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El Presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, Cosep, José Adán Aguerri, espera que en la próxima negociación del salario mínimo, que inicia en agosto, los sindicalistas se dejen de discursos y aterricen a la realidad de las empresas.

“Esperamos que el resultado económico obtenido en el primer semestre del año se fortalezca y se termine el segundo con un año positivo”, expresó Aguerri; sin embargo, comentó que eso no significa que hay suficientes fondos para incrementos salariales sustantivos.

“Ellos –los sindicalistas-- aseguran que con los actuales salarios promedio sólo se cubre un cuarto de la canasta básica, sin embargo, a ésta le han inventado una serie de productos fuera de las necesidades básicas. De repente hasta van a incluir la ida al cine y hasta el viaje de vacaciones”, dijo el representante del Cosep.

“Hay un auge en ventas, pero también hay productividad competitiva. ¿Por qué los sindicatos han firmado –acuerdos de incrementos salariales-- a pesar que ellos dicen que lo obtenido es tan sólo una cuarta parte de la canasta básica?, se preguntó Aguerri, respondiéndose a sí mismo que ellos saben que sus alegatos son sólo “discurso”, pero están conscientes de la necesidad de preservar el empleo en las empresas.

“Si vos aumentás el salario y no vendés lo que producís, entonces quitas empleos. Tenemos que vender en base a la realidad del mercado y no por un papel que exige subir el salario a los trabajadores”, comentó.

Sindicalistas ven injusticias
Sobre esto, Luis Barbosa en representación de la Confederación Sindical de Trabajadores “José Benito Escobar”, alegó que con sus declaraciones, el presidente del Cosep demuestra la mentalidad conservadora de estos empresarios.

“¿Por qué un trabajador no puede tener vacaciones decentes por quince días con toda su familia a como lo hacen ellos? Porque nos quieren tratar como esclavos y demuestran un carácter obcecado negándonos el derecho a que nuestros hijos también puedan tener estudios en colegios privados, tal como los suyos. Con ese tipo de pensamiento no se construye”, comentó el sindicalista.

Por otra parte, indicó que son cada seis meses las discusiones del salario mínimo, según la ley, y eso se debe respetar. No será según el deseo de los empresarios.

“Éstos (empresarios) en Nicaragua jamás han querido reconocer que somos los trabajadores los que damos la productividad y las ganancias, las cuales no quieren repartir de manera equitativa. Se quejan de que nuestro discurso es el mismo, pero porque se hacen los ciegos ante las necesidades del pueblo trabajador”, expresó
Barbosa añadió que la próxima semana nuevamente se sentarán en la mesa de negociaciones del salario mínimo para discutir las propuestas, tomando en cuenta que se ha registrado un incremento en la productividad durante el primer semestre.

“Los empresarios quieren que sólo lleguemos a ratificar el 6% acordado el semestre pasado, pero hay crecimiento económico porque hay tendencia sostenida en el incremento de las exportaciones, mientras se han disparado los precios de la canasta básica. Entonces vamos a discutir salario con una propuesta concensuada entre las centrales sindicales”, expresó el sindicalista.