Amparo Aguilera
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Hace doce años los productores de Nueva Guinea, zona ubicada en la Región Autónoma del Atlántico Sur, RAAS, apostaban al cacao.

Pero tras el paso del huracán Mitch, en 1998, el cultivo decayó. Luego se animaron con la producción de Chile, pero carecieron de compradores del producto y la nueva iniciativa fracasó.

Tras eso no hubo de otra que dedicarse al cultivo de maíz y frijoles, granos que sólo garantizaban el autoconsumo familiar, de modo que no generaban ingresos.

Sin embargo desde 2005 para al menos 85 productores de Nueva Guinea, la mayoría con una a ocho manzanas, la vida ha mejorado con el proyecto Robusta, pues tienen un comprador que nunca les falla: Cisa Exportadora.

La gerente de certificaciones de la empresa, Marcia Vidaurre, explica que se trata de “una nueva variedad importada desde Brasil que tiene un fácil manejo y un rápido desarrollo”, destaca.

La ejecutiva confirma que Cisa Exportadora, además de promoverlo, lo compra para venderlo a nivel local, pues es apto para café instantáneo y sus mezclas.

“Y esa es una ventaja para los productores, pues tienen un comprador seguro. Cisa paga un precio por quintal tomando como referencia la Bolsa de Londres, así que se paga bien: el año pasado el precio por quintal anduvo por los 60 dólares y este año asoma por los 80 dólares, el precio es variable y va en aumento”, apunta.

Agrega que el rendimiento por manzana del café Robusta en promedio es de 24 a 63 quintales. Contrario, al café Arábiga que, en promedio, es de 10 a 12 quintales por manzana.

Otra bondad del grano es que se adapta a suelos pobres y a condiciones climáticas adversas. A parte de eso desde el primer año es “generoso” con su producción al punto de que el productor recupera sin contratiempos su inversión.

Leonel Sotelo, administrador de la finca Esperancita, situada 10 kilómetros al norte de Nueva Guinea, explica que con la plantita del café descrito, en el primer año, se recoge entre cinco a seis libras.

“Y ya cuando se estabiliza la producción, es decir en segundo y tercer año, se recoge por planta entre 15 y 18 libras”, expone. Para entonces, la matita mide entre 2.5 y 3 metros de altura.

Otra ventaja: el financiamiento

Vidaurre calcula que la inversión por manzana es de 1,200 dólares, entre 300 y 500 dólares menos respecto a las variedades tradicionales de café. A esto suma las utilidades que se obtienen por manzana, que oscilan entre los 800 y 1,000 dólares. “Son bastante buenas”, enfatiza la experta en la variedad.

El productor Pedro Figueroa, lo confirma y por eso llama al café “el grano de los pobres”. Figueroa expone que inició sembrando cinco manzanas con una inversión de 30 mil córdobas.

“En el primer año me dio sólo la inversión, pero ya en el segundo obtuve 200 mil córdobas y ahora voy por más de 300 mil córdobas, o sea que el grano robusta si se cuida es bien agradecido”, reitera.

A eso añade el financiamiento que obtienen de Cisa Exportadora. “Cisa nos da al crédito la planta (de 30 a 40 centímetros de altura) y el fertilizante, todo esto se paga una vez que se cosecha. Incluso nos da gratis la asistencia técnica.