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La aplicación de los procesos de mediación o arbitraje a los conflictos inter empresariales o dentro de la misma facilita la solución de problemas que podrían llegar a ser interminables y muy costosos tanto por los recursos que drenan a las compañías, como la pérdida de oportunidad de negocios que se pueden escapar.

La idea sintetiza en pensamiento del Doctor Rafael Bernal Gutiérrez, quien es director del Centro de Arbitraje y conciliación de la Cámara de Comercio de Bogotá, quien recientemente estuvo en Nicaragua para dar un seminario a conciliadores, profesionales, militares, personal del Tribunal de Apelaciones y de la Corte Suprema, así como a empresarios nicaragüenses sobre la ventaja de evitar llegar hasta los tribunales por medio de los mecanismos de conciliación o mediación.

Bernal Gutiérrez llegó a Nicaragua invitado por el Centro de Mediación y Arbitraje de la Cámara de Comercio de Nicaragua y por la Universidad Americana, para desarrollar un diplomado sobre mediación y arbitraje, objetivo que ya fue llevado a cabo, con apoyo financiero del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, más el componente local.

Conciliando intereses

El doctor Bernal Gutiérrez dijo que el centro que dirige fue fundado hace 27 años en la búsqueda de solucionar los problemas por la vía del arbitraje y muy al arranque también les ofrecimos la solución por la vía de la conciliación. Actualmente ese centro en Bogotá hace siete mil conciliaciones empresariales anuales, solucionando problemas financieros, de arrendamientos, conflictos entre socios y en empresas familiares.

De acuerdo con el visitante, las empresas generalmente evolucionaron desde nacer en el seno de la familia a transformarse en empresas de segunda y tercera generación, donde ya no son los fundadores, sino otros miembros de la familia e incluso asociados fuera del ámbito familiar.

En la medida en que en las empresas se desatan problemas, no se pierde la empresa, sino la familia, que es la que está a cargo del gobierno corporativo empresarial. Para evitar que se conviertan en grandes problemas, el doctor Bernal afirma que “métodos como la conciliación son invaluables, lo que pretende es que no haya ganador y perdedor, que todos se sientan ganadores y preservar relaciones útiles.”

Estos métodos son valiosísimos en las empresas familiares, en las cuales es necesario hacer crecer el negocio, mantener la familia y que cuando “uno no esté, no se den los problemas de segunda y tercera generación”, señala el experto, para quien en la conciliación no debe haber ganadores o perdedores, porque si los hay, en el futuro alguien querrá desquitarse”.

En la conciliación todos deben quedar satisfechos, en la empresa familiar, en vecindarios, con proveedores o con distribuidores. La otra vía es la judicial para dirimir un pleito, pero eso supone de cinco, siete o 10 años de incertidumbre, de relación interrumpida, con un costo enorme tanto en pagos como en negocios que no se pudieron aprovechar, pero con una conciliación el conflicto se puede solucionar en horas o días y se cumple, porque la solución en consensuada.