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La propuesta de reformas tributarias que el Gobierno introdujo a la Asamblea Nacional ha generado reacciones en diversos sectores de la economía nacional, por considerar que van en función del aumento de la pobreza en nuestro país.  

Carolina Berríos, gerente general de la Asociación de Distribuidores de Productos de Consumo de Nicaragua(Adiprocnic) que representa a 47 empresas, entre locales y transnacionales, dijo a El Nuevo Diario que “el tema de las reformas afecta directamente a nuestros asociados y a toda la cadena que les permite llegar con sus productos al consumidor final”.

Asimismo, señaló que Adiprocnic rechaza las reformas, porque “están poniendo en riesgo el abastecimiento de productos de primera necesidad a precios accesibles al consumidor final, que nuestros asociados distribuyen”.

¿Se ha manejado que la canasta básica no se verá afectada por las reformas, qué pueden decir ustedes al ser distribuidores de gran parte de los productos que la integran?

Con la reforma tributaria propuesta, se reduce considerablemente el flujo de efectivo mensual que las distribuidoras requieren para responder a sus compromisos y mantener su operación.  En promedio, las distribuidoras manejan un margen de utilidad neto promedio antes de impuestos de 2% al 3% del valor de las ventas, así que considerar el incremento de 1 o 2 puntos porcentuales para el anticipo de IR sobre las ventas, es devastador para la operación de distribución.  Aquellos que no se vean obligados a cerrar, deberán afectar plazas de trabajo y los precios al consumidor final para mantenerse a flote. Recordemos que las reformas al seguro social ya están vigentes, así que ya hay una mayor carga impositiva, al pasar de 19% a un 22.5%.  Además, las compañías deberán tomar en cuenta la variación del salario mínimo en los próximos días, para realizar proyecciones y tomar decisiones cruciales.

Pero todo ello se resume en el encarecimiento de la operación, que estará de la mano con un aumento considerable de los precios al consumidor final, que será particularmente sensible en los productos de la canasta básica, pues en su mayoría, serán gravados con esta reforma.  Los precios van a cambiar, todo va a subir. Talvez el arroz o los frijoles no sean gravados, pero la pasta dental, el cepillo de dientes, el papel higiénico serán gravados y su precio va a subir.

¿Cuál es la afectación directa al consumidor final?

Definitivamente es el más afectado, porque ya su capacidad de compra está disminuida. En el caso del aporte del INSS que pasó de un 6.25% a un 7%, ese 0.75% era parte de su capacidad de compra y ya no la tiene. Los que ganan más van a pagar más, pero ellos tienen más posibilidades de jugar con ese recurso que aquellos que ganan menos. El mayor impacto lo tiene el que percibe menos.

Algunos productos no serán gravados, pero igual, si afectás el flujo de las empresas que distribuyen estos productos de primera necesidad (estén gravados o no) las empresas se verán obligadas a aumentar precios y los productos de la canasta básica se verán afectados.

¿Las empresas nacionales se verán más afectadas que las extranjeras?

El negocio de la importación y distribución de productos de consumo masivo es un negocio altamente competitivo en el mercado nicaragüense. Se mantienen márgenes bajos para procurar productos a precios accesibles a la mayor parte de la población. Todas las empresas, nacionales y transnacionales se verán afectadas, porque compiten en un mismo mercado, cada una con las particularidades de sus productos, pero todas serán afectadas en mayor o menor medida.

Si consideramos el incremento en el ISC e IVA a productos y repuestos, incluso, tenemos como efecto el encarecimiento de los costos directos de producción y distribución, sin mencionar los costos de importación, que son igual de relevantes para nuestros asociados.  Hay casos particulares en los que la carga impositiva de impuestos contemplada en esta reforma, particularmente el ISC, pone en riesgo la continuidad de algunas compañías en nuestro mercado.  Habrá algunos que piensen que talvez este tipo de negocios no son relevantes, pero la verdad es que hay fuertes programas de Responsabilidad Social asociados a estas compañías, que ayudan al desarrollo y crecimiento de las comunidades, que pueden dejar de funcionar en detrimento de la población que ha sido beneficiada.

Las reformas son como una gran bola de nieve que ahorita vemos en una punta pequeña, pero una vez que empiece a bajar irá agigantándose, trayendo consigo el cierre de empresas, aumento del desempleo, reducción del consumo y encarecimiento de los productos. Se va a pasar llevando lo que encuentre a su paso.

¿Qué otro impacto tendrían las reformas? 

Con las reformas se estaría abriendo una puerta amplia al contrabando y al comercio ilícito. La gente buscará productos a un menor precio, sin importar la procedencia.  Hoy en día, categorías como cosméticos están siendo afectadas fuertemente.  Podés encontrar productos a US$5 cuando su precio real es de US$15, mas no tendrás certeza de su procedencia o del manejo del mismo.  Con las reformas, solo empeora la situación.  El cigarrillo, por ejemplo, sufriría un incremento de un 430% en el impuesto específico del cigarrillo. Esta carga impositiva al final de la cadena la termina asumiendo el consumidor final, y al ver estos incrementos, optará por el comercio ilícito, el contrabando.  Todo esto contribuirá al crecimiento de la informalidad, incertidumbre, inseguridad y un mayor deterioro de la situación económica actual.

¿En teoría, con las reformas fiscales se busca recaudar más, pero en la práctica, realmente será así?

Algo importante que están perdiendo de vista es el hecho de que cuando empiecen a cerrar compañías y se comiencen a retirar multinacionales del país, la realidad será contraria a lo que están buscando: entre menos compañías, menos empleo, menos consumo, menos demanda, menos recaudo.   

¿Entonces, estamos hablando de que las reformas no son una solución a la crisis?

No, no lo son.  Lo que se está planteando es una solución a corto plazo, es una medida recaudatoria, que solo agrava la situación que enfrentamos.  No se está tomando en cuenta la magnitud de la misma ni cómo directa o indirectamente va a afectar a la población. Por lo menos nuestro gremio tiene la responsabilidad de hacerle llegar a las pulperías y supermercados de todo el país los productos de primera necesidad que la población necesita.  En este contexto, el esquema impositivo tiene que ser consistente con el giro de negocio, al vender volúmenes altos con márgenes bajos, las medidas contempladas con la retención definitiva (pasando del 1 al 3%) son un golpe que prácticamente saca del mercado a la mayoría de nuestros socios.

Las reformas a como están escritas obligarían a nuestros asociados a cambiar la forma de hacer negocio y la forma de estructurar precios, y al final del día el mayor afectado es el consumidor final, que somos todos.