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El Banco Interamericano de Desarrollo, BID, prevé para los próximos cuatro años más que duplicar su financiamiento para préstamos y garantías dirigidos a empresas en América Latina y el Caribe en los próximos cuatro años. La partida prevista por el BID para el sector empresarial privado en ese período es de más de tres mil millones de dólares al año.

En  2010, el BID otorgó al empresariado privado latinoamericano y caribeño recursos por unos mil 400 millones de dólares, con el objetivo de promover el desarrollo de la región por medio del sector privado. A este objetivo el BID ha estado apoyando por medio de la Corporación Interamericana de Inversiones, CII, y el Fondo Multilateral de Inversiones,  Fomin.

La entidad multilateral proyecta aumentar sus operaciones sin garantía soberana para países pequeños y vulnerables de la región e impulsar el crédito para proyectos del sector privado que promuevan la inclusión social y la reducción de la pobreza.

En sus objetivos, el banco señala la fuente, busca ayudar a la región a mitigar y adaptarse a los efectos del cambio climático y a aumentar su competitividad mediante una mejor infraestructura, lo que significa que el BID incrementará su respaldo a proyectos tradicionales de infraestructura, como carreteras y aeropuertos.

A la par se plantea seguir apoyando a proyectos en sectores como salud, educación, energía renovable y uso eficiente de la energía.

Apoyo a creación de empleos
De acuerdo con el vicepresidente del BID para operaciones del sector privado y sin garantía soberana, Steven Puig, “una de las metas más importantes que enfrentan América Latina y el Caribe durante la próxima década será conseguir un nivel sostenible de crecimiento económico” y recordó que el sector privado crea, como promedio, cerca de 90 por ciento de los empleos en la región.

En ese sentido dijo el funcionario que el aumento del apoyo a ese sector puede constituir un instrumento muy eficaz para acelerar el crecimiento de la región, crear más empleos y mejorar las condiciones de vida de los pobres.

El año pasado, la Asamblea de Gobernadores del BID acordó un aumento de 70  mil millones de dólares del capital ordinario del Banco, la mayor ampliación de los recursos en la historia del BID. Conforme a los términos del acuerdo, hasta un 20 por ciento del capital del banco se podrá destinar a apoyar el financiamiento sin garantía soberana.