•  |
  •  |
  • END

De cada 100 córdobas en bienes o servicios que produce un nicaragüense, ya debe a acreedores internos y externos un total de 80 córdobas, aunque usted no lo crea, pero así es, afirma el doctor Néstor Avendaño al revisar las cifras actuales de deudas de la nación.

Juntando las deudas internas y externas, Nicaragua le debe tanto al mundo como a los prestamistas internos más de cuatro mil 800 millones de dólares, cifra que aún no es sostenible para el país, pese a que la nación fue objeto del perdón de 14 mil 300 millones de dólares, advierte el economista.

De hecho la deuda externa e interna de Nicaragua es creciente, tanto por préstamos solicitados a organismos multilaterales como el Banco Mundial, BM, o el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, o con la emisión de bonos para consolidar las reservas internacionales del país o letras del tesoro para llenar los déficits fiscales.

De acuerdo al doctor en economía, la principal deuda del Estado de Nicaragua está en el gobierno central con los Bonos para Indemnizados, BPI, de los cuales a finales de 2009 ya se debían 740 millones de dólares a los tenedores de estos documentos y en orden de importancia seguían los bonos emitidos o letras estandarizadas, emitidos por el Ministerio de Hacienda con el propósito de financiar el déficit fiscal.

Señala Avendaño que el año pasado el Estado de Nicaragua terminó con un saldo de 148 millones de dólares en débitos, lo cual es creciente porque ya hasta la Unión Europea retiró las donaciones que hacía por medio del ya fenecido Grupo de Apoyo Presupuestario.

En ese sentido el gobierno tiene que emitir títulos valores para que los compren los grupos financieros y poder financiar el gasto público con deudas emitidas por el Ministerio de Hacienda.

Quiebras bancarias aún siguen afectando

Por otra parte está la deuda del Banco Central, entre las que está la de las quiebras bancarias. “A finales de diciembre del año pasado debíamos 186 millones de dólares”, en es concepto y “le siguen en orden de importancia las letras estandarizadas subastadas por el Banco Central para proteger reservas.

En 2009 se sacó de circulación córdobas por un total de 74 millones de dólares, que junto con el resto anterior “estamos hablando prácticamente de 260 millones de dólares de deuda interna emitidas por la autoridad monetaria”, destaca el analista económico.

“Sumando ambas, tenemos una deuda total interna con los acreedores locales, que son los grupos financieros y los tenedores de BPI, por un total de mil 170 millones de dólares, que representan el 20% del valor del Producto Interno Bruto, PIB”, expresó el economista.

El doctor en economía señala que “con la deuda externa a pesar que el mundo nos perdonó 14 mil 300 millones de dólares desde 1990 hasta 2009, todavía debemos tres mil 659 millones de dólares” y al ser creciente, aunque sea concesional, se pone en riesgo la capacidad de pago futura del país , aunque del principal de los débitos “estamos pagando dos por ciento de interés anual, 30 años de plazo y 10 de gracia en los préstamos muy concesionales que tiene Nicaragua por que nadie le presta en otros términos”.

De hecho el total de la deuda nacional, interna y externa, ocupa el 80% del valor del PIB en bienes y servicios de Nicaragua, que actualmente es de unos seis mil 300 millones de dólares.

La deuda interna, sin embargo, es la que más presiona, porque “para esa nadie nos ayuda, tenemos que pagarla con nuestros impuestos y cuando la deuda interna crece, los gastos de educación y salud se relegan a un segundo plano de importancia, destinando sólo el cuatro por ciento del PIB al gasto de educación Primaria y Secundaria, pese a que el colega Adolfo Acevedo ha estado señalando que debería llegar al siete por ciento”, explicó Avendaño.

“Acevedo pide llegar al siete por ciento del PIB, es decir unos 180 millones de dólares más a partir del próximo año para atender las necesidades de la educación, pero lamentablemente ante la creciente tendencia de la deuda interna, los privilegiados en la distribución de los impuestos son los acreedores internos del Estado”, explicó el economista Avendaño.

Suma pendiente de reestructuración

Explicó el analista económico que de los tres mil 653 millones de dólares de deuda externa, el 40%, mil 600 millones de dólares están pendientes de reestructuración, pero “de eso no se está pagando nada, pero ahí está el saldo y en eso se fija el inversionista extranjero.

Señaló Avendaño que de esos mil 600 millones de dólares, aproximadamente la mitad se debe a Costa Rica. Nicaragua está honrando el 60% de su deuda externa, pero el 40% está pendiente de reestructuración.

“Yo no veo posibilidades de futuros alivios, aquí hay que producir mas, aquí hay que elevar el valor anual de los bienes y servicios producidos por Nicaragua para tener una mejor capacidad de pago, pero eso sólo se logaría si hubiera un verdadero diálogo político”. Con un plus esfuerzo económico, político y social, el PIB de Nicaragua podría crecer a un 10% anual en los próximos 20 años, pero no miro nada de eso en los planes partidarios”, meditó el economista.

Por otra parte recordó que pese al perdón de la deuda externa, el 27% de toda la cooperación que ha recibido Nicaragua en estos 20 años ha sido para reservas internacionales, el 25% para la producción en el sector agropecuario y la construcción pública y el 23% para el sector social.

De hecho el principal objetivo de toda la cooperación internacional ha sido para la estabilización macroeconómica, que es una condición necesaria pero no suficiente para que se dé el crecimiento, explicó Avendaño.