Ervin Sánchez
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Las afectaciones sufridas por el sector agropecuario nicaragüense durante 2010 fueron insuficientes para congelar el crecimiento del mismo, lo que se vio influido por la tendencia creciente de los precios de los alimentos en el mercado mundial, sin embargo, el país no debe continuar dependiendo de la producción de materias primas, sino dar un salto hacia la agroindustrialización, pero además, reforzar el consumo interno.

De hecho los principales productos que Nicaragua envía al mercado mundial son producidos en el agro y ellos subieron de precio a partir que se dejaron sentir los efectos de la recesión económica en todo el mundo.

Datos del Centro de Trámites de las Exportaciones, Cetrex, revelaron antes de terminar 2010, que Nicaragua cerraría con una cifra récord cercana a 1 mil 900 millones de dólares de ingresos a partir de las ventas colocadas por el país en el mercado mundial durante 2010.

Al respecto el doctor en economía, Néstor Avendaño, destacó que las decisiones de un empresario se mueven en función de los precios internacionales y por supuesto que desde el año pasado el valor de los alimentos se han mantenido en niveles aceptables para la economía nicaragüense.

Recordó Avendaño que los precios internacionales estaban muy altos en 2008, disminuyen levemente en 2009 y retomaron velocidad en 2010, “porque tiempos de recesión económica, hay dos actividades productivas económicas envidiables: producir alimentos y medicamentos.

El economista destacó que la demanda de alimentos de parte de países deficitarios en estos, como Venezuela, Rusia, la Unión Europea, Japón e incluso Estados Unidos creció durante este año, pero se redujo otro tipo de demandas; como los electrodomésticos, vestuarios y otros bienes industriales.

El a la vez consultor explicó que el precio es una brújula para la toma de decisiones del productor y esas se toman un año antes de vender la producción del país, es decir que el crecimiento económico se siembra y se cultiva desde el año anterior.

“Necesitamos pasar a un estadio de continuo crecimiento económico y basarnos en materias solamente no es corrector, hay que pasar del tres por ciento anual, hay que industrializar la producción primaria, agroindustrializar al país”, afirmó el economista, quien recordó que el índice de producto interno bruto será para este año de alrededor de 3.8%, mientras que el sector agropecuario alcanzará un 8.5%.

Más vinculación con nuevos mercados

Según el economista, Nicaragua debe vincularse más con las economías emergentes de más rápido crecimiento para mantener una creciente demanda de los productos nicaragüenses. En ese sentido agregó que habría que mejorar las relaciones comerciales con países como China Continental, pero también Rusia, Venezuela, al tiempo que no se debe descuidar el mercado interno, creando empleos y mejorando salarios.

Al respecto el presidente de la Unión de Productores Agropecuarios, Manuel Álvarez, destacó que los precios internacionales ayudaron fuertemente a la economía nacional, lo que incentivó el esfuerzo productivo, recordando que las fuertes precipitaciones sólo dañaron unos pocos rubros agrícolas.

Recordó que los mayores daños con las intensas lluvias lo resintió el rubro del frijol, luego la ganadería y muy poco la caña de azúcar, sin embargo, el alto nivel de los precios internacionales ayudó a la producción del maní, cuyo quintal subió a 24 dólares, el café a 210 dólares en promedio, el sorgo a 15 dólares, la soya a 22 dólares, así como logró un mejor precio el ganado y sus productos, con lo cual casi se llega a los dos mil millones de dólares en exportaciones.

Vaticinó Álvarez que la producción de frijol de postrera, en el mercado interno, ayudará a bajar el precio de la libra del grano de 25 ó 23 córdobas a 12 al término de la salida de la cosecha de postrera y aseguró que al comenzar a salir la recolección de apante posiblemente volverá a bajar el alimento hasta los 10 u 8 córdobas. Apante dejará unos 2.5 millones de quintales de frijol. “Nosotros creemos que para el próximo año agrícola debe haber por lo menos un crecimiento del 10 al 12%”, manifestó Álvarez.