• Managua, Nicaragua |
  • |
  • |
  • Edición Impresa

Como parte de su Responsabilidad Social Empresarial, la empresa minera B2Gold, que inició operaciones en Nicaragua en el 2009, decidió intervenir en las inmediaciones donde realiza sus labores de explotación minera con el objetivo de proteger el ecosistema.

El ingeniero Edmundo Tijerino Miranda, técnico ambiental de B2Gold, explicó que entre las labores que viene desarrollando la compañía para lograr la protección medioambiental están la construcción de subdrenes, de sedimentadores, rehabilitación y reforzamiento de terrenos a través de la reforestación y el establecimiento de una zona para refugio de vida silvestre.

En Santo Domingo, Chontales, la quebrada El Caracol, mejor conocida por la población como Los Molinetes, cuenta con un sistema de subdrenes que encauza sus aguas a través de un tubo de diez pulgadas hacia una pila de captación, donde el agua es monitoreada constantemente con la realización de 20 pruebas químicas para conocer el estado real de su calidad. Luego de la pila de captación, el afluente continúa su curso hasta llegar a un río que cruza la zona.

“Nosotros nos regimos por el decreto 3395 que nos exige la realización de 17 parámetros en el monitoreo de estas aguas, pero nosotros hacemos 20, es decir, hacemos tres parámetros más que nos dan un resultado más detallado de la calidad del agua de esta quebrada”, sostiene Tijerino, quien menciona que con ello buscan conocer del agua su pH, temperatura, conductividad eléctrica, metales pesados, entre otros, y siempre se hacen con el acompañamiento de las autoridades correspondientes de la Alcaldía, de movimientos ambientalistas y representantes del Marena “para que todos estemos enterados de los resultados que arrojan estas pruebas químicas efectuadas por Laboratorio Químico, S.A. (Laquisa)”.

La construcción de sedimentadores es otra de las tecnologías verdes que han venido aplicando B2Gold, igualmente encaminada a la protección de fuentes de agua. “Los sedimentadores mantienen bajo control por medio de una barrera de malla con piedra. Con las precipitaciones siempre hay arrastre de lodo y tierra, pero con este control de sedimento lo que se logra es impedir que este lodo llegue a las fuentes de agua, aparte que usamos una geotextil o tela especial que evita que pase el lodo y únicamente filtra el agua para que ya salga limpia”, refiere Tijerino, quien asegura hay ocho de estas construcciones en Santo Domingo.

Igual que sucede con el agua, los sedimentadores son monitoreados constantemente para conocer el estado de las mallas, de las piedras, de su estado en sí para que sea funcional. “Nosotros hacemos monitoreo de suelos, de aire, de agua, de ruidos, de gases, para que la población conozca sobre la calidad ambiental de su entorno”, recalca el ingeniero ambiental de la compañía.

Otra práctica de RSE que implementa la compañía minera es la rehabilitación de zonas aprovechadas a través de la reforestación con especies nativas como el cedro, pochote, caoba, acacia, madero negro y laurel. Sin embargo, no se limitan al entorno de las áreas aprovechadas, sino que apoyan al Inafor en campañas de reforestación a nivel nacional, con más de un millón de plantas sembradas por parte de la compañía.

Finalmente, Tijerino afirma que B2Gold impulsó la creación de un refugio de vida silvestre para la protección de la fauna de la zona. “Fue algo innovador que se comenzó a hacer desde antes de que operáramos aquí en Santo Domingo, el refugio se llama Peñas Blancas y consta de 59 manzanas. Tenemos más de 80 mil plantas protegidas en esa zona y más de 290 especies protegidas, entre ellas el oso perezoso de dos uñas”, apunta el ingeniero ambiental, quien sostiene que dentro de las acciones está el monitoreo constante de la fauna, tanto de dentro como de fuera de las instalaciones de B2Gold.