•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • Edición Impresa

Vilma López Vallecillo, de 53 años, es una nicaragüense residente en Georgia (Atlanta, Estados Unidos) que viaja cada fin de semana a Nicaragua a estudiar un posgrado en ergonomía y salud ocupacional en la UNI.

¿Cómo se dio cuenta de los posgrados y maestrías que ofrece la UNI?

Tenía más de un año de andar con la idea de que quería realizar un posgrado en ergonomía, entonces le pregunté a un tío mío que vive aquí en Nicaragua y él me consiguió el manual de ofertas de la universidad. Cuando vi en el centro de las páginas estaba la oferta del posgrado que quería y dije: 'tengo que hacer este posgrado', porque para mí la UNI tiene un prestigio grandísimo. 

¿Cómo hace para llegar a sus clases?

Casi siempre viajo semanal, los viernes llego en la noche, me llevo más de doce horas en venir acá, salgo a las 4:00 de la mañana de mi casa en Georgia, a las 7:30 de la mañana estoy en Miami, pero el primer vuelo de allá para acá sale a las 11:30. Entonces si no agarro ese vuelo, salgo en el de las 6:00 de la tarde y estoy a las 8:00 de la noche acá. El sábado ya vengo a clases, recibo ocho horas de clase y casi siempre regreso los domingos en el primer vuelo. 

¿Cómo fueron sus inicios en este posgrado?

Comencé con un gran entusiasmo, independientemente de la distancia y todo lo demás que tenía que afrontar, al igual hablé con mi esposo para ver si estaba dispuesto a apoyarme, ya que son gastos extras porque, aparte del costo del posgrado, está pagar los viajes, además del desgaste físico. Él me apoyó y me dijo que sí, y así fue como inicié. 

Estoy muy contenta de haber dado este paso y me siento satisfecha con la calidad de docentes que tenemos y creo que mis expectativas fueron cumplidas. No he perdido ningún sábado, a pesar de que vengo de lejos y es por el compromiso que tengo con mis estudios, aparte de que soy excesiva compulsiva con las notas, porque tengo que ser la mejor, entonces no puedo estar ausente.

¿En qué le ha contribuido llevar este posgrado?

En conocimientos muchísimo, porque realmente es otro mundo, la salud ocupacional como tal es tan amplia y sinceramente hay muchas cosas que yo desconocía. Entonces no importa la formación académica que tengas, cuando entras a este campo de la salud ocupacional es otro mundo y a la vez te crea expectativas para el futuro, en que tú puedes ayudar, en este caso a Nicaragua. Comenzamos ya con el ojo crítico, ya no eres ciego ante situaciones que antes no te interesaban y ahora andas con otra perspectiva. Nos ha hecho crecer mucho como profesionales.

¿Qué otros estudios realizó anteriormente? 

Yo soy médico cirujano, ese es mi título, graduada de la UNAN, además de eso hice una maestría en salud pública, otra en formulación, administración y evaluación de proyectos. También tengo una especialización en epidemiología en enfermedades vectoriales, me encanta saber mucho.

¿Cómo ha logrado combinar su rol en su familia con sus estudios?

No fue una decisión arbitraria que yo tomé al hacer el posgrado, sino que yo lo consulté con mi familia, mis hijos, mi esposo y diría yo que fue un acuerdo familiar porque lógicamente he estado bastante lejos de la casa. A veces siento como que ando de visita en mi casa, hay semanas en la que no me voy, cuando hay tareas en grupo que hacer y a veces no logro hacerlo en el tiempo que me quedó del fin de semana. 

¿Cómo valora la preparación que les da la UNI?

Yo diría que es muy buena porque los docentes que tenemos son profesionales que han sido bien seleccionados y me parece que son competitivos para el área que están desempeñando, hasta el momento yo estoy satisfecha, siento que sí aprendemos con ellos, nos dan buenas herramientas.