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Una vez más, la cadena de El Gallo más Gallo a través de Fundación Monge, durante el mes de mayo llevó esperanza, fortaleza, alegría y fe, a tres valientes mujeres que protagonizaron la serie de reportajes “Madres heroínas”, transmitido por Canal 2.

Los reportajes despertaron diversos sentimientos en el corazón de quienes tuvieron la oportunidad de conocer las increíbles historias de María Jarquín, Ninoska Morales y Claudia Téllez.

Maidy Barrera, Directora de Fundación Monge, comentó que estas historias fueron seleccionadas en base a una exhaustiva búsqueda que realizaron en conjunto con Canal 2, con el objetivo de encontrar mujeres que han ideado la forma de obtener dinero para llevar comida a sus hogares y brindar estudios a sus hijos.

Fundación Monge entregó a estas madres ejemplares, menajes de artículos como camarotes, colchones, cama matrimonial, trasteros, juegos de comedor, refrigeradoras, cocinas, televisores, DVD, abanicos, hornos de microondas, máquinas de coser, entre otros productos.

El donativo otorgado por la Fundación, superó los mil 800 dólares.

Grandes mujeres

Las mamás protagonistas de “Madres Heroínas”, son mujeres que con su infinito amor, fe y esfuerzo, han superado pruebas muy duras para sacar adelante a sus hijos.

María Jarquín, es madre adolescente de una niña llamada Fátima, quien al nacer fue diagnosticada con parálisis cerebral, PCI, hemiparexia izquierda y deficiencia intelectual. Trabajó como doméstica y en la actualidad tiene un negocio de empanadas, las cuales vende en el mercado Roberto Huembes y en el Centro de Rehabilitación Los Pipitos.

Ninoska Morales es mamá de dos adolescentes. Su esposo sufrió un trágico accidente, quedando parapléjico e incapacitado para trabajar. Esta luchadora mujer, habilitó en el porche de su humilde vivienda un espacio donde ofrecer los servicios de reforzamiento pedagógico a niños de primaria que llevan bajas calificaciones en matemática y español.

Mientras que Claudia Téllez, a los 21 años quedó embarazada, razón por la que su familia la abandonó y la mandó a la calle. Tomó la decisión de abortar a su hijo, pero desistió de la idea al recibir un proceso de sensibilización en un centro de atención, donde aprendió corte y confección de ropa, habilidad que le permitió llegar a ser maestra del Inatec y en los próximos meses montará un taller.