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Lo que significó un pasatiempo, para Justo Pastor Norori López, terminó siendo su manera de ganarse la vida. “Desde los ocho años, me inicié en la talla de madera. No pensé que eran obras de arte en un futuro”, comenta Norori López.

Justo Pastor cumplirá en el 2011 treinta y dos años. Hoy es todo un productor y comerciante de imágenes de santos.

Vivió en la comarca Las Flores, situada a seis kilómetros al este del casco urbano de la ciudad de Masaya, y desde niño, observaba cómo su papá tallaba madera y le daba forma, hasta lograr una imagen, “Él es un artesano excelente, durante los años ochenta, el se pasaba todo el tiempo trabajando y enseñándome las primeras letras”, se refiere el joven artesano.

Además de que su padre fue su maestro en las primeras letras y en la escultura, el joven entró a la escuela hasta la edad de once años.

A los 13 empezó a trabajar vendiendo imágenes y consiguió un encargo: tallar la imagen de San Pedro, vendiéndola a los feligreses de La Concepción, en sesenta córdobas.
Después en 1995, salió a Masaya, trabajó con el pintor José Manuel Marenco, para quien elaboraba imágenes aun sin técnica, pero fue mejorando su labor. Él vendía sus obras en un tramo del Centro Cultural “Mercado de Artesanías” de Masaya, donde compraban los productos, las personas nacionales y extranjeras.

En Masatepe, un señor además de vender muebles y crucifijos, llevaba imágenes de Santiago Apóstol, San José y el niño Jesús, así como la Virgen María), hechos por las manos del joven Norori.

En el año 2000, trabajó en Managua, en la galería Códice, donde exhibió toda la jerarquía angelical, desde ángeles, y serafines, hasta arcángeles y querubines.

En una de las últimas tiendas que trabajó en la capital fue en “Ángelo”, de Auxiliadora Boch, quien importaba imágenes y muebles desde México. A raíz de ese instante, la vida cambió dando un giro rotundo. Aún recuerda que ella le compró al arcángel San Miguel, y aunque lo contactó con amistades de recursos económicos holgados, le externó que las obras carecían de calidad y que debía mejorar.

Un consejo oportuno
Auxiliadora  Boch le brindó consejos haciendo posible que en el 2003, el escultor conociera al director de la escuela de las Bellas Artes, Pedro Vargas, y a Reynaldo Bolaños, quien es un pintor muy famoso de León.

A partir del momento de recibir educación artística, Auxiliadora Boch patrocinó los estudios durante cuatro años, y a la misma vez le compraba las esculturas, para ayudar al artista que se pulía.

La nueva etapa de la vida del artista, comenzó cuando fue recomendado a monseñor Rodrigo Urbina, párroco de la Basílica de El Viejo, Chinandega, para quién le trabajó una imagen del Arcángel San Miguel.

Después de este episodio de expansión de su trabajo, alcanza  reconocimientos internacionales con la tallada de la imagen de San José con el Niño. “El modelo lo obtuve de un libro que es de los tesoros de Guatemala”. El trabajo lo realizó para el sacerdote, Mario Campo, un coleccionista del arte sacro, quien en ese tiempo se encontraba en Nandaime, razón suficiente para ser recomendado a nivel nacional e internacional a los sacerdotes católicos y laicos.

Trabajo “le llovió”
La solicitud de hacer trabajos llovía como bendiciones caídas del cielo, y así, el fervor religioso de los católicos fue una inspiración para el joven artista.
En la ciudad de Rivas, a Aura Tijerino, le esculpió una réplica de la Virgen de La Concepción de María, y a la Iglesia del Sauce de León, por solicitud del párroco de ese templo, le hizo la imagen de Santo Domingo.

Réplica de los patronos de los masayas
Para el joven escultor llegó el momento de ser parte de la historia de Masaya en cuanto a la iconografía local, cuando en 2007, elabora la réplica de la imagen de San Jerónimo.
El contacto llegó cuando se confesaba ante el cura párroco de San Jerónimo, El cura Estanislao García necesitaba a una persona que le hiciera una réplica del patrono de los masayas.

El sacerdote lo entrevistó y le encargó una escultura, cuyo costo fue asumido por el Instituto de Cultura, pero el Ministro le quedó mal con el pago por lo tanto solo quedó la opción de denunciarlo ante El NUEVO DIARIO. A partir de ese momento, se le canceló por el trabajo.

A raíz de la publicación en EL NUEVO DIARIO, fue contactado por un sacerdote de Granada que estaba en la Iglesia de Guadalupe, quien leyó el artículo y llegó a su casa, solicitando la elaboración de una imagen de Sor María Romero. “Trabajé a la perfección, porque ellos me solicitaron que la hiciera más joven porque en la foto se le veía la edad, la foto fue del cuadro original que está en la casa natal de Granada”, indicó el escultor.

La dificultad del trabajo
Justo Pastor Norori está consciente que el mercado religioso es poco, además algunas no quieren pagar el valor de la obra.

Si el cliente da el material, explica, y el artista le da el valor agregado, el trabajo cuesta hasta dos mil dólares, aunque asegura que es un precio bajo.

El problema se agrava cuando el trabajo que dura de cuatro hasta doce meses, no es cancelado en tiempo y forma.

Para elaborar una imagen se lleva mucho tiempo pero eso depende del modelo y la dificulta porque hay tallas que no son fáciles, aseguró Justo Pastor Norori.

Aunque su especialidad son los ángeles, él ahora se ha introducido en la mitología griega, diseñando una divinidad helénica, y no descarta realizar trabajos que le soliciten de la cultura romana.

Norori, el muchacho que antes no lograba alcanzar un nivel de calidad en sus obras, ahora nos habla de todos los estilos artísticos como el barroco, el rococó, el clásico, el moderno, el arte griego como que si fuese un maestro de una Facultad de Arquitectura.

Imagen que más le ha gustado
Justo Pastor Norori, desde que comenzó a trabajar en la escultura la que más le ha gustado fue la Virgen de La Concepción de María,

“Tengo 20 años de estar trabajando en este arte que es hacer esculturas de imágenes y la que más me ha gustado durante este tiempo fue La Concepción que se la hice al sacerdote Osvaldo Tijerino. Me gustó esta porque la talla fue especial y me salió un rostro muy lindo”, expresó el escultor.

También ha hecho imágenes para otros países como los Estados Unidos. A un señor le elaboró una imagen de Santiago Apóstol, la cual medía un metro ochenta de largo. Este ha sido el más grande que el joven escultor ha hecho, además, en esta escultura iba montado a caballo.

A una señora de Guatemala le elaboró una réplica de la imagen de la patrona de Guatemala que es Nuestra Señora del Rosario y en Costa Rica, en la ciudad de Punta Arenas, hizo un crucifijo.

Requisitos para elaborar las imágenes
Para realizar una imagen santa, Justo Pastor se somete a un periodo de castidad, a fin de lograr la perfección de su trabajo y por respeto a sí mismo.

“Yo soy muy religioso pero yo mismo me obligo. A mí me gusta trabajar con música y sin música no trabajo, pero selecciono la música para que sea suave y no lleve nada de palabras obscenas por respeto a lo que estoy haciendo. También yo tengo a mi esposa y cuando estoy trabajando en las imágenes me someto a castidad y a oración hasta que termino la escultura.

“Hago esto por el respeto que se merecen las imágenes y que además ya he tenido experiencia de que las cosas no me han salido bien, porque parte de mi trabajo es la inspiración divina y por respeto primero a Dios y a las imágenes que representan a nuestros santos”, confesó Norori.

Una de las experiencias que cuenta Norori, es que una vez tallando a la Virgen Concepción de María, estaba muy enojado con su esposa por lo que escuchó una voz que le dijo: “Recapacita y concéntrate en lo que está haciendo”, por tal razón el escultor se somete a una suerte de retiro del mundo.

La escultura como herencia familiar
“Lo que mi padre me enseñó y lo que aprendí en la escuela de Las Bellas Artes, se lo estoy enseñando a mis tres hijos, que tienen la edad de ocho, tres y dos años. Desde esta edad, ellos ya están aprendiendo a trabajar con la madera; mi hija de ochos años me ayuda al igual que mi esposa que también yo le he enseñado todo lo que he aprendido; con ella tengo 12 años de estar casado y ha sido mi mano derecha”, expresó el joven escultor.

El papá de Norori, Abrahám es de Nandasmo y su mamá de Masaya, pero él nació en la comarca La Reforma del municipio de Masaya y ahora vive con su familia en San José Monte Redondo, del municipio de Masatepe.

 

Materiales que utiliza en sus esculturas

La madera que Norori utiliza para la elaboración de una escultura, asegura, que es reciclada de las casas antiguas que son tiempo de la colonia o posterior a ésta, y la compra en los pueblos.

Además de la madera, la escultura va elaborada de macilla especial para pegamento, y los otros elementos para afinarla es la lija, sellador, cener, gasolina, cola blanca, aserrín y finalmente pintada al óleo.

Con todos estos instrumentos, Justo Pastor Norori López le da molde de una imagen a la madera, ante la cual no nos dijo si se inclinaba, las adoraba o si les pedía algún milagro.