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La tendencia del incremento de los precios del petróleo de la costa del Golfo de Texas, que en una semana se elevó 4.85 dólares por barril, es grave, dado que no sólo superó el primer cálculo para el 2011 del Gobierno de Nicaragua, que lo ubicó en 78 dólares en promedio, sino que está superando el segundo vaticinio, de unos 93 dólares.

De acuerdo a Sergio Santamaría, economista y director del Centro de Investigaciones y Asesoría Socio Económica, Cinase, el incremento del valor de los combustibles y de materias primas a nivel internacional está volviendo más lento el crecimiento económico de Nicaragua y de toda la región centroamericana, pese a que el precio de los principales productos de exportación de este país está experimentando importantes alzas.

Habrá una recuperación sumamente lenta, considera el economista, quien recuerda, que de acuerdo a un modelo del Fondo Monetario Internacional, FMI, por cada 10 dólares que sube el precio del barril de petróleo en el mundo, el Producto Interno Bruto de un país, en este caso Nicaragua, cae alrededor de un punto porcentual.

Informaciones de la Agencia de Prensa EFE destacan que con la subida de este viernes, el “oro negro” subió 4,85 dólares esta semana, en la que ha acumulado un avance porcentual del 4,49 %, impulsado principalmente por la inestabilidad en Oriente Medio.

Santamaría destaca que si la meta de crecimiento inicial del gobierno para el país era de 4.5 cuando se hizo el presupuesto, a un precio de mas o menos 78 dólares por barril de crudo, ahora con un valor 98 dólares por barril de crudo, probablemente esa proyección se va disminuir a una tasa de 2.5 a 3%, obviamente impacto será alto a nivel fiscal y en metas de empleos.

En términos, Santamaría afirma que es necesario observar lo que está pasando el Índice de Precios al Consumidor, que mide la inflación de países, y en ese sentido el 2010 se cerró con una tasa inflación del 9 por ciento mas o menos, y esa cifra estaría siendo superada para este 2011 dado el impacto del precio petróleo y el de los alimentos.

En ese sentido destacó que de acuerdo a sus índices, la inflación al final del corriente año puede andar entre un 10 y un once por ciento, como mínimos, y sería una afectación fuerte para los trabajadores y el valor de la canasta básica tendría que estarse ajustando.

Afectación al balance comercial
Por otra parte, el economista manifestó que los precios altos de importación estarían influyendo en el balance comercial, aumentaría la brecha en el balance comercial, a pesar de que las exportaciones están creciendo. La brecha comercial contra Nicaragua en el 2010 fue de 963 millones de dólares.

“Esta situación en que estamos pagando un petróleo más caro, puede llevar, si sigue creciendo el precio de los carburantes, a que se baje no solo la demanda de petróleo a nivel nacional, sino de otros productos, incluyendo una reducción de viajes y los de consumo familiar, bajando por lo tanto la actividad comercial en el país”, explicó el experto.

Por otra parte, la Comisión Económica para América Latina, Cepal, calculó  recientemente que las proyecciones de crecimiento para Nicaragua parecen converger en torno a un tres por ciento, lo que al igual que las tasas alcanzadas en el 2010 por El Salvador, Guatemala y Honduras, para el Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales se revela como un preocupante estancamiento, muy cercanas a los índices de crecimiento de sus poblaciones. En esa situación, de acuerdo con la Cepal, un incremento sostenido de los precios de alimentos e hidrocarburos tendrá efectos nocivos sobre la pobreza de la región y sobre la distribución del ingreso, castigando más a quienes destinan mayor proporción de sus ingresos para alimentarse.