Amparo Aguilera
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Se intuía y ya hay datos. Nicaragua ocupa el puesto número 14 entre los países donde las personas tienen más probabilidades de deprimirse por la “desigualdad” de ingresos económicos en relación con los ciudadanos de Estados Unidos, según un reciente estudio del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, que se dio a conocer ayer en Managua.

La investigación está basada en un análisis de datos de 93 países tomados de la Encuesta Gallup de Opinión Pública del 2007.

Mide la probabilidad de que los ciudadanos de un país sean más propensos a la depresión que los ciudadanos de Estados Unidos. Los investigadores del análisis en mención, utilizaron Estados Unidos como punto de referencia por la “amplia disponibilidad” de datos sobre depresión en ese país, según argumentaron.

De acuerdo con el estudio, Nicaragua y Guatemala son los países que destacan en Centroamérica en el indicador. Sin embargo, Guatemala es más propenso a la depresión por la desigualdad de ingresos económicos en comparación con Nicaragua.

Guatemala se sitúa en el lugar número nueve, en la lista de 93 países, con una probabilidad de depresión del 8%. Mientras Nicaragua muestra una probabilidad del 5.5%.

La nación que ocupa el primer lugar es Etiopía, con una probabilidad del 29.6%. Le siguen Corea del Sur, Bolivia, Turquía, Singapur y Portugal con probabilidades que se mueven entre el 12% y el 9%.

Entre tanto, los ciudadanos de Mauritania, Albania y Dinamarca aparecen como los que tienen menores probabilidades de deprimirse por la desigualdad de ingresos en relación con los estadounidenses.

Depresión sale cara

El análisis del BID también revela que las personas de zonas urbanas son más propensas a estar deprimidas. El estudio encontró que probablemente lo anterior ocurre porque la disparidad económica es más perceptible en zonas urbanas.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, OMS, los trastornos psíquicos, como la depresión, pueden costar alrededor del 4% del Producto Interno Bruto, PIB, de un país.

En Nicaragua, en ese contexto, tratar esos trastornos costaría alrededor de 248 millones de dólares. Es decir, casi una cuarta parte del monto que implican las exportaciones nacionales a agosto de 2010, que ya alcanzan casi los mil millones de dólares.

De acuerdo con el estudio, la probabilidad de depresión disminuye cuando un país tiene un elevado porcentaje de personas religiosas en su población. Entre los 14 países que presentan altos índices de desigualdad, pero bajas probabilidades de depresión, el estudio encontró que al menos ocho de ellos tenían altos porcentaje de creyentes.

Entre éstos sobresalen: Honduras, Panamá, Nigeria, Senegal, Jamaica, Uganda, Brasil y Mozambique. Según el estudio, ese efecto puede haber más que compensado el efecto de la desigualdad de ingresos.

La investigación del BID también refiere que la probabilidad de depresión es menor en países con mayores porcentajes de personas mayores de 65 años, mientras que la probabilidad tiende a aumentar en aquellos países con elevados porcentajes de personas de 15 a 64 años. Nicaragua, con una población mayoritariamente joven, es un ejemplo de eso.

El BID espera que la información anterior sirva a los gobiernos para identificar grupos de riesgo, para luego diseñar políticas de salud pública. Hasta ahora, el Gobierno aún no se ha pronunciado sobre el tema.

Hombres se deprimen menos, pero…

De acuerdo con el estudio del BID, los hombres tienden a estar menos deprimidos por la desigualdad de ingresos económicos que las mujeres. La probabilidad de estar deprimido es casi 1.6 puntos porcentuales menos si una persona es de sexo masculino, de acuerdo con la investigación.

También las personas casadas o que viven en unión de hecho tienden a ser menos propensas a la depresión respecto a las personas solteras.

Sin embargo, quienes han sufrido una ruptura conyugal o la viudez son más propensas que las personas solteras a sentirse deprimidas. El divorcio, una experiencia que puede implicar conflictos emocionales, registra un mayor impacto negativo que la viudez, dice el estudio.

Situaciones como el desempleo también aumentan la probabilidad de la depresión. El estudio muestra que el efecto es relativamente alto, aumentando la probabilidad en unos 3.7 puntos porcentuales.