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Todo el sistema legal y regulatorio de la economía nicaragüense debe ser revisado para facilitar la toma de medidas económicas que faciliten una devaluación competitiva de la moneda nacional frente al dólar, pero que no generen inflación, señalan expertos en el tema.

La medida que normalmente se toma y que ha estado ocurriendo con la implementación del deslizamiento monetario, es encarecer el dólar de Estados Unidos y abaratar la moneda nacional frente a esa divisa, para que los exportadores puedan obtener más córdobas por cada dólar.

En ese sentido los exportadores se ven beneficiados, obtienen más córdobas por cada dólar al realizar el cambio, lo que les favorece como empresarios en los pagos hechos al interior del país, tanto a trabajadores y a acreedores, así como al realizar sus compras en el comercio local.

Al respecto, el doctor en economía Róger Cerda dijo que un tipo de cambio sobrevaluado es anti-exportador, pero incrementar el ritmo de deslizamiento, por la estructura legal y la ley monetaria existente en el país, sería inflacionario, lo cual a su vez no le conviene a la nación.

Una medida que quizás el gobierno podría tomar sería modificar la estructura legal del país y la ley monetaria, para que haya una devaluación competitiva que no provoque inflación, tomando en cuenta que todos los precios del país están indexados al dólar, a excepción de los salarios, consideró el economista.

En ese sentido afirmó que el problema inflacionario y social no se resuelve con políticas monetarias, sino económicas, garantizando el abaratamiento de la canasta básica.

Cerda sugirió que el abaratamiento de los productos alimentarios sólo se puede realizar aumentando la oferta a partir de mejorar la productividad, la capacidad de almacenamiento y distribución del Estado y de particulares. Además, manifestó que otra manera es reducir los márgenes de utilidad de la intermediación.

Precios petroleros son como un lanzallamas
Al mismo tiempo agregó que probablemente se tendría que focalizar la inversión pública en la reducción de la pobreza, en salud y en educación, volviendo más eficiente el gasto social, al tiempo que planteó como algo correcto aumentar el flujo de recursos hacia el campo, estimulando al sector agropecuario a producir con mayor eficiencia e incrementando la inversión en infraestructura vial o de riego.

Para Cerda sería marginal el impacto de una modificación del tipo de cambio en la inflación, dado que el grueso de ese fenómeno viene por choques externos, y agregó que lo que pudiera hacerse es una combinación de inversión privada y pública, estimulando a los inversionistas privados. Recordó que el precio del petróleo es como un lanzallamas, que la única defensa es alejarse de él.

Insistió, sin embargo, que estimular una política de producción alimentaria es más urgente, especialmente aumentando la producción y productividad de los bienes de la canasta básica, como arroz, frijoles y maíz, en tanto para la exportación hay que darle valor agregado, o sea, transformar industrialmente.