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A raíz del incidente del 2 de octubre de 2010, en el que murieron cinco miembros de Cruz Roja Nicaragüense y una periodista, los familiares de las víctimas exigieron una investigación a fondo del suceso. El primer informe del hecho es un detalle de las ondas tropicales 23 y 24 de ese año; y el segundo, un levantado de texto de cuatro entrevistas, en las que denuncian negligencias y maltratos al personal.

Los familiares no han cesado de pedir por todas las vías posibles a la institución cruzrojista que reconozca los errores cometidos por quienes estaban a cargo de la misión.

De acuerdo con los informes oficiales de CRN, de los que EL NUEVO DIARIO tiene copias, la misión humanitaria estaba a cargo de Erving Chévez, Director Nacional de Socorro, con el apoyo de Aldry Flores, técnico en rescate, Adolfo Machado, miembro del equipo nacional y regional de Intervención y de la Federación Internacional, este último, según los reportes, era el que daba las órdenes.

“Héroes de la Solidaridad”
Tras el incidente que conmocionó al país, la Cruz Roja siguió operando normalmente, y  los seis que murieron, pasaban a ser los hermanos y hermanas cruzrojistas “Héroes de la Solidaridad”.

No obstante, los familiares de las víctimas supieron desde un principio que en la institución pretendían ocultarles los detalles. El señor Marcos Rodríguez, papá de Doris, quien era presidenta de la Juventud de Cruz Roja en Managua, y Carlos Martínez, papá de Marianela Martínez, visitaron en reiteradas ocasiones a Clemente Balmaceda, representante de la institución, pidiendo una respuesta que aún esperan.

Después de eso, la Cruz Roja emitió como reporte del suceso un documento de diez páginas titulado “Informe General de las Operaciones de Entrega de Ayuda Humanitaria de CRN, por la Atención Brindada a Familias Afectadas por la Onda Tropical Nº 23 y 24”.

Este documento incluye el cronograma de trabajo para distribuir la ayuda a las comunidades damnificadas a partir de septiembre de 2010. Los jefes de la misión, andaban a cargo de tres vehículos pesados: un camión Unimog, un camión  de seis toneladas y otro de ocho toneladas. También tres livianos: una camioneta pick up, conducida por Aldry Flores; un jeep, conducido por Erving Chévez; y una ambulancia, a cargo de Enrique Méndez (q.e.p.d.).

Lo sucedido en El Recreo
Detallan que el contingente arribó a la comunidad El Recreo a las 5:45 de la tarde, sin mencionar las advertencias de los pobladores de no cruzar el río, por el contrario, señalan que los conductores de todos los vehículos se acercan a la orilla “a valorar el caudal, notando que el agua estaba clara y no había indicio de crecida”.

Aseguran que la técnica del proyecto Enlace, Gloria Yánez, que acompañaba la misión, hizo llamadas para preguntar si había llovido o estaba lloviendo, y le respondieron que no.

Posteriormente, relatan lo mismo que expresaron los testigos y pobladores a END. El informe concluye diciendo que la institución “lamenta en lo más profundo lo ocurrido y se solidariza fraternalmente con el luto de todos los familiares afectados”.

Sin embargo, estos no aceptaron el escrito y dirigieron una misiva a los miembros del Consejo Nacional de CRN, en la que expresaron que “al leer detenidamente el documento, es obvio concluir que este no es ningún informe de la investigación de la tragedia, basta leer el nombre del documento”.

El Consejo dispuso la formación de una comisión integrada por Edgar Bermúdez, primer vicepresidente de la institución; César Guillén, jefe nacional del Cuerpo de Socorristas, y los socorristas de Managua Óscar Gutiérrez y Jaime Bow.

Segundo informe y las preguntas
El “Informe de Comisión Técnica, caso Tecolostote 2010”, no es más que la trascripción de las entrevistas realizadas a Katiana (única sobreviviente, que estaba dentro de la ambulancia atascada), Pedro Cordero, Héctor Jarquín (quien se auto nombra como jefe de la misión, junto a Machado, Flores y Chévez) y Toribio (no aparece su apellido), todos ellos miembros de la Cruz Roja, filial Boaco.

Los entrevistados también coinciden con las versiones de los pobladores, sobre las advertencias de no cruzar el río, las súplicas de la profesora, los intentos fallidos de rescate, que Machado trató de “vieja histérica” a Ana Luvy. Además, Toribio asegura que el conductor de la ambulancia andaba con tragos. Y por ningún lado mencionan que alguien haya efectuado llamada alguna, preguntando si había llovido o no.

Pedro menciona que “el mando fue lo único que no me gustó. Yo me iba a meter a ayudar a todos los de la ambulancia, pero Héctor me dice, “no, si te metés te t…”, y agregó que obedeció porque “donde manda capitán, no manda marinero”.

En el informe se lee la siguiente entrevista que el encargado de la misión, Bermúdez, le hace a Katiana: “¿Qué es lo que le daba más miedo a usted, que el vehículo estuviera pegado, o que el río la arrastrara?”.

Más adelante, otro de los “investigadores”, interviene:
-- Ing. Bow: Ahora, en esa camioneta iban unos chalecos
-- Lic. Bermúdez: ¿Por qué no se los pusieron?
-- Katiana: Ahí no iban chalecos
-- Lic. Bermúdez: Como no, ahí iban
-- Katiana: Solo llevaban unos botiquines de primeros.
-- Lic. Bermúdez: No, no, ahí iban unos chalecos.
-- Katiana: Ah, pues, no los miré.
-- Lic. Bermúdez: Nadie les dijo nada, póngase los chalecos, ni los probaron, ni los miraron.
-- Lic. Guillén: ¿Ustedes conocen cuáles son los chalecos?

Este último documento termina con la frase: “Recomendaciones y conclusiones en la grabadora”. Y aunque los familiares de las víctimas no han recibido el informe de manera oficial, los funcionarios de Cruz Roja, han reiterado que esto es un “caso cerrado”.