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El polémico proyecto de crianza de tilapias dentro del Lago Cocibolca, específicamente frente a las costas del volcán Maderas, en la Isla de Ometepe, tiende a desaparecer silenciosamente, y en los próximos días la empresa de Mares Nicanoruegos S.A. (Nicanor), que es la encargada de cultivo de esta especie de peces podría oficializar el cierre de la empresa ante las autoridades de Marena.

EL NUEVO DIARIO trató de conocer la versión del gerente de Nicanor, David Senna, pero en las instalaciones de dicha empresa, ubicada en la carretera vieja a Tipitapa dijeron que se encontraba fuera del país, y que él era el único que podía dar declaraciones sobre este tema.

Según fuentes cercanas a Nicanor, que prefirieron el anonimato, una de las causas que originaron la caída del proyecto, es el haber perdido uno de los principales mercados: el de Estados Unidos.

El declive inició desde agosto de 2010, cuando comenzaron a despedir a los trabajadores de las instalaciones que están en la comunidad de San Ramón, del municipio de Altagracia, y en cuyo lugar se ubicaron más de veinte jaulas flotantes dentro del lago para el cultivo y posterior exportación de las tilapias, pero ahora la mayoría se encuentra sin estos exóticos peces, y, según nuestra fuente, sólo se está a la espera de extraer los pocos peces que aún subsisten, para cerrar totalmente el proyecto.

Agregó que con este cierre resultaron perjudicadas más de un centenar de personas que trabajaban para Nicanor, cuyos socios usaban las instalaciones de una empresa localizada en el km 106 de la Carretera Panamericana Sur, para procesar las tilapias extraídas de las jaulas, pero desde agosto se retiraron del lugar, ante la falta de mercado.

Las instalaciones de San Ramón se encuentran bajo la administración de Denis Ramos, quien evitó hablar del tema, y con él ahora sólo trabajan dos personas más: uno que se encarga de la vigilancia y una mujer que se encarga del mantenimiento del local.

Aval en 2000

En 1999, Nicanor inició sus estudios ambientales y de factibilidad para el cultivo de tilapias en jaulas, aprobados por equipos inter y multidisciplinarios del Marena, Mific y Magfor, y en medio de una enorme polémica los socios de Nicanor lograron en 2000 el aval para que desarrollaran el cultivo de tilapias en el Lago Cocibolca.

Nicanor tuvo el respaldo de los permisos del Marena y del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio, ya que en mayo de 2000 otorgaron a Mares Nicanoruegos la concesión de aguas para cultivo y explotación de tilapia. En el inicio del proyecto se creó toda una controversia entre los que se oponían, por asegurar que se contaminaría el lago, y los que lo defendían --que principalmente eran los mismos socios--, quienes decían lo contrario, pero al final Nicanor logró establecerse contra viento y marea, y ahora, diez años después, se esfuma silenciosamente.