Wálmaro Gutiérrez, confirmó a EL NUEVO DIARIO que en la nueva Ley de Tarjetas de Crédito que ya están formulando, se prevé incluir un “capítulo especial” enfocado sólo en la protección de los usuarios de las tarjetas, con disposiciones semejantes a las que entraron en vigor en EU.

Eso implica, además de la reducción consensuada de tasas de interés, un órgano de defensa de los usuarios de tarjetas. “Se está pensando en que haya una institución que de alguna manera vele por los derechos de los usuarios, con facultad propia, que de asesoría a los consumidores”, explicó.

Adelantó que esa entidad podría ser la Dirección de Defensa de los Consumidores del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio, Mific. Aunque los procesos administrativos de las tarjetas seguirían tratándose a nivel de la Superintendencia de Bancos y Otras Instituciones Financieras, Siboif.

Aparte de eso se esperaría que la Dirección tuviese la facultad de fiscalizar la relación entre los consumidores y los establecimientos afiliados en el sector. De tal manera que establecería sanciones en caso de abusos.

Algunas disposiciones Cables agencias

“Con la entrada en vigor de las nuevas reglas estamos dando un paso importante en nuestro esfuerzo por proteger a las familias estadounidenses”, indicó el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, en un comunicado.

La ley fija los límites a las comisiones impuestas por los bancos, que se beneficiaban de algunos vacíos jurídicos para imponer tasas altísimas, escondidas en la “letra chica” de los contratos.

Además prohíbe algunas prácticas calificadas como tramposas o injustas, como la aplicación de tasas de interés retroactivas, periodos de reembolso extremadamente cortos, o penas por la no utilización de tarjetas al cabo de algunos meses de inactividad.

Ahora el usuario sabrá que si paga el mínimo de un saldo de 3,000 dólares, con un interés de 14%, pudiera tomarle 10 años para terminar de pagar. David Robertson , director de The Nilson Report, un boletín especializado, dijo “la gente se va a quedar boquiabierta” y “va a dar una pesada sensación en el estómago a mucha gente”.

Reacción de emisores

En los pasados nueve meses, las emisoras de tarjetas de crédito subieron los intereses, crearon nuevas cuotas y redujeron líneas crediticias. Esta nueva ley, considerada la más radical legislación de consumidores en décadas dificulta más a los estadounidenses obtener crédito, haciéndolo más caro.

Los consumidores se ahorrarán al menos diez mil millones de dólares anuales gracias a la baja en los incrementos en las tasas, dijo el Pew Charitable Trust, que se especializa en estos temas.

Las compañías tuvieron nueve meses para prepararse mientras que ciertas reglas recibían el visto bueno de la Reserva Federal y usaron ese tiempo para adoptar acciones que terminaron perjudicando a los mismos consumidores que la ley trata de proteger, mientras los defensores de los derechos del consumidor dicen que la ley aún así ofrece importantes protecciones para los usuarios de unos 1,400 millones de tarjetas.