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Empleo casi no hay,
pero trabajo hay en p…

Cuatro destacadas nicaragüenses respondieron la siguiente pregunta: ¿Qué significa ser madre emprendedora en el siglo 21?

Damaris Albuquerque
Ingeniera en Sistemas de la Información, Directora Ejecutiva
del Cepad

En el siglo 21, ser madre emprendedora presenta un mayor reto, pues la sociedad y el contexto en que vivimos nos presentan desafíos de orden económico, tecnológico, científico, moral y religioso. La mujer tiene que buscar el sustento de la familia, tenga compañero o no, porque las demandas económicas del hogar son muy grandes. Tiene que mantenerse informada de lo que pasa alrededor y en el mundo para participar activamente en la educación académica de los hijos. Tiene que infundirle valores morales y religiosos en medio del bombardeo de la mayoría de los medios de comunicación masivos que hacen todo lo contrario. Tiene que manejar las distintas herramientas tecnológicas disponibles para optimizar el tiempo y para no quedarse rezagada con el avance de sus hijos en esa área.  Tiene que luchar contra el machismo en el hogar, en el trabajo, en los distintos medios que se desenvuelve y aún luchar contra la violencia física y sicológica. Tiene que estimarse para no dejarse tratar como un objeto sexual o como un objeto que habla.

Siendo que los hombres no van a dar este lugar a las madres, debemos ser nosotras las que emprendamos la educación de nuestros compañeros. No es posible que una madre que trabaja fuera de casa, al regresar a su hogar tenga que hacer y servir la cena, revisar las tareas de los hijos, dejar listos los uniformes y la ropa de los hijos (y hasta del marido, a veces), dejar preparado el almuerzo que llevará al día siguiente (ella y el marido) al trabajo,  ir a las reuniones de la escuela, llevar al niño a la cita médica y la lista es interminable.

Los hombres deben aprender a compartir la carga y las mujeres somos las que tenemos que enseñarles. Las madres debemos enseñarles a nuestros hijos y a nuestras hijas a ser mejores, a tratarnos como iguales, a educarnos y a desarrollarnos como personas y como miembros de la comunidad. (“Ya no hay… varón ni mujer, sino que todos ustedes son uno solo en Cristo Jesús”, Gálatas 3:28, Nueva Versión Internacional).

Msc. Georgia Narcisso
Gerente
Proyecto de Desarrollo de Pequeños Negocios y Fomento al Emprendedurismo
Cuerpo de Paz

Una madre sueña en grande el futuro de sus hijos, se compromete y está dispuesta a sacrificarse para apoyarles a alcanzar sus metas. Las madres son emprendedoras por naturaleza y en este afán emprenden la ardua tarea de educar a sus hijos para que adquieran el comportamiento y las habilidades que los harán ser mujeres y hombres exitosos y de bien.

Este emprendimiento de las madres en el siglo 21, en comparación a otras épocas, pareciera mucho más competitivo, con nuevas reglas, tecnologías y visiones. Las mamás de hoy deben encontrar el punto de equilibrio entre la carga laboral de la oficina, la casa, el tiempo para sus hijos y su espacio personal.

Continuamente desarrollan su capacidad y talento de ser madre, amiga, mentora y a la vez disciplinaria. Sin embargo, a veces, al parecer, no entienden la onda y se vuelven demasiado exigentes con las tareas, los exámenes, la limpieza del cuarto.   Las mamás de hoy aprovechan la tecnología para chatear, navegar en las páginas de Facebook, Twitter o My Space y así estar más conectadas con sus hijos, a pesar de que muchas desconocen las funciones de estos programas y refunfuñan sobre las faltas ortográficas o el uso incesante de los jeroglíficos modernos; ¿qué quiere decir TLJ?  Igualmente, las madres, especialmente las menos jóvenes, tienen que ponerse al día con la música de DJ Tiesto o Lady Gaga, ser fanática del Barcelona y fingir disfrutar cada una de las versiones de Rápido y Furioso.

Finalmente, las afortunadas madres del siglo 21 fortalecen su capacidad de asumir el riesgo de soltar las riendas, aunque estén en permanente búsqueda de información, sobre dónde van, con quién van y a qué hora regresarán sus hijos.

Como buenas emprendedoras, toman decisiones y las llevan a la acción muchas veces olvidando que al final de cuenta no pueden controlar el destino de sus hijos.

Como una de esas madres, reconozco que todavía hay mucho camino por recorrer tanto en lo personal desarrollando mi papel de madre como en lo profesional promoviendo valores y una cultura emprendedora en nuestro país.

Sin embargo, hoy me detengo y observo a mis hijos dónde están en su proceso de crecimiento, qué están haciendo y me siento muy orgullosa de ellos.

Josette Alvarado de Exprua
Periodista y Comunicóloga

Designada como una de las 75 mujeres más influyentes en CA y Rep. Dominicana, por la revista Summa

Primero que nada considero que sigue siendo un enorme reto. Si hay algo que caracteriza estos tiempos, es el cambio constante, sin embargo, en el plano de hombres y mujeres se ha ido logrando cierta igualdad aunque no el equilibrio. En relación con esto, refiero que hay mayor conciencia que no debe existir discriminación sobre el tipo de tareas que ambos sexos podemos hacer. Y digo conciencia que es muy diferente a que esto se haga efectivo. Sin embargo, no hay un equilibrio entre como perciben nuestras capacidades a la hora de emprender un negocio o una empresa. Siempre existe una gran interrogante cuando es una mujer que se lanza a una aventura sobre todo cuando la empresa no cae dentro del ámbito tradicional femenino.

Creo que no hay ningún secreto, la fórmula es igual para hombres y mujeres: una buena idea, mucho trabajo, empeño e ilusión para enfrentar los riesgos. El problema estriba en que las mujeres debemos estar demostrando constantemente que somos capaces, mientras que en los hombres esto se da como un hecho en la mayoría de los casos. Esto no ha variado por muy siglo XXI que estemos.

Las mujeres nos seguimos enfrentando a diferencia en los ingresos, desigualdad de oportunidades y por supuesto, a un trato diferente. No hay que trabarse en esto, pero que son retos, son retos. Tenemos que demostrar permanentemente que tenemos talento, capacidad, conocimientos, actitud y aptitud.

Para nosotras, debido a esta concepción, el refrán “del dicho al hecho hay mucho trecho” es siempre más difícil. Entonces creo que si logramos plasmar una empresa, un negocio nuevo tenemos que sudarnos doble la chaqueta. Pero al final, ¡tenemos más mérito entonces! ¡El problema es que nos lo reconozcan!

MSc. Juanita López Bravo
Decana Facultad de Ciencias Económicas Empresariales, UCC,
Directora PEE-UCC

Ser madre y empresaria representa un doble reto. Todos los días hay que balancear dos elementos claves: maternidad y trabajo. En mi vida personal como madre de un hijo de 15 años, John Alexander, con un  pequeño negocio y en el ejercicio de mi profesión  (Administración de Empresas y Contadora), de la cual me siento muy orgullosa, he logrado materializar los sueños que me he propuesto, como es la creación del Programa de Emprendimiento Empresarial PEE-UCC, y ser delegada socia fundadora por UCC, de la primera incubadora de empresas en Nicaragua, “Inspire”. Estas experiencias y otras en el campo empresarial me han propiciado la oportunidad de compartir mis conocimientos y experiencias con muchos jóvenes universitarios, micro y pequeños empresarios.

Mamá, si quieres lanzarte a la aventura de emprender, toma el control de tu vida organizando mejor tu tiempo, delega lo que puedas, y comparte tus tareas con los miembros de tu familia. Deshecha lo que no aporta en tu vida.

Si piensas que administrar un negocio con éxito es complicado, solo hace falta seguir algunos consejos, como los que te describo a continuación.

Reflexiona sobre tu vida espiritual y ten fe en DIOS, que Él todo lo puede.

Establece prioridades: Ser una madre consiste en saber tomar decisiones y establecer  prioridades.

Comunicación y límites: Este punto consiste en comunicar y establecer límites con tu pareja, hijos, empleados y cualquiera que pueda verse afectado por la dedicación a tu negocio.

Usa las TIC: La telefonía móvil y el  acceso a Internet incrementan la eficiencia en la gestión de tu negocio y cualquier otra herramienta tecnológica.

Renovar energía: Si sientes pasión por lo que haces, será fácil ser absorbida por tu negocio, sin embargo, no olviden tomarse un tiempo para ustedes, para distraerse haciendo algo que les guste.

Hacer networking: Se trata de la red de relaciones que crea su empresa, con otras personas externas que ayudarán al posicionamiento de tu negocio.