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Los primeros afectados por la crisis que atraviesa el sector microfinanciero son las micro, pequeñas y medianas empresas, Mipymes, que representan casi la totalidad de la cartera de clientes de las instituciones de microfinanzas.

Así lo aseguró Gilberto Alcócer, Presidente del Consejo Nicaragüense de las Pymes, Conimipyme, quién destacó la importancia de las microfinancieras para cubrir la demanda crediticia del sector.

“Esta situación afecta la disponibilidad de financiamientos porque entre menos recursos tengan las microfinancieras, existirán menos oportunidades para que los nicaragüenses obtengan un crédito”, expresó Alcócer.

El viernes pasado, la junta directiva de la Asociación de Instituciones de Microfinanzas de Nicaragua, Asomif, presentó el balance semestral del gremio, que indicó una disminución de 45 millones de dólares por parte de los fondeadores internacionales.

Según el reporte expuesto por Asomif, en junio del año pasado los acreedores extranjeros tenían inyectado en la red de microfinanzas, un total de 200 millones de dólares, pero a la fecha, los fondos se ubican en 156 millones 44 mil dólares, representando una caída interanual del 22%.

De igual forma, existe una disminución en el número de personas atendidos por estas instituciones, que pasó de 324 mil 623 a 269 mil 18 clientes, para una reducción interanual de 56 mil clientes.

Restricciones
Para Alcócer, cualquier restricción crediticia implementada como medida de respaldo ante una crisis o por escasez de recursos, afecta directamente a las Mipymes, e incluso se puede ver perturbado el crecimiento del cinco por ciento proyectado para este año.

Por su parte, el director ejecutivo de Asomif, Alfredo Alaniz, manifestó que “definitivamente esta disminución de recursos está afectando a todos los sectores, incluyendo las Pymes”.

Alaniz, recordó que el 93% de la cartera de las microfinancieras está orientado al sector productivo y comercio del casco urbano y rural, y tan solo un pequeño porcentaje del siete por ciento es dirigido a créditos de consumo.

El representante de Asomif, apuntó que los financiamientos que las instituciones de microfinanzas otorgan, dinamizan la economía de baja escala, la que no es atendida por los bancos, pero que representa una importante fuente de ingresos para el país.

Según datos de Conimipyme, en Nicaragua existen aproximadamente 155 mil micro, pequeñas y medianas empresas que requieren de créditos para operar.