•  |
  •  |
  • END

En Nicaragua sólo el 36.9% de la Población Económicamente Activa urbana y el 7.8% rural tienen niveles educativos de 10 años, lo que hace al país poco atractivo para la inversión extranjera directa, IED, que en el 2009 sólo llegó a 434.2 millones de dólares, la segunda más pequeña en América Central, después de la de El Salvador.

La información la dio a conocer el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales, ICEFI, con sede en Guatemala, la cual revela que pese a que la ubicación geográfica de Centroamérica la hace atractiva a la Inversión Extranjera Directa, IED, ésta tuvo una fuerte reducción en el 2009 con respecto al 2008.

La IED hacia América Central, de acuerdo con las investigaciones realizadas por el ICEFI, alcanzó en el 2009 un total de 5,026 millones de dólares, un 32.8% menos que la llegada en el 2008 que alcanzó unos 7,548 millones de dólares. De hecho la IED a nivel mundial tuvo un retroceso del 39% es decir, que la caída hacia América Central fue menor que hacia otras regiones.

El hecho de que la caída de la IED se presente menos drástica hacia América Central que hacia el resto del mundo, sólo se puede explicar con el atractivo que presenta Panamá y Costa Rica para la radicación de capitales, países que concentraron más del 60% de los recursos atraídos hacia la región.

En términos generales, la mayor parte de estas inversiones se destinaron a sectores de servicios tales como telecomunicaciones, construcción, call centers y turismo. En menor medida, algunas inversiones se dirigieron hacia la industria alimenticia y maquila. En Costa Rica hacia la manufactura de alta tecnología.

Desigualdad es muy relevante
El hecho de que Costa Rica y Panamá atraigan más del 60% de la IED hacia sus territorios, revela que existe una gran desigualdad a lo interno de la región centroamericana con resultados sumamente desiguales entre los países, debido a las características de la población en edad de trabajar.

Mientras en Panamá y Costa Rica más del 50% de los trabajadores urbanos cuentan con más de 10 años de educación, en el resto de países, con excepción de El Salvador este indicador se reduce a cerca del 35% lo que es más dramático en las áreas rurales.

En Nicaragua, esas cifras, de acuerdo al ICEFI, alcanzan a nivel urbano un 36.9% y a nivel rural un 7.8%, al tiempo que la distribución de ingresos es muy desigual, y en ese sentido ese tipo de países es menos atractivo para la inversión extranjera directa, tanto por los problemas sociales y políticos generados por la desigualdad, como por mercados domésticos, de consumo y de trabajo, muy limitados.

Inversión pública
A la par, un elemento sumamente importante para atraer la inversión pública, además del grado de escolaridad de la población, es la existencia de bienes públicos necesarios para el desarrollo y la competitividad.

Panamá y Costa Rica cuentan desde hace muchos años con presupuestos públicos que superan el 25% del PIB, lo que ha permitido avanzar hacia la universalización de la educación, la salud y la seguridad, sin descuidar la construcción de infraestructura.

En contraste, en el resto de países con presupuestos públicos limitados se avanza despacio en la generación de estados gobernables democráticamente y con capacidad de competir en el mundo globalizado.

De acuerdo al ICEFI, para atraer más inversión extranjera, Centroamérica debe adoptar políticas públicas con una visión regional, que garantice la estabilidad democrática, el desarrollo humano y la competitividad y para ello sería necesario reducir el otorgamiento de privilegios fiscales, cuyos beneficios sociales, después de 30 años de vigencia, continúan estando en entredicho.