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Para los inversionistas, las economías predecibles son más confiables porque pueden hacer planes a mediano o largo plazo, menos expuestos a cambios bruscos de las condiciones básicas del negocio. Esa es la importancia del último acuerdo tripartito sobre el salario en las plantas industriales bajo régimen de zona franca en Nicaragua; todas las empresas que ahí operan saben ya cuánto gastarán en concepto de salarios en los próximos cinco años, hasta el 2022.

Pactar el salario mínimo para un quinquenio, estableciendo el porcentaje de aumento de cada año, en este caso 8.25%, es uno de los logros más importantes del diálogo entre empresarios, sindicatos y Gobierno, en el ámbito de la zona franca. En los nueve años anteriores hubo acuerdos similares, aunque por períodos menores de cinco años, y eso indica que se acaba de producir un avance en la estabilidad de este sector.

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En el caso de la zona franca, al acordar ajustes al salario base por cinco años, las empresas afinan sus costos con anticipación y negocian mejor los contratos a futuro con los compradores en el exterior; los sindicatos logran estabilidad en el empleo y hasta el incremento de las plazas de trabajo; y el gobierno consigue más inversión extranjera y en consecuencia más crecimiento económico en el país. Por eso, cuando suscribieron los incrementos salariales para el próximo quinquenio en la zona franca, las autoridades estimaron que en ese período se crearán unos 35 mil nuevos puestos de trabajo en este sector, para llegar a un total de 150 mil.

Para las empresas de otros sectores (servicios, industria y agro), que cada año están pendientes de cuánto puede subir el salario mínimo correspondiente, sería una ventaja saber con certeza de cuánto será la carga salarial en períodos más largos, tres o cinco años, porque harían estrategias financieras más realistas, evitándose sobresaltos, aunque en sus costos haya otras variables que se encarecen o abaratan por factores externos, como el precio de la energía.

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Si están demostradas las ventajas de los acuerdos del diálogo salarial tripartito en la zona franca, el próximo paso del gobierno, los sindicatos y los empresarios representados por el Cosep, debería ser replicar esa experiencia en la fijación de los salarios mínimos de todos los sectores económicos, para que los inversionistas en general, nacionales y extranjeros, puedan trabajar con costos más predecibles y buscar más eficiencia y productividad.