Ervin Sánchez
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La fuerte concentración de las exportaciones nicaragüenses en pocos productos es una debilidad estructural de la economía nicaragüense, que la somete a posibles afectaciones con las crisis mundiales y pone al país en desventaja frente a competidores del área, destaca en declaraciones a EL NUEVO DIARIO Klara Kanska, experta en mercados de la delegación de la Unión Europea en Nicaragua.

A preguntas de EL NUEVO DIARIO, Kanska manifiesta que “cuando uno mira las estadísticas de exportación, por ejemplo del año pasado, uno ve que las ventas nicaragüenses al exterior están muy concentradas en pocos productos, es algo que resalta a primera vista”.

Según esas estadísticas, el 50% de lo que se exporta a Europa es el café, luego vienen otros tres productos, entre ellos camarones y colas de langosta, etanol y maní.

Luego la oferta baja radicalmente, lo que no debería suceder con un mercado del tamaño del europeo, que tiene casi 500 millones de consumidores de alta capacidad adquisitiva.

Sólo la Unión Europea está compuesta por 27 países que conforman el mercado único por medio del cual pueden pasar las exportaciones, habiendo pagado aranceles sólo al ingresar al continente y esa posibilidad es para Nicaragua potencialmente algo muy importante.

Tomando en cuenta la posibilidad de poder colocar mercancías de Nicaragua en cualquier país de la Unión Europea, Klara Kans-ka señala que le gustaría que la actual situación del país cambie radicalmente y que los exportadores le den mayor valor agregado a los productos, inventen nuevos productos y se busque socios europeos para llevarlos a aquel mercado o para que inviertan en el país.

La situación de Nicaragua de tanta concentración en tan pocos productos no es la misma de otras naciones de América Central; la que más coloca mercancías en el mercado de la Unión Europea es Costa Rica, con un valor de mil 524 millones de dólares, casi el total de lo que oficialmente envían los exportadores nicaragüenses a todo el mundo, sin contar con las maquilas.

Kanska, quien reside en Nicaragua manifiesta que cuando se compara la oferta exportadora nicaragüense con la de los demás países centroamericanos, la oferta de las otras naciones es mucho más variada y se envían muchos productos no tradicionales, incluyendo algunas mercancías de alta tecnología como microchips que exporta Costa Rica por medio de Intel.

Nuevos productos, nuevos mercados

Eso se logra atrayendo la inversión, mejorando el clima inversionista, facilitando las posibilidades de instalar empresas, explicó la experta, quien es especialista en Derecho Comunitario y destacó que Nicaragua ya tiene productos que son de buena calidad, pero falta darles más valor agregado y comercializarlas mejor.

De acuerdo con la especialista, con el Acuerdo de Asociación entre América Central y la Unión Europea, hay oportunidades de abrir el abanico para colocar más y nuevos productos en el mercado del viejo mundo, entre ellos algunos tradicionales como el azúcar, la carne, el ron y la miel, que actualmente pagan altos aranceles y por lo tanto, resultan muy caros, pero al entrar en vigencia el tratado, los impuestos de introducción bajarán sensiblemente.

Sin embargo, eso no es todo, porque la mayoría de naciones de América Latina y otros países del mundo producen muchas de estas cosas, por lo tanto, lo mejor es darles valor agregado, es destacar cualidades que en los productos le gustan al consumidor europeo, al cual le agradan, por ejemplo, los empaques muy bonitos con historias y fotos de la vida cotidiana, que demuestren que son sostenibles ambiental y socialmente.