•  |
  •  |
  • END

Pese a los efectos negativos de la conducta política de los partidos políticos de Nicaragua, la economía del país va a crecer en el 2010, en relación a los resultados del año anterior, sin embargo eso no será así, si el dos por ciento de aumento del producto interno bruto calculado por el Banco Central, es contrastado con el crecimiento vegetativo de la población o con las cifras necesarias para que la nación vaya paulatinamente dejando la pobreza.

La aseveración resume en parte la opinión del economista Néstor Avendaño y de los dirigentes gremiales, René Blandón de la Comisión Nacional Ganadera y de Manuel Álvarez de la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua (Faganic) quienes reclaman del Estado mayor apoyo a la producción local.

Avendaño por su parte, al observar los principales indicadores económicos del país, advierte que la economía nacional va a crecer, según sus propios cálculos, en un tres por ciento, con respecto al 2009. La afirmación la realiza el economista al destacar que los principales rubros de la producción de agroexportación están creciendo, incluso en términos de volumen, pese a los efectos perversos del fenómeno de El Niño.

Al calificar el comportamiento previsto de los distintos rubros de agroexportación para el año en curso, considera que es bueno, señalando que crecerán en caña de azúcar, de café, de carne bovina y de granos básicos, pero en el sector de los granos básicos, los efectos negativos del fenómeno de El Niño fueron realmente peores que en otros rubros en el 2009.

Avendaño calcula que el producto interno bruto de Nicaragua será mayor al dos por ciento oficial, por el crecimiento esperado del sector agropecuario y por las inversiones en los embalses hidroeléctricos de Tumarín y Larreynaga, además por el financiamiento entre gobierno y banca nacional para la construcción de viviendas de interés social, en un ambiente pre electoral.

Con todos esos factores, Avendaño estimó que la tasa de crecimiento de la economía de este año va ir a un tres por ciento, lo que no significa alegría para el nicaragüense, sino estancamiento de la pobreza y sostenimiento de las dificultades para reducir la pobreza.

Para bajar la pobreza, la economía de Nicaragua debería crecer a un ritmo de siete a ocho por ciento anual, reduciendo rápidamente el desempleo, pero para lo cual es necesario bajar el riesgo-país y que el gobierno y las fuerzas políticas lleguen al entendimiento de reducir el efecto negativo del torbellino político que azota al país.

Esperanzas en nuevo ciclo productivo

Entre tanto René Blandón, presidente de Conagán, consideró que la ganadería crecerá, aunque no lo que esperaban, debido a los problemas de sequía presentados por el fenómeno de El Niño. Recordó el dirigente ganadero que esperaban que la actividad ganadera creciera para el 2010 entre un seis u ocho por ciento, pero “creo que sólo será de tres o cuatro por ciento en leche y carne”.

Recordó que en el 2009 las exportaciones tanto de carne, como leche y sus derivados se alzaron en conjunto, alrededor de 511 millones de dólares en total, de lo cual productos por unos 100 millones de dólares quedaron para abastecimiento interno.

Insistió en que es necesario contar con créditos suficientes y consideró que la oferta del Banco Produzcamos, es tan pequeña, es como una gota de agua en un mar de necesidades. No se llenará, ni a medio cumplir, pero añadió que lo importante es empezar y que en ese sentido se abre ventana para recaudar fondos del exterior e incrementar los volúmenes de producción.

Por su parte el también dirigente gremial, Manuel Álvarez, dijo que hay un cierto optimismo en la población campesina. Recordó que si no lloviera normalmente en mayo, la producción de maíz y fríjol sería afectada, pero no así en Matagalpa o Jinotega, que son de las mejores zonas de producción del grano en la temporada de primera.

“Sorgo se siembra muy poco en primera, maní y soya se comienza a sembrar a fines de junio”, también dijo que los precios de sorgo andan muy bajos, el maní y soya están bien; mientras que los del azúcar y caña andan bien, el maní un poco deprimidos.