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Nicaragua está en una época donde debe ir mejorando sus cafetales, los cuales están llegando a su vida útil con más de 20 años de existencia, según Ernesto Baltodano, gerente general de Cisa Agro Nicaragua durante la octava edición de “La tradición que nos une” donde asistieron más de 80 cafetaleros para actualizar conocimientos.

La rentabilidad es indispensable  para mejorar la calidad y producción del café de la mano de una buena nutrición. Víctor Hugo Ramírez, líder técnico y experto en Café de Yara Latinoamérica explicó que las herramientas para tener la calidad de un buen café tiene tres variables: el precio-venta-- que no está en manos del productor porque el precio lo define la demanda del mercado-- las dos variables adicionales que si están en manos del productor son la productividad y la calidad.

“Si el cafetalero es productivo tiene mayores ingresos y si tiene calidad tiene mejores ingresos por la calidad. Se debe además compartir conocimiento, donde demostramos que una buena alimentación balanceada  influye perfectamente en perfiles de calidad y mejoramiento de plantaciones”.

Víctor Hugo Ramírez y Ernesto Baltodano. Foto: Kathy Juárez /END

Ramírez admite que la nutrición no es la solución a todos los problemas, pero le ayuda a prevenir muchos de ellos. “En muchos casos la prioridad de los productores no es la nutrición, sino la renovación, el manejo de la sombra, la renovación de tejido, el manejo fitosanitario y por último la nutrición, pero esto debe cambiar porque la nutrición juega un papel muy importante”.

Un cultivo de café que no esté bien nutrido puede expresar solo en veinte o treinta por ciento de su capacidad productiva. En la medida en que se mejora la nutrición no solo va a expresar esa capacidad que puede pasar de veinte hasta sesenta quintales por manzana, pero también va a mejorar la calidad, explica Ramírez.

Baltodano mencionó que hay varias enfermedades del café, de las cuales el productor debe estar pendiente, entre ellas la roya es la principal, el ojo de gallo, “y nosotros como Cisa Agro nos aliamos con empresas como Yara para tener mejores herramientas, enfrentar esas enfermedades y mejorar”.

Al menos un 44% de los cafetales nicaragüenses sufrieron los estragos de la roya, según un estudio elaborado por el Instituto de Investigación y Desarrollo Nitlapan, de la Universidad Centroamericana (UCA), esto provocó pérdidas millonarias y por consiguiente alrededor de 64 mil desempleos.

Ramírez señala que el grano “al estar mejor nutrido estará menos susceptible al ataque de roya y otras plagas y enfermedades y requerirá menos aplicaciones de químicos, lo que le ahorrará recursos y además beneficiará al ambiente”.

El cambio climático afecta a todos los productores, una de las razones por las que ha afectado la roya se debe a las variabilidades en el clima, que tiene un impacto pero también se cuenta con más conocimientos, “queremos profesionalizar a los productores porque son más receptivos en conocimientos e intercambios, porque el cambio climático está afuera, pero la base de enfrentarlo es llenándonos en conocimiento”, señala Baltodano. 

Baltodano señala que Nicaragua ha crecido alrededor de 220,000 manzanas en  área de café sembrado y en producciones 180,000 lo que significa que hay alrededor de 40,000 manzanas que están en producción, por tal motivo buscamos la sostenilidad, es importante el desarrollo desde las fincas, cuidar los suelos, bosques, para que los efectos del cambio climático se puedan mitigar y manejar la productividad. 

Buen manejo nutricional

Según el especialista, una correcta combinación de nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio, boro, cinc y azufre que garantice uniformidad y calidad en la aplicación asegura una nutrición adecuada. Pero aclara que no existe una dosis fija que garantice la efectividad.

Es ahí donde debe prestarse especial atención porque la aplicación de un mayor o menor porcentaje al requerido de alguno de estos minerales incidirá directamente en la calidad del grano.

“Para Yara el mercado del café es muy importante porque es un cultivo social y no mecanizado en ninguna parte de Latinoamérica, el 60% de los ingresos o de los costos de producción son por mano de obra, es decir, es un dinero que entra a las personas y eso tiene una connotación muy importante  porque tiene un gran impacto en la macroeconomía de la región, después de esas dos razones Yara valida y cree en el café, además tenemos muchas oportunidades de mejora en términos de calidad y porque la nutrición es muy importante”, enfatiza Ramírez.

Falta mano de obra

Nicaragua es un país que tiene todas las oportunidades para crecer a nivel Latinoamericano. Según el especialista el café de Nicaragua tiene buena connotación a nivel regional y mundial, sin embargo, la percepción general es el precio, el cual debe ser rentable para mantener la motivación del productor, y la segunda amenaza es la mano de obra porque es una actividad manual y las nuevas generaciones no quieren estar en las fincas, quieren buscar nuevos horizontes, y eso es una consecuencia natural;  el reto es mantener la productividad para cuando el consumo siga aumentando. 

No obstante, el especialista agrega que existen herramientas que pueden mejorar a un aumento del 12% la eficiencia de mano de obra, “hay evoluciones y pruebas pilotos donde las herramientas se están evaluando”. 

Para mejorar la productividad el productor debe considerar cuatro variables fundamentales, entre ellas: La densidad de siembra, es decir, el número de plantas; la edad de las plantaciones ya que se insiste mucho en manejar cafetales jóvenes o suelos jóvenes, la nutrición y el clima. 

Acceso a conocimiento

Las necesidades del productor principalmente están enmarcadas en conocimiento, por tal motivo surge “La tradición que nos une”, un evento anual que surge hace ocho años. El gerente general de Cisa Agro explica el objetivo: “mirábamos que Nicaragua, a diferencia de otros países de la región, no contaba con una plataforma donde los productores de café podían ir a recibir información actualizada, nuevos conocimientos y tecnologías, desde Cisa Agro, donde siempre generamos apoyo y acompañamiento a los caficultores, creamos esta plataforma y la hemos mantenido fiel a los primeros años en generar conocimiento y tecnología a los productores”.

Iniciaron con 30 productores, en su octava edición asistieron más de 80.  La participación es altísima y con esta tradición se ha ido creando una comunidad en la cual los caficultores comparten sus experiencias.

“Para nosotros, participar en este tipo de evento es muy importante, ya que la caficultura en Latinoamérica está atravesando un reto muy grande que es la rentabilidad y sostenibilidad, nosotros como compañía ofrecemos la atención de cultivos y podemos aportar con nuestros conocimientos y expertos para ayudar a los productores para ser más productivos, más rentables, generar más calidad y que para ellos sea más sostenible”, aseveró el representante de Yara Latinoamérica.