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Todos los productos de pan que confeccionan los panificadores del país, a partir de marzo próximo, ya no llevarán el químico conocido como bromato de potasio, cuyo uso continuado y en cantidades mayores a 120 partes por millón, según denuncia realizada hace algunos años, terminaba produciendo cáncer.

De acuerdo con el panificador Ermis Morales, nunca llegó a ser comprobada la denuncia, pero, con las autoridades sanitarias del país, la industria harinera y los panaderos, se decidió reducir paulatinamente las proporciones de bromato de potasio en la harina.

En ese sentido, según Morales, de 120 partes por millón que usaban, pasaron a 60 partes y luego, el año pasado a 35 partes y en marzo será cero.

El bromato de potasio, según explicaciones del empresario de la panificación, hace que el pan mantenga su forma y salga hermoso porque le da consistencia, porque si no lleva eso, pese a que la harina crece por el royal que se usa, luego se aplasta, pero hay otros aditivos que ayudan en ese objetivo y que están comenzando a ser usados en el país.

La iniciativa de reducir el contenido de bromato de potasio a cero, es parte de una norma centroamericana, aprobada por los ministros del CA-4, la que por lo tanto está siendo cumplida.

Ácido ascórbico
Morales recordó que el bromato de potasio era agregado a la harina, pero afirmó que los nuevos aditivos de ésta, como el ácido ascórbico, que es un mejorador que tendrá que ser agregado por los pequeños industriales del pan, significará mayores costos que serán trasladados a los consumidores.

Añadió que por el momento hay una especie de crisis en las pequeñas empresas de panificación dado que no conocen cómo usar el ácido ascórbico, aparte que algunos no tienen para adquirirlo y en ese sentido el pan les ha estado saliendo achatado, con el bromato salía inflado.

Planteó que las normas para la confección y venta del pan deben cambiar, deben ser hechos y vendidos por peso, es decir por libra o kilo, en vez de la forma en como se vende actualmente, pero insistió en que siendo además un alimento más sano, su costo deberá ser pagado por los consumidores.

Los molineros invertian anteriormente 10 centavos de dólar en compra de bromato de potasio por cada quintal de harina para mezclarlo.

Ahora invierten 25 centavos de dólar por cada quintal, por lo que hay que agregarle 15 centavos adicionales, que afirma, lo harán los panaderos y no la industria harinera.