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El uso transparente y correcto del Régimen Arancelario Preferencial (TPL, por sus siglas en inglés), que Nicaragua obtuvo durante la negociación del Acuerdo de Libre Comercio con Estados Unidos (CAFTA-DR) y que equivale a una cuota anual de 100 millones de metros cuadrados de tela, despertó el interés y la preocupación de los embajadores de Estados Unidos, Paul Trivelli y Robert Callahan, desde 2006 a 2009.

El primer cable diplomático sobre el uso de los TPL por parte del gobierno nicaragüense y de las empresas textil-vestuario de las zonas francas, es el 52771, del 13 de febrero de 2006, suscrito por el embajador Trivelli. En ese entonces, el gobierno lo ejercía el Ing. Enrique Bolaños Geyer, y el control sobre las zonas francas el Lic. Ramón “Moncho” Lacayo.

“Los temores de parcialidad del gobierno y de corrupción en la distribución de TPL son generalizados, pero hasta ahora nadie ha aportado ninguna prueba de mala conducta oficial, ni concreta de que el sector privado podría hacer un mejor trabajo. Sin embargo, considerando la debilidad de las instituciones democráticas de Nicaragua, las posibilidades de corrupción con los TPL son significativas”, añadió el diplomático estadounidense.

Cuando Trivelli escribió ese cable diplomático a sus superiores en Washington, el Cafta-DR tenía ocho meses de haber entrado en vigencia, y una de sus preocupaciones y también del staff económico de la embajada, era cómo se utilizarían esos TPL, que equivalían a 100 millones de metros cuadrados de telas, que podrían provenir de países ajenos al Cafta-DR, y esas prendas entrar libres de aranceles a Estados Unidos. Por ello, el control y la distribución de los TPL eran sinónimo de dinero y de poder.

En el texto de tres páginas también menciona que en una reunión celebrada en diciembre de ese año (2006), el entonces presidente de la Asociación Nicaragüense de la Industria Textil y de Confección (Anitec), Carlos Sandino, aseguró a oficiales de la embajada que el proceso de distribución de los TPL podía corromperse si continuaba manejándolo el gobierno en lugar de su organización gremial, la cual, en su opinión, podría hacerlo de forma “más transparente y equitativa”.

Por tanto urgía a la representación diplomática a apoyar esta posición.
Según el cable diplomático, los TPL significan “dinero y poder”, consideran que “en un país con instituciones democráticas débiles, tienen un potencial significativo de corrupción y de tráfico de influencia”.

Mercado negro funcionando

Fuentes de la industria textil vestuario, que aceptaron hablar con Confidencial a condición de no ser identificadas, confirmaron que la asignación y distribución de la cuota anual de los TPL es sinónimo de “poder”, ya que se utilizan para conseguir nuevos clientes en el exterior, más órdenes de trabajo y, en algunos casos, se venden a lo interno a empresas que los están necesitando porque su cuota es muy baja o nula.

Por tanto, se ha desarrollado una especie de “mercado negro” de los TPL, debajo de la mesa, en el que según nuestras fuentes se vende el metro cuadrado de tela entre US$0.35 a US$0.45 centavos. Eso representaría un mercado potencial de US$35 a US$45 millones anuales.

Sector crece, pero compradores inquietos…
El 26 de septiembre de 2007, el embajador Trivelli redactó esta vez un amplio reporte sobre el sector textil vestuario nicaragüense, de cuatro páginas de extensión y con abundantes cifras positivas.

En el cable 123704 refiere que ese sector económico sigue creciendo, tomando ventaja del acceso al mercado estadounidense a través del Cafta-DR. Prueba de ello es que las exportaciones aumentaron de US$525 millones a US$697 millones, para un crecimiento del 33%, de 2005 a 2006, añadiendo además 6,000 nuevos empleos a la industria.

Sin embargo, refiere que “algunas empresas (de zonas francas) han reportado que sus compradores (en Estados Unidos) se muestran cada vez más preocupados sobre las relaciones cercanas entre el presidente Ortega con Venezuela e Irán”.

Por su parte Scott Vaughn, a quien Trivelli describe como Presidente de Anitec y propietario de Rocedes, comentó al Encargado de Negocios que el sector estaba enfrentando “tremendas presiones por los precios”, por parte de sus compradores en el extranjero. “Vaughn reportó que algunas compañías, incluyendo la propia, enfrentaban un mayor escrutinio por parte de sus compradores por la retórica antiamericana del presidente Ortega y por sus relaciones cercanas con los presidentes Chávez de Venezuela y Ahmadinejad de Irán.

El pasado 31 de mayo, a través de Dean García, Director Ejecutivo de Anitec, Confidencial consultó a Scott Vaughn sobre este y otros puntos, y respondió vía correo electrónico el 2 de junio.

“Sobre el segundo cable, del año 2007, puedo decirle abiertamente que no era ningún secreto que el sector privado estaba preocupado en mayor o menor medida por la relación entre Nicaragua, Venezuela e Irán, y lo que se consideraba podrían ser posibles efectos negativos para nuestros negocios. En retrospectiva, puedo afirmar que a mi empresa en particular, Rocedes, nunca le fue cancelado ningún pedido de ropa por la causa señalada, ni sufrió ningún tipo de afectación por esta situación”, dijo Vaughn vía correo electrónico.
 
Callahan hizo grave señalamiento contra Baltodano

En el cable diplomático 232369, correspondiente al 30 de octubre de 2009, el embajador Robert Callahan, basándose en fuentes del sector textil vestuario, formuló graves señalamientos contra el general retirado Álvaro Baltodano, Asesor Presidencial para la Promoción de Inversiones, relacionados con presuntas señales de tráfico de influencia y de corrupción.


Callahan relata primero que el 22 de octubre, el señor Charles Rogers, Gerente General de VF Nicaragua, dijo al Encargado de Negocios de la Embajada, que el general Baltodano “estaba motivado por intereses personales” en sus esfuerzos institucionales y diplomáticos, con las autoridades de Comercio de Estados Unidos, por mayor flexibilidad con las reglas uno-a-uno, que en síntesis establece el compromiso de que si se utiliza un metro cuadrado de tela por ejemplo asiática, bajo el concepto de los TPL, se adquiera un metro cuadrado de tela americana o de uno de los países suscriptores del Cafta-DR.

En una conversación aparte, del 27 de octubre, Scott Vaughn, Gerente General de Rocedes y Presidente de Anitec, expuso al Encargado de Negocios que cuando el consorcio taiwanés Nien Hsing abandonó el país en julio de 2008, dejando atrás cinco instalaciones y más de 18,000 empleos perdidos, el general Baltodano (Secretario de la Corporación Nacional de Zonas Francas, CNZF) los obligó a vender los equipos a precios de “guate mojado” como se dice popularmente, a un monto de US$3.1 millones. Y, posteriormente, salió en busca de compañías interesadas en reabrir esa fábrica de vestuario en Nicaragua.

En vista de que encontró dificultades para encontrar compradores, refiere que Baltodano, junto al general retirado Joaquín Cuadra, y el mexicano Luis Velásquez, formaron la empresa C & C Apparel para operar las tres instalaciones localizadas en el Parque Industrial Las Mercedes y que ocupaba antes Nien Hsing.

“También aseguró (Vaughn) que además del capital privado provisto por Baltodano y por Cuadra, C&C Apparel opera con fondos de la CZF (Corporación de Zonas Francas). Vaughn dijo al Encargado de Negocios que C&C emplea a 2,100 personas, y ha enviado 2 millones de metros cuadrados (de telas) de blue jeans en 2009”, escribió Callahan a sus superiores.

Favoritismo a la vista

De acuerdo conl cable diplomático escrito por Callahan, Vaughn se quejó de que el proceso desarrollado por la CNZF para otorgar los TPL “carece ahora de transparencia y de equidad”, dos principios bajo los cuales se introdujo el sistema preferencial en Nicaragua en 2006.

“Él (Vaughn) dijo que la CNZF transfirió todos los 9.3 millones de TPL en manos de Nien Hsing a C&C Apparel”, lo cual le pareció incorrecto, ya que se trataba de una nueva compañía, por tanto, se le debió otorgar el mínimo para luego ir aumentando. “Con el comercio de TPL entre las compañías de ropa en Nicaragua, donde se cotiza a unos US$0,30 el metro cuadrado (TPL), eso podría representar ingresos por el orden de US$1.9 millones para C&C este año, asumiendo que la compañía utilice cerca de 3 millones TPL y el resto los comercialice para lograr el equilibrio”.

Como cierre del cable diplomático, Callahan hizo un comentario bastante sarcástico. “Durante los últimos años, Baltodano ha sido un defensor tenaz para la industria textil de Nicaragua y los fabricantes de prendas de vestir. Como un exgeneral, su “misión” fue atraer inversiones y crear empleos para los nicaragüenses. Teniendo en cuenta la información proporcionada por estas fuentes fidedignas sobre el nuevo negocio de Baltodano, parece que su misión ha cambiado. La próxima vez que trate el tema de las concesiones en temas textiles y prendas de vestir, vamos a recordar que él y el Gobierno ahora tienen intereses financieros en juego”, concluyó.

Más información y el texto de los cables originales de Wikileaks


Presidente de Anitec:
“Fue un comentario informal, especulativo”

Scott Vaughn, a través de un correo electrónico con fecha 2 de junio, señaló que es del conocimiento público que el general (Joaquín) Cuadra es socio de la empresa señalada, y que el nombre del general Baltodano siempre se menciona cuando se habla de temas de Zonas Francas, por el involucramiento personal que él tiene en esos temas, por lo que “de ahí asumo que se podría haber generado una confusión, pero yo ni he mencionado ni tengo información de que el general Baltodano es o ha sido socio de esa empresa”.

Sobre el interés del general Baltodano en el caso del uno-a-uno, Vaughn añadió que eso no tiene nada que ver con un negocio en particular, y, por el contrario, dijo que el Gobierno de Nicaragua y el sector privado siempre han trabajado juntos para lograr el cambio de esta regla, que en términos reales es una barrera comercial.

“También puedo decirle que a través de los años se han hecho planteamientos en torno a la necesidad de mejorar los mecanismos de asignación de TPL. Pero en ningún momento se ha mencionado que exista tráfico de influencias o favoritismo en esa asignación”, escribió Vaughn.

El presidente de Anitec dijo que esto se ha discutido abiertamente con la Comisión Nacional de Zonas Francas, y como resultado de algunas de las mejoras, en el año anterior (2010) se utilizó 99.5% de los TPL asignados a Nicaragua y se cumplió adecuadamente con el reglamento de uno-a-uno.

“Los intercambios que he tenido con el personal de la embajada siempre han sido comentarios informales, especulativos y generales, muy comunes de una reunión social nocturna, por lo que considero que este tipo de comentarios que se realizan en esos ambientes no pueden ser tomados como fuentes válidas ni para labores periodísticas ni mucho menos para cables diplomáticos”, valoró Vaughn, propietario de Rocedes y presidente de Anitec.

 

Cuadra: “Baltodano no es socio”

El general retirado Joaquín Cuadra Lacayo, exjefe del Ejército de Nicaragua, caficultor y empresario, confirmó vía telefónica que en su carácter personal se incorporó como socio minoritario de la empresa C&C Apparel, la cual se conformó en 2008, y es socio mayoritario un grupo mexicano, que no identificó, pero que señaló maneja fondos de inversión.

“Yo fui nombrado Presidente de la Junta Directiva por ser el socio local, aunque minoritario”, dijo vía telefónica, mientras el grupo mexicano es representado por el señor Ricardo Olmedo.

Bajo la figura de arriendo, con opción de compra, aseguró que C&C Apparel opera en una de las instalaciones abandonadas por Nien Hsing y utiliza también sus equipos. El general Cuadra estimó que han invertido alrededor de US$2 millones, con fondos externos obtenidos a través de la banca local y de créditos proporcionados por su cliente VF (Vanity Fair). En la actualidad, aseguró que generan 2,800 empleos.

“Fue una operación totalmente transparente, cumpliendo con las normas establecidas por la Corporación de Zonas Francas. Todavía no hemos recuperado la inversión, ya deseáramos que rindiera frutos más rápidamente, pero estamos apostando a futuro, a que la demanda y las órdenes de trabajo se incrementen”, dijo Cuadra.

Por otra parte, desmintió categóricamente que en C&C Apparel participe el general retirado Álvaro Baltodano como socio. “Puedo asegurarles que no figura por ningún lado como socio. Puedo asegurarte que los negocios donde estoy metido son completamente legítimos, no soy testaferro de nadie, y todas las cosas se desarrollan encima de la mesa”, concluyó el general retirado Cuadra.

Confidencial solicitó una entrevista con el general retirado Álvaro Baltodano los días 30 y 31 de mayo, sin embargo, no hubo respuesta a nuestra solicitud.

 

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