•   CARAZO  |
  •  |
  •  |

¡Escuchame, por favor, yo no estoy mintiendo; basta ya, mi opinión también cuenta; nadie tiene derecho a tocar mi cuerpo; nosotros también somos seres humanos; queremos ser felices, con más participación y oportunidades para nuestro futuro! Estas  son algunas de las frases que niños y adolescentes expresan a la sociedad nicaragüense, ante el incremento de la violencia intrafamiliar y sexual, sobre todo en el núcleo familiar.

La violación de niños y jóvenes alcanza proporciones endémicas en Nicaragua. La magnitud del problema exige una respuesta integral y coordinada de las autoridades, que siguen sin abordar la emergencia oculta de derechos humanos, con la urgencia necesaria, protegiendo, garantizando justicia y reparación a las víctimas de violencia sexual, según el informe de 2010 de Amnistía Internacional.

EL NUEVO DIARIO buscó el testimonio de una adolescente del Occidente del país, a la que llamaremos “Esperanza”. Tiene 19 años, fue violada por su propio padre cuando tenía 12, pero ha superado el sufrimiento en que vivía junto a su progenitor, el que por cuatro años consecutivos la secuestró, y del cual recibió maltrato sicológico, físico y sexual, hasta que a los 16 años se llenó de valor, y denunció ante su profesora guía y las autoridades policiales el calvario que estaba pasando en su casa.

El autor de la violación de “Esperanza” no fue procesado y goza de libertad.

“Decidí romper el silencio”
“Dios me ha fortalecido y me ha impulsado a estudiar la carrera  de Medicina, proponiéndome a sacar excelentes calificaciones, culminar mi especialidad en ginecología y contribuir con la salud de niñas y de mujeres. Lo tormentoso de esa etapa de mi vida ya la he dejado atrás, no guardo rencor contra mi padre. La fe me ha permitido perdonarlo, pero eso no significa que la justicia no haga su trabajo”, recalcó “Esperanza”.

La Convención de las Naciones Unidas sobre los derechos del niño, establece específicamente en su artículo 19 --respecto de la violencia-- la obligación de los estados de proteger al niño contra toda forma de perjuicio o de abuso físico o mental, descuido o trato negligente, malos tratos o explotación, incluido el abuso sexual, mientras el menor se encuentre bajo la custodia de los padres, de un representante legal o de cualquier otra persona que lo tenga a su cargo, estableciendo medidas preventivas, de tratamiento e investigación al respecto.

Preparando para el futuro
Los misioneros Karlton Lee Brassfield y su esposa, Elizabeth Brassfield, que son parte de la misión bautista médico-dental internacional, hace cinco años llegaron a Nicaragua y construyeron el hogar de protección especial Emanuel, para ayudar a la niñez de nuestro país.

“Dejamos familiares y amistades, y vinimos con nuestros cuatro hijos para ayudar a la niñez. Dios tocó nuestros corazones y nos guió en la dirección de proteger a las niñas y a los adolescentes en situación de abuso y de explotación sexual, y a adolescentes embarazadas, a quienes  apoyamos en la transformación de sus estilos de vida, de manera que sean ciudadanas productivas y efectivas, restituyendo sus derechos y valores cristianos, morales y éticos, para reinsertarlas en la sociedad, fortaleciendo su autoestima y dejando atrás los temores”, enfatizó el norteamericano Brassfield.

Los misioneros expresaron a END que “es difícil escoger una historia impactante. La mayor parte de las niñas y de las jóvenes que han sido parte de este proyecto, han experimentado muchos tiempos duros en su vida, por abusos de sus propios familiares, y es muy duro ver cómo un padre puede violar a una hija. Gracias a Dios han superado lo que vivieron con la ayuda de Jesucristo, oramos y las aconsejamos, les proveemos un lugar seguro donde las protegemos, les damos educación, salud, talleres de manualidades, terapia psicológica, estudios de primaria, secundaria y universidad”.

Prevención y atención
Karina Silva Hernández, directora del hogar de protección especial Emanuel, en Diriamba, afirmó que “el perfil de nosotros es la atención a niñas y adolescentes víctimas de violencia, violación y explotación sexual comercial. Contamos con 22 varones de diferentes partes del país, de estos, seis son bebés (el resto, adolescentes)”.

“Por incesto tenemos a 12 adolescentes, de las cuales cinco resultaron embarazadas, dos casos de hermanas en diferentes ciudades que dieron a luz a cuatro bebés producto de la violación de sus padres biológicos. Se les trabaja con la terapia psicológica y espiritual, y poco a poco, dentro de la recuperación, las adolescentes  han mejorado y asimilado la atención a sus niños”, añadió.

“Trabajamos en la modalidad de la prevención, que en coordinación con el sistema de salud, puestos de salud, hospitales, y líderes comunitarios en el país, dado el alto índice que se reporta en los municipios. Captamos casa por casa en los diferentes barrios y zonas aledañas a las niñas y a los adolescentes víctimas de violación, concienciamos a su familia, y si quieren ser atendidos en el hogar Emanuel, en la modalidad de prevención, en las edades de 13 a 25 años, siempre y cuando obtengamos el consentimiento de los padres o tutores, nosotros les brindamos atención integral. Pueden llamar al  8604-0676, en Carazo”, expresó la psicóloga Hernández.

Finalmente, la responsable del hogar recomendó a  los padres  de familia que antes de ser padres sean amigos, “la comunicación con sus hijos es importantísima, aunque lleguen  cansados después de las horas laborales; dedíquenle el  tiempo a su niño y pregúntenle cómo se sienten, gánense la confianza de ellos, y cuando su hijo le comente que está siendo víctima de alguien, crean en él y no duden de sus palabras, no lo cuestionen, jamás le digan no te creo o fuiste tú el culpable; crean ciegamente en los niños y adolescentes, y denunciémoslo, digamos alto a las violaciones, porque la niñez es el futuro de nuestra amada Nicaragua y son el tesoro que hay que resguardar”.

Barreras en la justicia
“De nueve casos que nosotros tenemos en el hogar, la justicia ha sido completamente ciega, porque no les dan seguimiento a las violaciones de niñas y de adolescentes, y todo se queda engavetado, dejando en libertad a los autores de este delito grave e inhumano”, informó Karina Silva.

En tanto, la Constitución Política de Nicaragua, en el capítulo IV, de derechos, deberes y garantías del pueblo nicaragüense, en  sus artículos 25 y 36, establece que toda persona tiene derecho a la libertad individual, a su seguridad, que se le respete su integridad física, psíquica y moral. Nadie será sometido a torturas, procedimientos, tratos crueles, inhumanos o degradantes. La violación de este artículo constituye un delito y será penado por la ley.

El doctor Roberto Gaitán, fiscal departamental del Ministerio Público de Carazo, dijo: “En los casos de violencia sexual e intrafamiliar tenemos  la orientación de priorizarlos con pruebas directas, indirectas o indicios. Nosotros ejercemos la acción penal, pero tenemos un fenómeno, hoy en día, que al momento de la celebración de los juicios, la víctima a veces por influencias del defensor del imputado, vienen al Ministerio Público, y nos dice que no quiere juicio que no pasó nada, y nosotros nos vemos con un recurso probatorio menos, pero nos vamos con indicios, pruebas psicológicas, materiales, eso es lo que ha dificultado que se dé una sentencia, sin embargo, nosotros vamos hasta el final, ejerciendo la acción penal”, añadió el experto en leyes.

 

Promover información  sobre sexualidad

“El motivo de las violaciones es la falta de información de las agresiones sexuales, la promiscuidad entre las personas del núcleo familiar, situaciones que se provocan entre los parientes”, aseveró el representante del Ministerio Público departamental.

El doctor Roberto Vásquez, Director del Silais-Carazo, manifestó que en la cultura del machismo, la violencia intrafamiliar y las violaciones se miran como algo normal, y muchas familias no lo denuncian. Eso no lo ves a nivel urbano, el machismo está asociado al desarrollo social, pero hoy estamos empoderando a los niños y a la mujer”, aseguró.

El Código de la Niñez y la Adolescencia de Nicaragua, en el capítulo II de convivencia familiar, en el artículo 26, plantea que en caso de maltrato físico, síquico, moral y abuso sexual, explotación en contra  de niñas, niños y adolescentes por parte de sus padres, madres o tutores o cualquier otra persona a cargo, podrán ser juzgados y sancionados conforme a la legislación penal vigente.

La subcomisionada Matilde Vásquez, jefa fe la Comisaría de la Mujer en Carazo, dijo que se reportan 160 denuncias al mes sobre casos de violencia, de las cuales más de  12 casos son de violencia sexual en el departamento.

Es importante que padres y madres tengan comunicación con sus hijos. Las trabajadoras sociales y promotoras de la Comisaría de la Mujer imparten charlas en las diferentes comunidades de Carazo con el propósito de disminuir los índices de violencia en la comunidad, la familia, la escuela y el trabajo, y para motivar a que las niñas, niños y adolescentes denuncien los delitos a los que son expuestos”, refirió la jefa policial.

Según el Código Penal de Nicaragua, en los delitos referentes a la violación, de acuerdo con el artículo 195, comete este ilícito aquella persona que, usando la fuerza, intimidación o cualquier otro medio que prive de voluntad o razón, o sentido de la persona, tenga acceso carnal con ella o con propósito sexual, introduzca órgano, instrumento u objeto. Se presume falta de consentimiento de la víctima, cuando sea menor de 14 años o mujer, esta pena del delito será de 15 a 20 años”.

Por su parte, el doctor Sergio Cano, médico forense de la Policía Nacional de Carazo, aseguró: “Los casos son variables, mensualmente se reportan de cinco a 12 casos de violación en víctimas de entre 12 y 17 años, provenientes de la zona  urbana y rural. Esto se debe a la falta de orientación sexual por parte de los familiares, y en los colegios, donde deben aconsejar sobre los problemas que conlleva una relación sexual de forma irresponsable y a temprana edad, que puedan derivar en problemas psicológicos y obstétricos”, acotó el galeno.

José Cano González, delegado municipal de Jinotepe, exteriorizó que cuando algunos estudiantes son abusados sexualmente, les recomiendan tener confianza con los consejeros educativos, que son psicólogos que llegan a los diferentes colegios.

Agregó que los niños y adolescentes deben denunciar ante las autoridades si alguna persona abusa de sus derechos. Hasta la fecha, solo se reporta maltrato físico por parte de sus progenitores, el cual los alumnos comunican, pero casos de violación todavía no han encontrado en los colegios.

En el  artículo 44 del CNNA, del capítulo III, sobre los derechos a la salud, educación, seguridad social, cultura y recreación, se lee que niños y adolescentes tienen derecho a recibir una salud sexual integral, objetiva, orientada y científica, gradual y formativa que desarrolle su autoestima y el respeto a sus propios cuerpos y a la sexualidad responsable. El Estado garantizará programas de educación sexual a través de las escuelas y comunidad educativa.

END visitó a las autoridades del Ministerio de la Familia, MiFamilia, para abordar sobre la temática, pero en reiteradas ocasiones dijeron estar ocupadas en reuniones.

Tal como se desprende del Informe Sobre Violencia Doméstica contra las Mujeres y las Niñas, de Unicef (2000), “los niños y las mujeres corren a menudo grandes peligros, precisamente, allí donde deberían estar más seguros: en sus familias”.

“Para muchos de ellos, el ‘hogar’ es un sitio donde impera un régimen de terror y violencia, instaurado por alguien con quien tienen relaciones estrechas, por alguien de quien deberían poder fiarse. Estas víctimas de malos tratos sufren física y psicológicamente. Se ven en la incapacidad de tomar decisiones personales, de expresar sus opiniones o de brindar protección a sí mismas o, en el caso de las madres, a sus propios hijos por miedo de las consecuencias que ello les puede acarrear. Sus derechos humanos son pisoteados y la amenaza constante de la violencia les impide vivir”, agrega.

(Con la colaboración de Joanner Paulus Noguera)