Ernesto Aburto
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La Red de Reservas Silvestres Privadas de Nicaragua (RSP) gestiona financiamiento del BCIE y con ese afán, algunas de sus reservas asociadas están formulando proyectos de inversión “bancables” para recibir créditos concesionales que les permitan, en unos casos iniciar, y en otros ampliar sus capacidades para ofrecer servicios de turismo rural.

Los interesados en créditos, de una cartera inversionista de poco más de dos millones de dólares facilitados por el ”Programa Cambio” del BCIE, son unas 15 reservas silvestres privadas de la Red, las que recientemente aprendieron a formular, presentar y administrar proyectos de inversión en un seminario impartido por el experto Domingo Frixione.

María Engracia de Trinidad, facilitadora nacional del “Programa Cambio”, dijo que a nivel centroamericano, el BCIE dispone de 17 millones de dólares facilitados por el Fondo Mundial del Ambiente de la ONU para financiar planes de negocios de las Mipymes. En el caso de Nicaragua esto vale tanto para las reservas que están dentro, como fuera de la red de RSP.

Sostenibilidad ambiental…y financiera

El requisito es que estos planes de negocios en turismo rural, agroforestería, manejo forestal, artesanía y pesca, entre otros, sepan vincular la sostenibilidad ambiental y la financiera.

El BCIE espera que la red de reservas presente su cartera de proyectos para a su vez presentárselos a bancos privados del país para que la red negocie tasas, condiciones, plazos, gracias y seguros, así como el fondo de garantía que cubre el 40% del crédito. La asistencia técnica no es reembolsable y cubre el 10% del crédito, explicó María Engracia.

Durante el seminario se abordó el tema de las altas tasas que cobran las intermediarias financieras que reciben dinero de los organismos internacionales al 5% de interés, pero lo colocan al 20% y hasta más.

El licenciado Freddy Cruz Cortez, Presidente de la Red de Reservas Silvestres Privadas, manifestó que se logró un acuerdo con el BCIE para crear la cartera de inversiones del sector y negociar tasas más bajas y mejores condiciones con las intermediarias financieras.

Carlos Beli, copropietario de la Reserva Montibelli de Ticuantepe, con bosque tropical exuberante, variadas especies animales y vegetales, y una modesta capacidad para atender grupos de recreación, estudio y trabajo en sus salas y habitaciones, declaró que su proyecto de unos 25 mil dólares consiste en ampliar sus actuales instalaciones para tener mayor capacidad de recibir eventos empresariales, familiares, estudiantiles y científico-educativos.

En tanto que Berenice Maranhao, propietaria de la reserva “La Mákina” de Diriamba, proyecta un crédito de 700 mil dólares para invertir en la construcción de un centro de interpretación y educación ambiental, 25 habitaciones adicionales, ranchos familiares y cabañas, pero advirtió que no podría trabajar a las tasas de interés de los bancos comerciales.

El historiador y arqueólogo César Augusto Pérez, Vicepresidente de la reserva silvestre privada Quelantaro, en la comarca Los Muñoz de Villa El Carmen, dice que el plan de financiamiento y de negocios que presentará al BCIE por 25 mil dólares busca desarrollar el ecoturismo, el ciclismo de montaña, el acampamiento (camping), el senderismo, así como la educación ambiental y cultural.

Quelantaro, de unas cien manzanas, produce agricultura orgánica, ganadería menor y carbón ecosostenible, posee yacimientos arqueológicos y petroglifos de unos 1200 años de antigüedad, lo mismo que más de 50 especies de aves residentes y migratorias, 10 especies de reptiles, y algunas de felinos, entre ellas el tigrillo.

(Colaboración)