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Las autoridades de Nicaragua tienen la responsabilidad de despejar una serie de dudas sobre las circunstancias en que fue asesinada la estudiante de medicina Raynéia Gabrielle Lima, en una zona residencial en Managua mientras conducía su vehículo la noche del lunes 23 de julio.

Oficialmente, la Policía Nacional solo ha informado que quien disparó era un guarda de seguridad privada, identificado como Pierson Gutiérrez Solís, y que portaba una Carabina M4 cuando fue detenido. Pierson fue militar y el Ejército aclaró que salió de esta institución en agosto de 2009.

Eso confirma la primera versión extraoficial de que Lima había muerto por impactos de bala de alto calibre, ya que la Carabina M4 es considerada un arma de guerra, pero abre nuevas interrogantes: ¿Por qué un guarda de seguridad privada utilizaba ese tipo de arma, si está prohibida por la ley para ese tipo de actividad? ¿Por qué un guarda de seguridad dispara a una persona que va circulando por la calle en su vehículo, si este tipo de guardas se limitan a cuidar un edificio o un área privada y solo actúan cuando alguien intenta cometer un delito allí?

Vecinos de Lomas de Monserrat, la residencial donde le dispararon a la joven brasileña, aseguran que esa noche escucharon ráfagas de armas de fuego, a la misma hora en que Lima resultó con heridas de bala mortales en el tórax y el abdomen. Para entender cómo fue ese ataque, es importante ver en qué condiciones quedó el automóvil en que iba ella; pero, el auto desapareció, ningún vecino pudo verlo al amanecer del martes y se desconoce dónde está. Algunos habitantes de la zona han dicho que esa mañana solo vieron a personas que lavaban rastros de sangre en el lugar donde Lima habría sido sacada del vehículo para ser llevada al hospital.

Otra interrogante es dónde está el novio de Raynéia Gabrielle Lima, quien la llevó al hospital y después desapareció. Su testimonio es clave para aclarar el caso, ya que él la estaba esperando en su casa y salió a socorrerla, según versiones de amistades de la pareja.

Habitantes de Lomas de Monserrat afirman que en esa zona se movilizan civiles armados encapuchados (parapolicías) afines al gobierno y, por eso y por las ráfagas de balas que oyeron, de inmediato les señalaron como responsables de la muerte de la estudiante brasileña. Las autoridades tendrán que demostrar, con pruebas irrefutables, que no fue así.

El gobierno de Brasil declaró que la información recibida de las autoridades nicaragüenses, sobre la muerte de Lima, es “extremadamente insuficiente”, por lo que están considerando presentar una demanda contra Nicaragua en la Corte Interamericana de Derechos Humanos.

El supuesto culpable del asesinato, Pierson Gutiérrez Solís, todavía no ha sido entregado a la justicia para ser procesado. Se suponía que este domingo sería llevado a los juzgados, pero la juez Karen Chavarría dijo que aún estaba esperando el expediente del caso, y la fiscal de turno explicó que ese expediente tampoco estaba en el Ministerio Público.

En momentos en que Nicaragua ha sufrido la pérdida de unas 400 vidas, por la violencia desatada contra las protestas ciudadanas iniciadas el 18 de abril pasado; y en medio del terror impuesto por grupos de civiles armados encapuchados que, protegidos por la Policía, han disparado contra la población y han allanado viviendas buscando a protestantes antigubernamentales, el caso de la joven brasileña Raynéia Gabrielle Lima plantea a la justicia de Nicaragua una prueba muy importante, de aclarar hasta el último detalle y castigar a quienes en realidad estuvieron involucrados en este crimen.