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La advertencia está puesta en la mesa. El representante del Fondo Monetario Internacional, FMI, en Nicaragua, Gabriel Di Bella, resaltó ayer ante empresarios locales que el país en los últimos 20 años muestra un crecimiento económico, per cápita anual, del 0.8 por ciento, pese a su alta tasa de inversión.

El porcentaje, de acuerdo con el funcionario, aunque es importante es insuficiente para reducir rápidamente la pobreza extrema a nivel local.

Di Bella advirtió, tras abordar el panorama económico regional, que Nicaragua a como va, necesitará por lo menos 30 años para volver al crecimiento económico per cápita anual que Centroamérica mostró en los años 70, equivalente al 2%.

“El desafío es entonces hacer un análisis un poco más profundo; yo no tengo la respuesta absolutamente de nada, pero estoy tratando de mostrar que no necesariamente una tasa de inversión por encima del 20%, está generando un crecimiento económico más alto”, indicó.

Agregó que "hay que ver en detalle en qué se invierte, por qué esa tasa de inversión que es buena, no genera un crecimiento más alto, mientras en otros países donde se invierte menos, el crecimiento es mayor, hay que ver qué factores están influyendo".

“Estas preguntas se las deben hacer los mismos nicaragüenses y traten de encontrar las respuestas”, aseveró.

¿Qué dicen los empresarios?

El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep, José Adán Aguerri, indicó que lo que toca es buscar cómo seguir atrayendo una inversión que permita crecer a niveles del 5 y 6%.

Mientras, el presidente de la Cámara de Comercio Americana de Nicaragua, Amcham, Róger Arteaga, enfatizó que lo expuesto por Di Bella significa tres cosas: Primero, “la inversión no se está enfocando en los sectores estratégicos”; segundo, hay una estructura presupuestaria que se enfoca en mayor medida en salarios, el mantener instituciones como un Consejo Supremo Electoral de siete miembros que puede funcionar con uno, una Contraloría General de la República que también puede funcionar con un miembro.

Tenemos 92 diputados cuando en Costa Rica funcionan un poco más de 60; y tercero, la inversión no está reduciendo la pobreza en los niveles esperados”, apuntó.

FMI “relajado” con el Gobierno

El representante del Fondo Monetario Internacional, FMI, en Nicaragua, se mostró relajado con el proceso que llevan con el Gobierno de cara al Programa Económico.

“Trabas nunca hay, hay que relajar un poco las cosas. Las conversaciones entre el Gobierno y el Fondo son buenas, no hay dramas ni cuestiones extremas, simplemente hay dos partes: El Gobierno de Nicaragua que quiere un programa y el Fondo, manifiesta que su función es tratar de colaborar, y justamente se está discutiendo y conversando para encontrar un acuerdo para la cuarta y quinta revisión del programa”, sostuvo.

Recordó que la próxima semana el país presentará ante el Directorio del FMI la evaluación del artículo cuarto, del que no depende el programa pero que es necesario, ya que implica la evaluación financiera del país, que incluye su competitividad.

Adelantó que en agosto próximo se espera discutir con el Gobierno temas asociados a la cuarta y quinta revisión del programa.

Los temas en esas revisiones, según el funcionario, son “los mismos de siempre”: la agenda complementaria, leyes como las vinculadas al Banco Central y Microfinanzas, el estudio sobre opciones del Seguro Social, entre otros.

El asunto del bono según Di Bella no es traba en ese contexto. “Tenemos claro como se financia, tenemos claro que se dará de forma extrapresupuestaria, tenemos claro a cuánta gente abarca (137 mil empleados públicos), pero lo que no está claro, es que en el contexto del programa cómo va a impactar, y por lo tanto, si habrá medidas necesarias para compensar el efecto del bono…
¿Qué pasa si la gente lo espera de vuelta el próximo año?, todo eso está por discutirse, pero no es un problema”, insistió.