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La reciente información oficial acerca de la reducción de la pobreza en los últimos cuatro años dejó al descubierto la manipulación gubernamental de las encuestas realizadas por organismos independientes como la Fundación Internación para el Desafío Económico y Global, Fideg, así lo deja claro en su análisis el economista Adolfo Acevedo Vogl.

A juicio de Acevedo, el gobierno manipuló a su favor los resultados de la encuesta del Fideg al no aclarar los parámetros con que se mide el nivel de pobreza de la población y puso varios ejemplos.

Entre los ejemplos puestos está el hecho de que el estándar internacional de medición de la pobreza general ubica como pobres –en general-, a las personas que sobreviven con menos de dos dólares al día; mientras que los pobres extremos son aquellos que sobreviven con menos de un dólar al día.

El problema, según Acevedo, es que “con unos cuantos centavos de más”, un pobre extremo puede pasar de esa situación a simplemente ser pobre y no necesariamente su calidad de vida mejoró considerablemente.

Sin embargo, agrega, “desde 2005 se generó un aumento muy fuerte de la migración hacia Costa Rica desde las áreas rurales y, pese a la moderada disminución en el flujo de remesas que se produjo en 2009, las remesas aumentaron de manera significativa desde 2005, por lo tanto habría que evaluar si este crecimiento se convierte en algún aumento (al menos de los suficientes centavos de dólar) en el valor del consumo”, enfatiza el analista.

Pobreza no ha disminuido
Por otra parte, añade, el bono demográfico se está convirtiendo en mayor crecimiento de la población en edad de trabajar y en una “disminución significativa de la tasa de dependencia, lo cual significa que existen en promedio muchas más personas en edad de trabajar dentro de los hogares como proporción del total de miembros del hogar”.

Lo anterior, según Acevedo, “ha sido un factor fundamental para explicar la disminución de las tasas de pobreza que se han verificado en diferentes países. Aunque no necesariamente las personas en edad de trabajar encuentren empleos formales, el solo hecho de que un mayor número de personas dentro de los hogares aporten al ingreso global del hogar, hace que este aumente, lo cual, en presencia de menos dependientes, significa un aumento del ingreso y consumo per cápita dentro del hogar”.

Para el analista, sin embargo, eso no significa necesariamente una disminución en los índices de pobreza.

Hombach: “Ha habido algún progreso”
Por su parte, el presidente del organismo Cáritas de Nicaragua, monseñor Bernardo Hombach, aseguró que en algunos lugares remotos del país se ha reducido la pobreza, sin embargo, plantea que aún hay muchas cosas por hacer.

“Hemos visto que en uno u otro sector ha habido alguna mejoría, pero en otros sectores, por ejemplo, en el empleo, progresivamente aumenta el número de desocupados, de los sin empleo; y lo que se llama el empleo informal, está aumentando últimamente”, señaló Hombach.

Pero además, el prelado cuestionó el hecho que los beneficios gubernamentales no siempre llegan a todos los ciudadanos por igual. “Éste es siempre un problema, en cualquier régimen hay siempre grupos que más o menos se benefician”, señaló.

Según Hombach, la calidad de vida en el campo ha mejorado en algunos sectores, por ejemplo, el hecho de que en ciertas regiones, los productores cuentan con acceso terrestre para sacar su cosecha.

“Los campesinos tienen mayor posibilidad de llegar con sus productos, porque los caminos de penetración en las comarcas se mejoraron y en esto creo que hay un progreso que beneficia a la producción, pero hay otros caminos, más con estas lluvias, que se han desmejorado”, detalló Monseñor Hombach.