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Comenzaron con un simple entretenimiento y experimentación, pero ahora su arte trasciende las fronteras.

Este es el caso de un grupo de mujeres emprendedoras que han obtenido su realización personal a través del diseño y trabajo en tela, arcilla blanca, cuero, madera y piedra.
Ellas conforman un grupo de mujeres con mucha iniciativa, integradas a un espacio que denominaron Alter Eco; un grupo que les permitiera juntarse, hacer pedidos de materiales en conjunto, intercambiar ideas para diseños y filosofías particulares.

Alicia Zamora Noguera, es una de ellas, mujer hecha y derecha en las Artes Plásticas, que ha llevado su trabajo a otras partes del mundo.

Zamora participó en la 28 Edición de la Bienal de Grabado de Eslovenia, una de las más importantes y antiguas del mundo del arte.

También participó en la Bienal Ortiz Gurdián de Nicaragua, la Bienal del Istmo Centroamericano en San Salvador 2006; en la exposición “Estrecho Dudoso” organizado por la Fundación TEOR/éTica, y Pijibaye Pal Vigorón, realizado por el Museo de Arte y Diseño Contemporáneo, ambos en San José, Costa Rica.


Un nuevo espacio para el arte
En Alter Eco Zamora encontró un espacio para exponer sus nuevas tendencias, centrándose ahora en bisutería, y cada pieza no la toma a la ligera pues también forma parte de su visión artística.

Trabaja en bisutería con elementos recargados de estilo barroco. Hace collares, algunos de ellos similares al Rosario, pero con estilo contemporáneo; también trabaja con telas, madera, piedra y piuter.

Su amor por este tipo de labor lo comparte con Zenelia Roiz, pero ella  trabaja más con elementos de desechos con hules, corcho y material de reciclaje para concretarlos en elementos de bisutería atractivos.

Cada pieza es elaborada con sus manos y tiene diseño propio, pues lo particular es algo que le gusta más a la gente, aunque está considerando la posibilidad de contratar a otras personas para que materialicen sus ideas.

Zenelia, quien también tiene una tienda en Granada, nos mencionó que su arte lo inició haciendo xilografía: “Antes hacía grabado en madera e impreso en papel, ahora lo que trato de hacer es llevar a manera tridimensional una obra bidimensional.

Me he destacado como artista visual, pero en bisutería trato que cada collar sea único, como objeto de colección, no hay uno que se parezca al otro, por eso puedo pasar varios días haciendo un collar”, expresó.

Menciona que su arte viene de familia. Su papá, René Zamora Vílchez es escultor de parafina, haciendo corazones, cocos, manzanas, vírgenes y ángeles con este material, así como jabones naturistas.

Sobre esto, su familia tiene un local en Altamira donde se imparten cursos para la elaboración de jabones naturistas, así como cursos de escultura y parafina.

Material importado da valor agregado
Elbia Solano es otra mujer emprendedora que trabaja en Alter Eco. A diferencia de las anteriores, Solano se dedica a moldear arcilla blanca importada, y para ello tiene un taller donde realiza sus obras. Según menciona, traer la materia prima del exterior, da a sus elaboraciones un detalle especial y valor agregado que atrae a los compradores.

“Utilizo esta arcilla especial que en Nicaragua no hay, las pinturas que utilizo son libres de plomo y no se dañan ni son tóxicas, así que nuestro producto tiene también carácter utilitario.

Yo dirijo el proceso, desde el diseño a la creación y la pintura en un taller en Bolonia donde trabajan cuatro pintores graduados de la Academia de Bellas Artes; otro hace los moldes y otro controla el horno”, relató Solano.

Ella es una microempresaria de origen leonés, que en 1981 salió de Nicaragua luego de la guerra del 79. Horrorizada por el fuerte drama vivido, pidió asilo y se refugió en Estados Unidos, adonde llegó deprimida; entonces, como recomendación de terapia ocupacional, tomó un curso de cerámica. A este se acomodó fácilmente, ya que siempre le gustó el arte y se integró a clases intensivas.

Con el triunfo de la expresidenta Violeta Barrios de Chamorro, regresó a Nicaragua, y decidió trabajar con arcilla blanca.

Expresó que trabaja por encargo moldeando vajillas, platones, rotulaciones para casas e incluso placas para lápidas con imágenes religiosas; también maceteras, ensaladeras, picheles, jarrones y ornamentos, y también ha realizado pedidos que le han solicitado de Japón.

“Me gusta lo más utilitario, mis productos pueden ser ya sea para servir en la mesa, y después colgarlo en la pared como adorno”, expresó orgullosa.

 

Más allá de la Casita de Madera

Otra emprendedora del grupo, es Martha Suárez. No tiene un local específico aunque  sus trabajos son distribuidos en una tienda llamada La Casita de Madera.

Su trabajo es variado ya que realiza tejidos, entre ellos manteles, flores, mantas y sábanas de lino y de algodón para bebé, pero con un detalle y encajes elaborados con telas de calidad, y eso significa hasta cinco días en su elaboración.

Siguiendo los pasos de su mamá, sus hijas trabajan confeccionando pulseras, aros para el cabello y cintas, entre otros accesorios.

“A mí me encantan las flores y la naturaleza; entonces una de mis hijas me pidió una flor tejida y se la hice, aunque me costó mucho, luego me pidieron otras cosas que también las hice.

Empecé con cosas para los sobrinos y los nietos, pero la familia me ha impulsado a hacerlas para vender. Este no es un gran negocio, pero con mis hijas tengo planeado ampliarme”, manifestó Suárez.

María José y Camila Lucía, son sus hijas y ambas son hábiles; la primera estudia Administración de Empresas y ha considerado hacer una microempresa con un tallercito para producir más productos y satisfacer la demanda, ir más allá de La Casita de Madera.
María José señala que con la elaboración de los productos se siente en su campo, pues está implementando los conocimientos de su carrera profesional para mejorar administrativamente el trabajo de su mamá. Aunque por el momento sus productos son distribuidos en la tienda La Casita de Madera, su sueño es ser propietaria de una empresa.
Migñon Vega nos señala que Alter Eco, más que el nombre de la tienda, en realidad es un grupo de mujeres que se unieron  para desarrollar sus propias iniciativas de pequeños negocios.

“Se les ayuda con lo correspondiente a la marca, iniciativas de venta y promoción. Cada una tiene un área de venta, incluso, realizamos ferias para promover a nuevas diseñadoras del arte.

Así nos asociamos para desarrollar la propuesta “Hecho a Mano en Nicaragua”. Muchas veces se hacen cosas muy bonitas y muy buenas, pero no se conoce quién las hace.

Tratamos de dar ejemplo para impulsar a otras y otros para que creen sus iniciativas”.

Vega menciona que ella trabaja en tela y diseños de textiles y joyería, además de aplicaciones en cuero. Crea soluciones conjuntas y trabaja con orfebres nacionales, gente que trabaja metal y cuero.

“Además de compartir un local y tener una misma filosofía, también nos gusta reunirnos para intercambiar ideas de diseños, así como ser conscientes y responsables con la empresa, pero también para el apoyo de otras mujeres con iniciativa.

Tenemos año y cuatro meses y hemos logrado sostenerlo, a pesar de la crisis económica”, comentó Vega.

 

Pymes en aumento
5 mil nuevas Pymes se registran en lo que va del año.

4 mil empleos directos están creando estas nuevas empresas.

57,200 millones de córdobas, aportó el sector al PIB durante 2010.