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Los que creen que valen poco, obtienen poco. Los que creen que no pueden hacer grandes cosas, no las hacen. La creencia en el éxito es el termómetro que marca los triunfos que vamos a conseguir. Observe a los mediocres: el termómetro de su propia esperanza de triunfar está siempre en cero; y esa falta de creencia en el éxito se refleja en sus palabras, en sus obras y en sus fracasos.

A estos desconfiados sí que habría de repetirles la frase que el Señor dijo a Pedro cuando se hundía bajo las olas de su temor. “Por qué dudaste, hombre de poca fe”.

Una persona es el producto de su propio pensamiento. Hay que hacer que la mente trabaje a favor nuestro y no en contra nuestra. Me comparé dice uno, con los que triunfaron y me di cuenta de que no eran más superdotados que yo. ¿Entonces por qué obtuvieron los triunfos que yo no he alcanzado? Porque pusieron su mente a trabajar en su favor y ella les produjo iniciativas, anhelos de triunfo, seguridad de conseguir sus metas. Yo en cambio tenía mi mente ocupada en llevarme hacia el abismo con sus pensamientos negativos, llenos de pesimismo y desesperanza.

La mente es una fábrica de pensamientos pero tiene dos jefes: el señor triunfo y el señor derrota. El señor triunfo realiza pensamientos positivos: razones para convencerlo a usted de que su vida tiene por fin obtener éxitos a montones. Y el señor derrota fábrica pensamientos negativos.

Se especializó en decirle a usted las razones por las cuales todo le va a salir mal. Triunfo y derrota son muy obedientes. Usted llama al señor derrota y éste le dice: Este es un día malo, usted es de mala suerte, la gente tiene mala voluntad para con usted, entre otras cosas negativas, y como el señor derrota es tremendamente eficaz, lo convencerá a base de pensamientos negativos de que usted fracasará, porque ya fracasó otras veces… que la gente dice de usted… que usted no sirve para eso.

¡Cuidado! La mente también atrae el fracaso

Sin embargo, si usted llama al señor triunfo, él también empieza a producir pensamientos positivos: “Este es un día estupendo”. La salud anda bien. La gente tiene muy buena voluntad. Usted le dice al señor triunfo: “Me encuentro en una situación difícil; señor cajero de mis pensamientos, ¿Qué me aconseja? Y el señor triunfo le dice: “Recuerde que otras veces triunfó… la gente tiene confianza en usted… hay muchos que hablan de sus buenas cualidades. La única solución acertada es despedir al señor derrota, usted no lo necesita.

Él no le puede ayudar en nada, échelo a la calle y emplee al señor triunfo. Él le tiene toda una colección de pensamientos optimistas en su depósito de la mente. Utilice los consejos del señor triunfo hora a hora, minuto a minuto, este le hará de gran bien. Siempre piense en el éxito nunca en el fracaso. Cuando se le presente una situación difícil no piense nunca: “Probablemente perderé”. Diga más bien: “Venceré”. Cuando alguien triunfa no piensa nunca: “Soy un descalificado. Yo no lograré lo que él obtuvo. Piensa más bien: “Yo también puedo”; “Yo también tengo probabilidades”. Al pensar en probables éxitos su mente crea planes que los producen, pero si imagina el fracaso, su mente produce pensamientos que atraen el fracaso.

Los afortunados no son súper humanos, el éxito no exige una súper inteligencia, las gente exitosa por lo general son personas ordinarias, pero que han desarrollado la creencia de que sí pueden triunfar y creen en el buen resultado de lo que hacen.

Nunca se venda a bajo precio, usted vale más de lo que se imagina.

 

Tome nota

Textos de estudio de la profesora PENÉLOPE. (Código 95703, Profesional School, Miami FL) Parapsicóloga especialista en la interpretación del tarot y las cartas de los ángeles. Terapias alternativas para tu control mental y mejorar tu calidad de vida. Consejería en tus problemas laborales, de negocios y sentimentales. Atiende de lunes a sábado de 9 de la mañana 5 de la tarde, previa cita. Teléfonos: 22553586 / 86885607/ Managua.