•  |
  •  |

“Mente sana, cuerpo sano”, frase trillada pero infalible para la relajación del cuerpo en su totalidad. El equilibrio del cuerpo, la mente y el espíritu es el resultado de una vida saludable bajo grandes posturas y meditación del hatha yoga.

Las posturas del hatha yoga son las que abonan a la flexibilidad del cuerpo en toda su extensión, al tiempo que previenen muchas dolencias físicas y mentales, dijo Vanessa Carluccio, instructora de yoga. El hatha está ligado a la energía y fuerza solar, siendo esta última la que describe como el poder de la fuerza, una de las razones por lo cual se recomienda hacer las posturas al aire libre, bajo el vestido de la naturaleza, enfatizó Carluccio.

“Para mantener cada una de las posturas firmes, es importante hacer uso de los ejercicios de respiración o pranayama, llevando todo el aire que respiramos por la nariz a la zona abdominal, luego exhalarlo por el mismo conducto poco a poco para lograr el equilibrio vitalizante como tranquilizante”, refirió la experta.

La mejor forma de dar inicio a los ejercicios de relajación del hatha es juntando el dedo pulgar con el índice, lo que es igual a un mantra de yoga, bajo la serenidad de los ojos cerrados, de lo contrario la concentración no llegará.

Armonizar el cuerpo de manera sencilla y natural hoy día no cuesta mucho, cuesta más la voluntad de las personas en conocerse a sí mismas a través de las posturas del hatha yoga.

Son muchos los tipos de posturas que existen en el hatha que ayudan a armonizar la felicidad del cuerpo, tales como la montaña, saludo al sol, el loto, triángulo extendido, flexión, árbol, vela, el arado, la cobra y la de relajación, entre otras.

 

1. El árbol

Esta postura fortalece los músculos, pantorrillas, tobillos y la columna vertebral, dado que el estiramiento se da desde el interior de los músculos, ingle, pecho y hombros.

Los beneficios que esta postura brinda, aparte de dar seguridad reduce el dolor de ciático, y el pie plano, así como también el equilibrio emocional.

Para hacer esta postura, por muy simple que parezca, las personas que sufren de dolor de cabeza, de insomnio y presión arterial, ya baja o alta, deben tomar todas las precauciones posibles de su control.

 

2. La Cobra

Aquí la flexibilidad de la columna vertebral ejecuta un papel fundamental para revitalizar los músculos de la espalda y glúteos. Los músculos de los brazos, hombros, muñeca y abdomen con esta postura se ejercitan en un 80%.

Por lo general, se recomienda en pacientes con problemas de asma y de riñones, pero no es aconsejable en quienes en algún momento han padecido o sufren de hernias e hipertensión.

 

3. La vela

Las vértebras cervicales son las más estimuladas por esta postura denominada la vela, seguida de la circulación sanguínea que llega hasta el cerebro, lo cual permite reducir algunos síntomas de la mujer en la etapa del climaterio cuando el insomnio y los fuertes calores atacan el cuerpo de la mujer.

La vela es perfecta para controlar los problemas de tiroide, según la disciplina del paciente a la hora de realizar los ejercicios estos pueden desaparecer. Esta postura es acta para todo tipo de personas siempre y cuando no tenga problemas cervicales graves, muchos menos de columna.

Sin lugar a dudas, todas las postura requieren del óptimo equilibrio del cuerpo, pero para el funcionamiento de estos, en especial de la vela, es importante que el paciente tenga en cuenta que no debe sufrir lesiones en el oído, máximo órgano que permite equilibrar los movimientos del cuerpo.

 

4. El arado

La flexibilidad que este ejercicio muestra es fruto de la paciencia, la constancia y la disciplina que al hatha yoga exige si la personas desea relajar el cuerpo y dejar de un lado todos los síntomas que el estrés provoca sobre el cuerpo, tales como dolor de espalda, de cabeza, de hombros, problemas de tiroides.

Al igual que las demás posturas, la concentración y el equilibrio son fundamentales para estimular y fortalecer las vértebras de la columna.

 

Postura de relajación

Una vez que hayamos realizado cada una de las posturas anteriores, secuencialmente podemos cerrar un ciclo de ejercicios con esta postura, que no es más que extender los músculos del cuerpo de forma relajada sobre una superficie plana y centrarnos en la respiración.

A través de esta podrán experimentar cuan renovados se ponen los músculos, después de combatir cada una de las tensiones nerviosas que van de los pies a la cabeza. La relajación final se debe hacer por un tiempo mínimo de 15 minutos antes de finalizar los ejercicios de yoga, con el fin de que la calma de la mente reine en el cuerpo, proporcione paz interior e inyecte energía, para que el día sea de mayor productividad en caso que estos se hagan a primera hora.

Según la experta, un buen instructor de yoga sabe cómo adaptar a las personas, sin que esto sea viceversa, es decir, no intentar adaptar la gente al yoga, dado que la relación del cuerpo se da manera voluntaria.